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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 138 - Número 03 -  Diciembre 2016 (en Castellano)

 
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Recuerdos de Joy

 

STEVE WALKER

 

Ingeniero jubilado que se incorporó a la ST en 1984, reside en Krotona como gerente de recursos hídricos desde 2005. Sus primeros amigos en la teosofía fueron Nandini y Raghavan Iyer, Bim y Mel Burckes.

 

Conocí a Joy en 2002 cuando empecé a visitar Krotona con frecuencia. Tuvimos algunas charlas en su casa sobre muchas cosas. Una vez en el 2004 me preguntó si yo había estado en India, y dijo que iba en el otoño. Le pregunté si le gustaría un compañero de viaje; Joy dijo que por lo general viajaba sola y agregó: "Claro, ven." En noviembre, nos fuimos a India con una parada de unos días en Singapur. India era una delicia; tanto color, espíritu y corazón, muy diferente a cualquier parte en la que yo había estado. Joy y yo caminamos mucho por los alrededores de Adyar y ella me dio mucha información sobre el lugar. Hubo varios oradores notables ese año, incluyendo a Joy. Volvimos a Norteamérica en enero de 2005.

 

 

Tuve la suerte de convertirme en un residente de Krotona en el otoño del 2005 con mis gatos Sam y Angel. Me convertí en el hombre del agua, de lo mecánico, y el que reparaba todo, y llevaba a la gente a diferentes lugares. Joy y yo continuamos conversaciones aquí y allá, y siempre asistía a sus conferencias, cualquiera que fuera el tema. La torta de fresas del restaurante Boccali's era su favorita y la mía.

Joy apreciaba la música clásica y yo la llevaba a la Sinfónica de Santa Bárbara a menudo. Con el pasar del tiempo, no pudo viajar. Así que instalé un cine en casa y la llevaba a ver DVDs sinfónicos producidos por la Filarmónica de Berlín con von Karajan. Para entonces, a mi nuevo gato, Atticus, le gustaba sentarse con ella.

En 2011, me hice voluntario en un santuario de gatos cercano, y Joy amó las historias de gatos que compartía con ella. Angelita (Angie), una gata joven, hermosa, muy inteligente, vino a mí en enero de ese año. Le contaré a Joy las historias de los trucos de Angie que ella me enseñó y otras hazañas físicas. Una noche, un par de años más tarde, escuché a Angie gritar y fui a verla; a los tres años de edad, había muerto de un posible ataque al corazón. Fue un verdadero shock para los dos. Joy y yo hablamos de esta pérdida y ella me ayudó mucho. Comencé un diario sobre Angelita para recordar sus acciones y cómo nos sentíamos. Esto siguió durante unos tres años, el espíritu de Angie estaba muy presente y me ayudó mucho. Ahora está menos presente.

Joy leyó las "Crónicas de Angelita" y escribió una hermosa respuesta, que se incluye a continuación. Me senté con Joy el día antes de que ella falleciera, y tengo el libro que ella estaba leyendo.

¡Qué maravilloso conocer a una verdadera gran dama!

Querido Steve,

Te doy las gracias con profunda sinceridad por compartir conmigo tu historia de Angelita y el vínculo verdaderamente hermoso que tienes con ella. Al leerlo, me emocioné hasta las lágrimas y me sentí muy honrada de que compartieras la historia conmigo. Atesoro la confianza que esto indica, que sabes que entenderé el dolor y mantendré la historia en reserva.

Cuántas veces se ha dicho que el tiempo cura todos los dolores, pero no creo que el tiempo haga algo así en absoluto. Cada uno encuentra un camino para aliviar el dolor, tal vez aprendiendo del dolor, tal vez simplemente al vivir con él de alguna manera interna, sabemos que es una parte del ser humano. Y tal vez en alguna vida nos movamos más allá del dolor y nos demos cuenta de que sin ese vínculo de amor verdadero, que es parte del dolor, nunca conoceríamos las profundidades de la compasión y el amor mismo. Pienso muy a menudo en la afirmación en el libro, “El Principito”, que tú eres responsable de lo que has domesticado, y verdaderamente lo es con el animal que se ha convertido en parte de nuestra vida, y que hemos domesticado, y con quien hay un vínculo perdurable. Estoy convencida de que cuando un animal como Angie entra en nuestra vida, y tenemos esa relación única de profundo amor y cuidado, cuando ese animal entra en el reino humano, entonces hay una relación de amor inexplicable y uno se vuelve siempre responsable de tal alma.

No me refiero a filosofar, porque eso tampoco elimina la angustia y el dolor que proviene de la pérdida, porque estoy convencida de que cada uno de nosotros encuentra una manera de hacer frente a la pérdida, aunque siento también que no es alejarse de nuestros semejantes, sino que es la sensación de pesar de que otros no hayan tenido esa experiencia maravillosa y hermosa de amar verdaderamente a otra “criatura”. Es realmente el amor el que sana, de una manera u otra, en una vida u otra.

Así aparecen mis reflexiones, y una vez más realmente te agradezco por compartir tu historia conmigo. Me siento privilegiada de haberla leído. Y te agradezco también, Steve, por toda tu amabilidad en ayudarme. Aprecio tu amistad, sabiendo que las palabras por sí solas no son suficientes para expresar mi gratitud. Que esta Navidad te traiga Paz, Amor, Esperanza y Fe, fe en la "rectitud" de todas las cosas y acontecimientos.

Esperemos que el próximo año sea bueno para cada uno de nosotros.

Joy, 21 de diciembre del 2014

 

 

 

La libertad no es algo para ser sopesado y medido, es un movimiento del espíritu, sin obstáculos, sin trabas, sin resistencia, sin barrera ni obstrucción al flujo de la vida misma.

Joy Mills

 

 

 

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