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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 137 - Número 09 -  Junio 2016 (en Castellano)

 
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“La unión de los que aman al servicio de los que sufren"

 

Nancy Secrest

Secretaria internacional de la Orden Teosófica de Servicio.

Charla dada en la Convención internacional, Adyar, 3 de enero 2016

 

Estuve hablando con Joy Mills hace unos cuantos años y ella dijo que el punto central de nuestra existencia como seres humanos es la auto-realización, saber quiénes somos, quiÉnes somos realmente. Esto es lo que se supone que estamos haciendo aquí. Ella dijo que este es el punto central de Las Cartas de los Mahatmas.

 

Cuando avanzamos a lo largo del sendero de la auto-realización, nosotros finalmente despertamos, o llegamos a ser conscientes de nuestra naturaleza buddhica. Con este despertar o consciencia, la compasión basada en un sentido de responsabilidad por todos los seres se vuelve una fuerza impulsora en nuestras vidas y actuamos como actúa un bodhisattva, por el bien de todos. ‘En Teosofía el término “bodhisattva” se usa para denotar a un individuo quien ha alcanzado la iluminación y puede pasar más allá de la “rueda del renacimiento”, pero elige reencarnar por el bien de todos”. (Theosophical Encyclopedia, p. 110, TPH, Filipinas, 2006). En otras palabras, un bodhisattva sacrifica su recompensa de transición al nirvana para ayudar a otros seres concientes hasta que todos alcancen la iluminación.

 

No me atrevo a decir que algunos de nosotros seamos ya bodhisattvas. Pero, ¿están ustedes familiarizados con el término, “finge hasta que lo consigas”? Lo que esto significa y lo que estoy diciendo es que todos nosotros podemos trabajar como si fuéramos bodhisattvas. Todos nosotros podemos ayudarnos mutuamente y a la humanidad en general, ahora. Estas palabras de Annie Besant lo dicen todo.

 

El hombre espiritual debe llevar una vida más elevada que la vida altruista. Debe llevar una vida de identificación de sí mismo con todo lo que vive y se mueve. No hay ‘otro’ en este mundo, todos somos uno. Cada uno es una forma separada, pero un solo Espíritu se mueve y vive en todo.

AnnieBesant

 

Las Leyes de la Vida Superior

(3 conferencias dadas en Vârânasi, India)

 

La Orden Teosófica del Servicio (OTS) fue fundada por Annie Besant en 1908 como una forma de poner el primer objetivo de la Sociedad Teosófica (ST) en acción, como una forma de demostrar y practicar la unidad de toda vida. La entrega de nuestro tiempo, talento, energía, dinero, apoyo activo, ayuda moral para aquellos que lo necesitan están basados en la compasión y en la aceptación de nuestra responsabilidad hacia aquellos con quienes somos uno. Nuestro lema de la OTS ‘la unión de los que aman al servicio de los que sufren’, nos recuerda nuestro compromiso con la Unidad de Toda Vida. Estas son hermosas y elevadas palabras acerca de la OTS aun cuando en la superficie pueda parecer como si estuviéramos haciendo simplemente ‘buenas obras’ como muchos otros grupos de servicio humanitario.

 

¿Qué hace a la OTS diferente? Nuestro actual Presidente, Tim Boyd, respondió la pregunta en una bella carta que envió en representación de la OTS en América en 2008, cuando él era su Presidente. Tim dijo: “Hay numerosos grupos que prestan un valioso servicio al mundo… ¿Qué hace diferente a la OTS? Al ser guiada por la visión teosófica del mundo diferencia el enfoque de nuestro servicio. Estamos motivados por un sentimiento de que todos somos participantes de la Vida Una. El sufrimiento y la superación del sufrimiento no son aislados o regionales. Todos los compartimos”.

 

Aún antes de que fuera formada la OTS, la Sociedad Teosófica no era desconocida en la acción altruista, de trabajar por el beneficio de otros y de guiar el camino hacia el mejoramiento de las vidas de las personas. En una conferencia dada en 2011, Diana Dunningham Chapotin, anterior Secretaria Internacional de la OTS, dijo esto acerca del trabajo de los primeros días de la Sociedad:

 

No es necesario que pasemos mucho tiempo recordando la responsabilidad social de nuestros primeros líderes y miembros de la ST porque muchos de ustedes están bien conscientes de esta. Me refiero no sólo a Annie Besant, sino a pioneros tales como el Coronel Olcott, William Quan Judge, Isabel Cooper-Oakley y la Condesa Wachtmeister. Aunque, lo interesante es que en esos días la acción colectiva de los miembros y sus líderes, en realidad motivaron al público a asociar la Sociedad principalmente con la reforma social. Las primeras revistas de The Theosophist contienen comentarios severísimos sobre toda clase de abusos sociales, educacionales, políticos y religiosos de la época. Cuando apareció el Coronel Olcott en las tribunas de todo el mundo, no dio conferencias principalmente sobre metafísica; mayormente trató con temas tales como libertad religiosa, educación para niñas, cremación y reforma agraria. Estos pueden parecernos inocuos ahora, pero en esa época eran muy controversiales.

 

Otro hecho interesante es que mucho antes que Annie Besant llegara a ser Presidente Internacional de la ST en 1907, todas las Ramas y Secciones de la ST estaban ya luchando en toda clase de campos de acción: voto femenino, esperanto, ‘socialismo superior’, reforma de la salud, vegetarianismo, anti-vivisección, el movimiento de jardines infantiles, la abolición del racismo, educación de los trabajadores, relaciones industriales, conservación del medio ambiente, etc. Muchos programas de Rama en la década de 1890 incluían innovación en la educación de los niños, clubes de debate, convenios, investigación científica y psicológica, recolección y distribución de ropa para los desamparados, hogares de veraneo para niños necesitados, visitas a prisiones y hospitales y en una rama inclusive había una agencia de trabajo! En Australia, a fines de 1920 y a principios de los 30, bajo el dinámico liderazgo de George Arundale, los teósofos hicieron circular una revista política mensual y una estación de radio.

 

Hay otra cosa, interesante de señalar, acerca de todo esto. Para la Sra. Besant y sus compañeros pioneros, la vida de la ST y la responsabilidad social eran parte de un todo indivisible. En 1913, cuando la Sra. Besant volvió a entrar en la política para luchar por la independencia de India, ella sintió que estaba actuando por instrucciones de los Maestros. … En 1908, también dicen algunos que la Sra. Besant creó la OTS para dar un enfoque organizacional independiente a la participación comunitaria, pero, si este fue el caso, en la práctica se hizo poca diferencia entre el trabajo de la ST y de la OTS.

 

En realidad, no ha cambiado mucho en este aspecto. Aún nuestros más recientes Presidentes Internacionales de la ST, Radha Burnier y N. Sri Ram, han adoptado valientemente una postura sobre temas públicos controversiales en sus columnas de “Desde la Atalaya” de The Theosophist. Las columnas de “Desde la Atalaya” de la Sra. Burnier pueden encontrarse todas juntas en la publicación de 2009, El Mundo a nuestro alrededor.

 

Por mucho tiempo existieron dos consideraciones acerca del trabajo teosófico, ‘una estrecha y otra amplia’, como Annie Besant las llamó en su artículo de “Desde la Atalaya” de enero de 1915 en The Theosophist. En la primera consideración el teósofo quiere enseñar Teosofía sin aplicarla y piensa que este es el único trabajo adecuado de la Sociedad. La segunda consideración es sostenida por aquellos que quieren aplicar la Teosofía como también enseñarla. La Sra. Besant dijo: “La otra visión es que la Sabiduría Divina…existe en el mundo para ayudar al mundo, y que nada es ajeno a lo que sirve a la Humanidad’. En su artículo, la Sra. Besant continúa hablando acerca de ambas consideraciones diciendo que las dos son importantes para el trabajo de la Sociedad y que cada una fue y es necesaria, en diferentes momentos. Durante su presidencia Besant impulsó la visión más amplia. Ella fundó la OTS y otros grupos para enfocar esta energía. Ella dijo: ‘Desde que fui elegida para la presidencia, me he esforzado por organizar las muchas actividades de quienes han estado de acuerdo conmigo en teosofizar la vida pública, de modo que ninguna actividad debería comprometer la neutralidad de la ST, mientras que los miembros deberían permanecer perfectamente libres para trabajar en cualquiera de ellas”. Respecto a las dos visiones ella continúa diciendo, “Son complementarias, no enemigas. Pero no menospreciemos a la otra, ni minimicemos su valor. Que cada una haga su trabajo y reconozca que la otra tiene también su lugar y su trabajo’.

 

Cuanto más pasan los años, más comprendo que el equilibrio es la clave para el crecimiento espiritual. La tríada teosófica de estudio, meditación y servicio ejemplifica esto. El estudio utiliza nuestra capacidad de razonar y pensar lógicamente. La meditación nos ayuda a tocar nuestros seres superiores, la divinidad interior y nos da un descanso del mundo agitado de hoy. El servicio entonces es el punto de apoyo, el punto de equilibrio. El servicio es esa parte de la tríada que nos permite mostrar la divinidad en el mundo. A través del servicio desinteresado ayudamos a sanar el sufrimiento de la humanidad. Atraemos la atención hacia las aflicciones del mundo y guiamos por medio del ejemplo el esfuerzo para aliviar el sufrimiento y corregir errores. En el proceso, nos ayudamos a nosotros mismos. Crecemos espiritualmente a medida que nos abrimos más, para ver la unidad de la vida dondequiera que miremos. El servicio puede manifestarse como simples acciones bondadosas realizadas por un individuo o un grupo, o como esfuerzos más grandes y más organizados. Puede ser propuesto por miembros de la familia, un vecindario, una comunidad, un país, un género u otra clase de personas, o por animales y aún el planeta. Así, dejemos que cada uno de nosotros trabaje como si fuéramos bodhisattvas. Todos podemos ayudarnos mutuamente y a la humanidad en general en ese momento. 

 

 

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