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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 137 - Número 07 -  Abril 2016 (en Castellano)

 
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“Teosofía”, no definida

RAFAEL MARQUÉS DE ALBUQUERQUE

Exmiembro de la Sección Brasileña de la Sociedad Teosófica,

es miembro de la Rama Nottingham, en la Sección inglesa de la ST.

 

 

Existen muchas descripciones bellas e inspiradoras de lo que significa la palabra 'Teosofía'. Para variar, este artículo aborda un tema relacionado con la forma en que usamos la palabra. Esto se refiere al significado ambiguo de la palabra, que por una parte alude a un estado individual o cualidad, y por otra, a una doctrina particular descripta por teósofos modernos. Después de aclarar estos dos significados asociados con la Teo-sofía, el artículo describe tres peligros potenciales derivados de la ambigüedad y, finalmente, delinea soluciones tentativas.

 

Sin duda, una exploración histórica del término Teosofía revelaría que tiene varios significados asociados a ella. En este artículo voy a describir brevemente y dar ejemplos de dos de ellos, que parecen suficientes para ilustrar el punto.

 

El primer significado de Teosofía se puede describir como un estado superior del ser, que incluye la comprensión de las verdades divinas. H. P. Blavatsky (HPB) escribió en su artículo “¿Qué es Teosofía?” 1, en la primera edición de The Theosophist (Oct. 1879):

 

          Por medio de esa intuición superior adquirida por la Teosofía, o conocimiento de Dios, que condujo a la mente del mundo de la forma al del espíritu sin forma, el hombre ha sido a menudo facultado en todas las edades y todos los países para percibir las cosas en el mundo interior o invisible.

 

En La Clave de la Teosofía 2, explica :

 

         esta sabiduría secreta (Teosofía) no puede ser alcanzada sólo por el estudio, porque es un conocimiento sobrehumano, infinito en naturaleza, que puede ser comunicado al Yo Espiritual más elevado en un estado de éxtasis.

 

Posteriormente, ella también usa el término ‘Samadhi’ para explicar cómo la Teosofía, o la sabiduría divina, se puede alcanzar. Por lo tanto, Teosofía puede significar una sabiduría divina adquirida por estados alterados, no algo que se aprende en los libros. Más que un cuerpo de conocimientos es una cualidad o estado alcanzado por los individuos. En la terminología empleada en La Voz del Silencio 3, la Teosofía puede considerarse como la Sabiduría Esencial, asociada a la Doctrina del Corazón.

 

El segundo significado de Teosofía representa un conjunto particular de creencias o doctrinas. HPB utiliza el término de esta manera en La Clave de la Teosofía 4, cuando afirma que el cuerpo interno de la Sociedad Teosófica tiene un sistema religioso propio, que

 

          fue esbozado unos pocos años antes en The Theosophist y Budismo Esotérico y se puede encontrar aún más elaborado en La Doctrina Secreta. Se basa en la filosofía más antigua del mundo, llamada la Religión-Sabiduría [nota: otro término para referirse a la Teosofía] o la Doctrina Arcaica.

 

Por lo tanto, Teosofía se puede utilizar para referirse al conjunto de conocimientos con los que muchos de nosotros estamos muy familiarizados, que involucra las razas raíces, la naturaleza septenaria del hombre, etc. Otro ejemplo de este significado es ilustrado por la forma en que HPB utiliza la palabra Teosofía como un cuerpo definido de conocimientos. Por ejemplo, en su artículo "¿Qué es la Teosofía?” 5 ella menciona que “la Teosofía también cree en la anastasis o existencia continua y en la transmigración (evolución) o una serie de cambios en el alma".  En estos ejemplos, la Teosofía parece que se conoce como el saber de la Cabeza, o la doctrina el “Ojo”, para utilizar nuevamente los términos de La Voz del Silencio.

 

Los dos significados descritos anteriormente se usan tan ampliamente que son análogos a los descritos en algunos diccionarios. Por ejemplo, Dictionary.com 6 define la teosofía, ya sea como “cualquiera de las variadas formas de pensamiento filosófico y religioso basado en una percepción mística de la naturaleza divina” o, cuando está en mayúsculas, “el sistema de creencias y prácticas de la Sociedad Teosófica”, que ilustra en esencia la misma diferencia de significados.

 

Si solo consideramos por un momento estos dos significados de Teosofía, será claro por qué esta ambigüedad puede crear problemas. Cuando usamos la misma palabra para referirnos a dos significados diferentes, los dos significados pueden comenzar a entenderse como una idea en lugar de dos. El problema comienza porque la retórica y el estado que se aplica a la primera acepción de Teosofía no se aplica a la segunda acepción, aunque a veces se describe como tal, posiblemente debido al uso ambiguo y a la naturaleza del término.

 

Para explicar mejor esta confusión, permítanme describir el estatus dado a la Teosofía, en el sentido de un estado de sabiduría superior en el que se comunica la esencia divina, la verdad desvelada, etc. Esta Teosofía es descrita por HPB como bastante universal, como recurrente en la humanidad, como algo experimentado por los grandes sabios y fundadores de religiones y, enseñada a los iniciados de todos los países. Supuestamente los sabios, chamanes, yoguis, rishis, santos y otros, experimentaron esta Teosofía por igual, a pesar de que la expresaran de manera diferente debido a sus diferentes entornos e incapacidad de la mente finita para comprender plenamente la Esencia Divina infinita. Cuando las características descritas anteriormente se aplican al conjunto particular de creencias descritas por HPB, Alfred Sinnett y otros, el problema comienza. El conjunto particular de creencias descritas por HPB y otros, está históricamente ubicado y por tanto, tiene características particulares que son únicas y no compartidas por otros sabios a través de la historia.

 

En otras palabras, es un sistema de creencias ecléctico desarrollado en el siglo XIX en función del zeitgeist o espíritu de la época. Por otra parte, esas creencias nos fueron transmitidas a través de la limitación del texto escrito. Aunque esto puede ser considerado como un brillante trabajo de inspiración mística de la religión comparada, no puede mantener el estado de Verdad y universalidad que se confiere al otro significado de Teosofía. Si lo hacemos, abrazamos una comprensión de Teosofía que es potencialmente problemática. En los siguientes párrafos voy a describir los que yo creo que son tres problemas potenciales, dejando al lector para que juzgue si estos problemas existen realmente entre los teósofos o, son posibilidades hipotéticas.


El primer problema potencial es el desarrollo de un enfoque arrogante de la espiritualidad. Este peligro surge de la creencia de que el conocimiento doctrinal elaborado en la literatura teosófica expresa el conocimiento universal absoluto detrás de todas las formas de religión. Lógicamente, esto lleva a la conclusión de que cualquier detalle doctrinal de una religión específica que está de acuerdo con 'Teosofía', es correcto; mientras que las divergencias se atribuyen a la superstición, prejuicios culturales, o a un supuesto fracaso de los creyentes para comprender su propia religión. Puede sonar reconfortante para nosotros mezclar las dos interpretaciones de la Teosofía, la eterna Sabiduría Esencial y la doctrina del Saber de la Cabeza, ya que sugiere una superioridad de nuestra doctrina cuando se compara con otras. Pero, advierte La Voz del Silencio
7 :

 

          La alabanza propia, Oh Discípulo, es como una torre elevada a la cual ha ascendido un loco altivo. Allí está sentado en orgullosa soledad e inadvertido por todos, excepto por sí mismo.

 

La cita anterior nos lleva al segundo problema potencial: los teósofos se aíslan cada vez más. A pesar de la participación histórica de los teósofos en actividades interreligiosas, que seguramente no está completamente ausente hoy en día, se hace difícil establecer diálogos sanos y honestos si creemos que nuestros libros expresan la doctrina verdadera (es decir, la verdadera interpretación de las realidades más profundas) y todos los demás no son sino distorsiones de la misma. Si consideramos la Teosofía como la única doctrina verdadera, ponemos límites a nuestro potencial para aprender y crecer a partir de la sabiduría de los demás y asumimos la postura de profesores y 'portadores de luz' en relación con otras religiones, en lugar de humildes buscadores de la sabiduría, con mente abierta. En otras palabras, entender la Teosofía como una doctrina, echa a perder nuestro interés en aprender acerca de otros enfoques y disuade el interés de los demás en comunicarse con nosotros. El peligro de aislarse no sólo está relacionado con la religión; se podrían poner en peligro las posibilidades de aproximación incluso a los grupos que tienen raíces en la Sociedad Teosófica, tales como la Sociedad Antroposófica.

 

El tercer problema potencial de entender la Teosofía como doctrina es llegar a ser dogmático, a pesar de que HPB advirtió en contra de esto. “Teósofos, repudien toda pretensión de infalibilidad”, escribió en Una sociedad sin dogma 8 y, sin embargo, algunos teósofos luchan por cuestionar sus palabras o los Mahatmas o, por admitir que a pesar de toda su sabiduría aún estaban colocados dentro de las fronteras culturales e históricas y fueron influenciados (y a veces engañados) por ellos. Tal enfoque dogmático de la Teosofía es una consecuencia natural del uso de la palabra Teosofía para referirse simultáneamente a la verdad universal detrás de todas las religiones y para el sistema de doctrina o creencia elaborado por Blavatsky y otros.

Este problema de la ambigüedad del término Teosofía no es nuevo. Por ejemplo, Sri Ram, en el artículo “Desde el Atalaya” 9 de diciembre de 1955, argumentó en contra del uso de la Teosofía como "un conjunto de ideas o creencias”. Defendió la subjetividad y la multiplicidad de la Teosofía. Años más tarde, en julio de 1963, escribió:

 

         La Teosofía nunca, en ningún momento de la historia de la Sociedad, ha sido definida oficialmente o cristalizada. Por el contrario, el Consejo General de la Sociedad aprobó en diciembre de 1950, en el momento del jubileo de diamante doble de la Sociedad, una resolución en la que la llama explícitamente una "sabiduría indefinida e ilimitada” y, afirmó la libertad de cada uno de los miembros para llegar a su propia comprensión de la misma. Al enfatizar esta libertad, se unen la Fraternidad Universal y esta Sabiduría indefinida, de tal manera que sugiere que son estos objetivos y métodos los que le dan a la Sociedad su singular carácter. La Sabiduría tiene que permanecer indefinida, en parte porque es ilimitada y en parte, porque contiene aspectos y elementos que están fuera del alcance de las palabras y de nuestro pensamiento limitado.

 

Como se mencionó anteriormente, está más allá del alcance de este artículo juzgar el grado en que nosotros, como teósofos, hemos caído en las tres trampas descritas aquí. Es discutible, sin embargo, que los problemas tratados aquí, y que también percibieron Sri Ram y otros hace muchas décadas, no se hayan resuelto. En este artículo se argumenta que, si queremos hacer frente a estos problemas, un paso clave es repensar la terminología que empleamos al hablar y escribir sobre la Teosofía. Parece conveniente señalarle al lector, sin embargo, que mi intención no es sugerir que hemos hablado de Teosofía durante tantas décadas de modo erróneo, sino señalar que ser consciente de este problema cuando se utiliza la palabra Teosofía, tiene el potencial de traer beneficios a la forma en que nos comunicamos, tanto a los teósofos y los no teósofos y, tal vez incluso a la forma en que pensamos acerca de la Teosofía.

La propuesta tentativa que aquí se describe es que utilicemos el término Teosofía únicamente en el primero de los dos posibles significados de los términos que se describen en este documento. Esto significa referirse a Sabiduría Esencial o la Doctrina del Corazón, en lugar del saber de la Cabeza o la doctrina del Ojo. Está más allá del alcance de este artículo tratar en profundidad la naturaleza de la Teosofía, por ejemplo, la creación de analogías entre la Teosofía y la prajña budista o la gnosis cristiana. En su lugar, propongo que se emplee el término Teosofía para designar un estado o cualidad del ser sin tratar, en este documento, detalles de la naturaleza de este estado o cualidad. Sugiero que, como estado o cualidad de ser, la Teosofía no puede ser comunicada con palabras, es experiencial. Por lo tanto, el conocimiento conceptual o fáctico no es Teosofía.

 

En este artículo se describirán ahora algunos usos posibles del término 'Teosofía'. Frases como: "La Teosofía nos dice. . . ", o: " De acuerdo con la Teosofía. . ..” tienen poco sentido en esta perspectiva. La Teosofía no es ni un cuerpo de conocimientos ni una persona. Sin embargo, podríamos decir “Blavatsky nos dice . .”, “La literatura teosófica nos dice. . .”, o incluso “los teósofos a menudo dicen que. . .”. O para ser más rigurosos, decir algo como "Los Yoga Sutras de Patanjali nos dicen…”, o “La Clave de la Teosofía nos dice. . .” Por otra parte, no podemos enseñar, difundir, o explicar la Teosofía. Podemos enseñar, difundir o explicar ideas, conceptos, doctrinas, conocimientos, pero no la Sabiduría Esencial. El uso de Teosofía debería entonces ser empleado como un estado o cualidad, como: “Los chamanes desarrollan Teosofía con el tiempo”, “Algunos sacerdotes seguramente llegaron a la Teosofía ", o "una búsqueda personal de la Teosofía”. Podría ser sustituida por la palabra "sabiduría" cuando se aplica a temas divinos, de ahí el sinónimo utilizado "Sabiduría Divina".

 

Otra consecuencia natural de esta propuesta se refiere al cuerpo de conocimientos que tenemos disponible en la literatura teosófica. En esta perspectiva, las siete razas raíces, las tres proposiciones fundamentales, la naturaleza septenaria del hombre, las formas de pensamiento, los siete rayos y, todas las ideas comunicables expresadas en nuestros libros no son Teosofía. Esto no debe disminuir el valor de nuestra literatura; tenemos tratados impresionantes de religiones comparadas, textos de gran alcance, perspectivas transformadoras, y una multitud de ideas razonables que pueden o no ser literalmente verdad, en el sentido de tener correspondencia con la realidad objetiva. Finalmente, no importa tanto si la literatura teosófica expresa realidades objetivas precisas, por ejemplo, si los Lemures existieron o no y si eran exactamente como HPB los describió. Las ideas que se pueden expresar con palabras son herramientas para desarrollar la sabiduría, para desarrollar la Teosofía. En otras palabras, son herramientas que nos permiten experimentar la Verdad trascendental, pero que no son la Verdad en sí mismas. Para usar una metáfora comúnmente utilizada en el budismo, las enseñanzas son como una balsa, se construye y se utiliza para cruzar el río; pero una vez que se cruza el río hay que abandonarla. Para llevar la metáfora más allá, el valor de la balsa se debe a su capacidad para llevarnos al otro lado. El otro lado del río, sin duda, es la Teosofía esencial. Nuestras enseñanzas son sólo una balsa, pero hay varias maneras de construir balsas.

 

De esta manera, la Teosofía puede convertirse en algo universal, como fundamento de las religiones, ya que es defendible que los grandes maestros y sabios desarrollaron profunda sabiduría hacia lo divino y, por tanto, tuvieron acceso a un cierto grado de Teosofía. En un ejemplo aún más humilde, supongamos que un seguidor de cualquier religión o doctrina busque ser más prudente en un sentido espiritual. Conceptualmente esta persona sería un buscador de la Teosofía. Sin embargo, esta Sabiduría Divina se manifestaría en el nivel individual de acuerdo con su doctrina particular y rasgos individuales. Tal vez desarrollarían una Teosofía budista, zoroastriana o, incluso una Teosofía blavatskiana. En ese sentido, podríamos incluso hablar de una Teosofía leadbeateriana o una krishnamurtiana. En otras palabras, mientras la Teosofía debe considerarse universal, cuando se manifiesta en la propia experiencia esta sabiduría está matizada por quien accede a ella y es aún más limitada cuando se comunica con palabras.

 

Suena ingenuo imaginar que Gautama Buda, Patanjali y Jesucristo, si tuvieran la oportunidad de encontrarse y tomar una taza de té estarían de acuerdo acerca de las siete razas raíces y la naturaleza septenaria del hombre, porque esas son supuestamente las enseñanzas internas desde tiempos inmemoriales. De hecho, Subba Row, a quien se lo considera como un chela sumamente apreciado, rechazó la idea de una división séptuple del ser humano y lo describió como "casi ininteligible para las mentes hindúes” en La Filosofía del Bhagavad Gita 10. La idea aquí no es que uno de los dos estaba equivocado, sino que cualquiera de las versiones es sólo una reseña de las verdades esenciales e indescriptibles dadas por dos individuos que supuestamente alcanzaron un alto nivel de sabiduría, la Teosofía. Son conocimientos conceptuales o fácticos, no Teosofía.

 

Otro término potencialmente problemático asociado a la Teosofía es 'teosófico'. Si se define la Teosofía como esta Sabiduría Esencial más allá de nuestra capacidad mundana de conocer y comunicar, entonces la definición de lo que sería un libro teosófico, un concepto teosófico, un método teosófico o incluso una sociedad teosófica se vuelve complicada. Una solución a esto sería el uso del término teosófico para referirse a elementos históricamente asociados a la Sociedad Teosófica, puesto que la Sociedad Teosófica tiene su nombre legitimado por su uso a través del tiempo.

 

Por lo tanto, las obras de los miembros de la Sociedad Teosófica constituyen la literatura teosófica, las ideas que crearon serían conceptos teosóficos y los métodos que emplearon, métodos teosóficos. El peligro que crea esta solución sobre el uso de 'teosófico', es similar al descrito en el principio de este artículo; puede llevar a la errónea interpretación de que todo lo que es teosófico (es decir, asociado a la histórica Sociedad Teosófica) es universal y, por tanto, absolutamente superior a otras doctrinas y religiones.

 

A pesar de las sugerencias proporcionadas en este artículo de cómo utilizar las palabras “Teosofía '' y 'teosófico', la solución para el uso de ambas palabras está más allá de una serie de reglas con respecto a formas “correctas e incorrectas” de utilizar los términos. Mi objetivo es que nosotros, como teósofos, nos volvamos conscientes de los problemas potenciales del uso de ambas palabras y comprendamos las diferencias entre las dos 'Teosofías'. Con suerte, como consecuencia, podemos llegar a ser más conscientes con el uso de la palabra Teosofía y encontrar nuestras propias soluciones para lograr una comunicación y una comprensión más claras.

 

Referencias:

 

1-H. P. Blavatsky. ‘What is Theosophy?’ The Theosophist, October 1879.

2- ———. The Key to Theosophy. The Theosophical Publishing House (TPH), New York, 1888.

3- ———. The Voice of the Silence. TPH, Chennai, 31st reprint, 2013.

4- ———. The Key to Theosophy. Ibid.

5- ———. ‘What is Theosophy?’ The Theosophist, October 1879.

6- Dictionary.com. disponible en  dictionary.reference.com/browse/theosophy. Se accedió en Diciembre 2015.

7- H. P. Blavatsky. The Voice of the Silence. Ibid.

8- H. P. Blavatsky. ‘Society Without a Dogma’. The Spiritualist, London, 8 February 1878.

9- Sri Ram. On the Watch Tower: Selected Editorial Notes from The Theosophist 1953-1966.

TPH, Chennai, 1966.

10- T. Subba Row. The Philosophy of the Bhagavad-gita: Cuatro conferencias dadas en la 11º Convencion  Anual de la Sociedad Teosófcia en 1886. TPH, Chennai, 2007.


 

 

 

 

 

 

 

 

 Existen diferentes enfoques posibles para lo que es la Teosofía. El más amplio, estudia su totalidad, lo más difícil es definirla. ¿Cómo podemos definir una sabiduría que pertenece a la vida, por lo tanto, vive y respira, en la que se encuentran las profundidades que pertenecen a lo que llamamos el Espíritu, que es más sutil de lo que la mente más sutil puede abarcar, cada uno de cuyos aspectos está lleno del significado del Espíritu? La verdad o la sabiduría, no pueden ser conocidas excepto por una mente que está completamente abierta a ella. Es sólo cuando la mente está libre de todas las ideas, de todo deseo que colorea, de todos los elementos del yo, que puede descubrir la Verdad. Esa verdad se refleja en una mente así, no hay necesidad de ir tras ella. La verdad entonces, llega a la persona. La descubre en su corazón. Es sólo en la libertad absoluta de la mente y el corazón que la verdad en su carácter absoluto puede brillar y manifestarse. Por lo tanto, en la Sociedad Teosófica intentamos mantener esa libertad que es la forma abierta o el espacio. Esta es la razón por la que la Teosofía permanece indefinida..

 

Sri Ram, "¿Por qué no se define la Teosofía El Teósofo, Octubre 1964

 

 

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