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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 137 - Número 01 -  Octubre 2015 (en Castellano)

 
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La Vida Una

 

TETYANA GOLOVCHENKO

Presidente de la Logia HPB en Dhipropetrovsk, Ucrania, donde nació HPB.

 

 

'De la VIDA UNA informe e increada, proviene el Universo de vidas'. dijo H. P. Blavatsky (1, Estancia.7(5)). Ella comienza La Doctrina Secreta con esta importante e infinita noción. El Proemio ofrece los primeros símbolos de cosmogénesis: un disco blanco sobre un fondo negro y luego un punto en el centro de un disco. De allí en adelante el proceso de la creación cósmica comienza a revelarse ante nuestros ojos, a través de los cuales la Vida Una se manifiesta. HPB dice:

 

Es la VIDA UNA, eterna, invisible, aunque Omnipresente, sin principio ni fin, aunque periódica en sus manifestaciones regulares, entre cuyos períodos reina el oscuro misterio del No-Ser, inconsciente, y sin embargo Conciencia absoluta;... en verdad, 'un caos para los sentidos, un Kosmos para la razón'... El ser blanca sólo la superficie del disco y negro el fondo que lo rodea, muestra claramente que su plano es el único conocimiento, aunque todavía opaco y brumoso, que el hombre puede alcanzar. (1, Proemio)

 

La gente ha llamado a este conocimiento Sabiduría Divina, Teosofía. La palabra 'teosofía' deriva del griego, que significa 'Sabiduría Divina'. Fue usado por primera vez en el siglo tercero de nuestra era por el filósofo Ammonio Saccas. El portador de la luz de este antiguo conocimiento era también conocido por la gente como Gupta Vidya y como La Doctrina Secreta por H. P. Blavatsky. En La Doctrina Secreta HPB revela 'todo el conocimiento posible que puede ser dado a la humanidad en el presente siglo' (1, v.1, p. 25). Ella continúa diciendo que 'este conocimiento será entendido por la gente dentro de 100 años', en la medida en que ella estaba consciente de las Leyes Cósmicas pertenecientes a la evolución de la humanidad y del Universo, la conciencia en expansión de los seres humanos, la habilidad de comprender verdades universales, de comprender el sistema de la cosmogénesis en su divino origen, etc. Blavatsky anticipó que como el origen de esta sabiduría es divino, su profundidad no puede ser concebida con el intelecto lógico o definida con palabras dogmáticas, porque la Unidad Absoluta siempre debe permanecer intocable por el intelecto limitado. Sin embargo, señaló que 'La Doctrina Secreta' fue enviada para 'mostrarle al hombre su lugar legítimo en el esquema divino del Universo'. (1, Preámbulo). Por lo tanto, las ideas Teosóficas universales pueden ser investigadas, es por eso que los teósofos no 'son los expertos', sólo son 'exploradores' que aspiran a comprender el conocimiento teosófico y, sobre todo, a vivir de acuerdo a este conocimiento.

 

En nuestra búsqueda de la Teosofía, es decir, la Sabiduría Divina, nosotros (los teósofos) seguimos algunos principios fundamentales, un código de enseñanzas del que no se espera que tengamos una fe implícita, pero que son considerados como básicos porque sirven como el fundamento de la Doctrina Antigua.

 

El principio más fundamental es el de la Unidad. La Doctrina Secreta afirma, 'El único círculo es la Unidad divina, de donde todo procede y a donde todo vuelve' (1, Proemio). El principio de la Unidad se manifiesta a sí misma por medio del funcionamiento de la ley fundamental, la Unidad de todos los seres en la Naturaleza. Esta ley se aplica a todos los mundos como también a todos los seres que habitan en estos mundos, sus hogares. Esta unidad no es evidente si es tomada desde los aspectos externos o vista desde el plano físico. Nuestro universo contiene aparentemente un número ilimitado de diversidades que son sostenidas debido a un gran número de Leyes Cósmicas. Pero el fondo o lado interno de esta diversidad es la Unidad, que es la fuente y el centro de todas las cosas a la que, llegado el momento, retornarán.

 

La Doctrina Secreta describe esta idea en hermosas palabras:

 

En el Catecismo, el Maestro pregunta al discípulo:

 

'Levanta tu cabeza, ¡Oh Lanú!; ¿ves una o innumerables luces encima de ti, ardiendo en el cielo obscuro de la medianoche?'

 

'Yo percibo una Llama, ¡Oh Gurudeva!, veo innumerables y no separadas centellas que en ella brillan'.

 

'Dices bien. Y ahora mira en torno de ti, y en ti mismo. Aquella luz que arde dentro de ti, ¿la sientes de alguna manera diferente de la luz que brilla en tus hermanos los hombres?'

 

'No es en modo alguno diferente, aunque el prisionero es mantenido en cautiverio por el Karma, y aunque sus vestiduras exteriores engañan al ignorante al decir: "Tu Alma y mi Alma." '(1, Estancia. 5 (4))

 

La luz del Alma es la precisa divinidad que reside en toda la creación. Al comprender nuestra propia divinidad, todos llegamos al otro importante principio teosófico de la Fraternidad Universal de la humanidad cuya esencia oculta es la unidad abarcando todo lo manifestado a través de una diversidad relativa de individualidades y personalidades. Por un lado, es la unidad de toda la vida, y por el otro, es la fraternidad.

 

'Todos somos hermanos en la medida en que toda la vida es una y la chispa divina es una y lo mismo en toda la gente de la tierra, sin importar las diferencias visibles en su evolución. Todos somos miembros de la misma familia espiritual', dijo una vez nuestra hermana Mercedes Villa Robuste, en una charla (2).

 

¿Por qué es tan importante estar conscientes de pertenecer a una familia espiritual? Según las enseñanzas, esto abre el camino para el libre descenso de las fuerzas vitales del plano mental del Ego Superior o nuestra individualidad, ayudándonos a transformar y purificar nuestros cuerpos y, lo que es más importante, a comprender nuestra propia responsabilidad para toda la familia espiritual, para el planeta y para todo lo que habita en este mundo.

 

Esta comprensión y responsabilidad del principio divino que habita en todos nosotros, se refleja en las relaciones humanas por medio de un espíritu fraternal de cooperación que imparte un valor inestimable a las relaciones mutuas entre todos los seres humanos, y crea una sinergia armoniosa y fructífera en un nivel social.

 

Cuando las relaciones se vuelven MADURAS, uno es consciente y acepta que a pesar de que todas las personas son diferentes, pueden 'estar unidas como amigos para encontrar una solución adecuada a los problemas del mundo, lo que implica la comprensión de las diferencias de opiniones y promover la cooperación', (3) y tratar de realizar cada acción desinteresadamente por el bien de todos los seres humanos, revelando una 'búsqueda eterna por el Bien y la Unidad' (4).

 

Según las enseñanzas teosóficas, hay una necesidad definitiva para la encarnación de grupos diferentes de personas a fin de comprender las relaciones kármicas mutuas y para estudiar y formar parte de la causa común. Lo entendemos del modo siguiente: estar en el aquí y en el ahora, vivir conscientemente, actuar responsablemente a fin de que 'nuestras decisiones diarias dirijan nuestro futuro' (5), ¡el futuro que le deseamos a nuestros hijos  y que nuestro mundo tenga!

 

Estas palabras por el Maestro KH están dirigidas a todos nosotros:

 

Por consiguiente, intentad ser misioneros de amor y compasión. Y así al ayudar a otros, ganaréis vuestra propia salvación. Quedan en vuestra vida innumerables páginas que llenar. Aún están puras y blancas. Hijo de vuestra raza y de vuestra época, tomad la pluma de diamante e inscribid en ellas la historia de nobles acciones, de días bien empleados, de santos esfuerzos. Es así como os elevaréis sin cesar hacia los planos superiores de la conciencia espiritual.

 

Este sendero ascendente que el Maestro menciona, así como la expansión de nuestra consciencia para alcanzar planos más elevados nos permitirá acercarnos a la armoniosa Unidad de la Vida en el Universo.

 

Para poner de relieve esta Unidad y tratar de alcanzar la armonía, los teósofos pronuncian la plegaria o la oración universal de Annie Besant:

 

O Vida Oculta, que vibras en cada átomo;

O Luz Oculta, que brillas en cada criatura;

O Amor Oculto, que todo lo abarcas en la Unidad;

Que cada ser que se sienta uno contigo

Sepa que es uno con todos los demás.

 

 

Referencias

1. H. P. Blavatsky. La Doctrina Secreta. The Theosophical Publishing House, Adyar, Chennai, India, 1991.

2. Mercedes Villa Robuste. '¿Por qué yo?' Charla dada en la Convención Internacional en Adyar, 1998.

3. Radha Burnier. Discurso dado en la 135ma Convención Internacional en Adyar, 2010.

4. Patrizia M. Calvi. 'La Herejía de la Separatividad'. Conferencia dada en el 10mo Congreso Mundial en Roma, 2010.

5. Joy Mills. 'Ética de un Corazón Consciente'. Conferencia dada en Londres, el 13 de Junio de 1985.

 

 

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