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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 137 - Número 01 -  Octubre 2015 (en Castellano)

 
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H. P. Blavatsky y la

evolución de la conciencia

  

Olga S. Omlin

Residente y trabajadora voluntaria en el Instituto Krotona de Teosofía en Ojai, California.

Charla dada en el Congreso Internacional de Teosofía en agosto 2015 en los Países Bajos.

 

 

Para algunos, Helena Petrovna Blavatsky era un ser excepcional, un mensajero que trajo la luz de la Sabiduría al mundo, impulsada por una profunda compasión por el sufrimiento de la humanidad. Para otros fue una destructora de la religión y una mujer con un temple aguerrido.

 

A los ojos de la aristocracia H. P. Blavatsky fue todo un reto, con toda una personalidad que se rebelaba contra las reglas y las convenciones sociales. Ella se describía a sí misma como: 'Odio a la “sociedad” y al así llamado “mundo”, tanto como odio a la hipocresía en cualquier forma en la que se presente'1.

 

Fue tan humana como cada uno de nosotros. Su sobrina  Nadezhda Zhelihovsky escribió que a su tía le gustaba inventar historias para divertirse. En la cultura rusa la familia tiene un gran valor, y creo que era igual o parecido para Helena Petrovna. Ella escribió en una de sus cartas a A. P. Sinnett, 'Mi tía Madame Witte juró ante la imagen de un Santo Flapdoodle que ella me maldeciría en su lecho de muerte si yo permitiera que fuera publicada cualquier memoria, mientras todos mis parientes estuvieran con vida... Es imposible decir la verdad sin incriminar a las personas a quienes no acusaría en el mundo, ahora están muertos y se han ido. Que todo descanse sobre mis hombros'.2

 

Aunque HPB fue la primera mujer rusa en hacerse ciudadana americana, siempre mantuvo su devoción a su tierra natal. En una carta a su hermana Vera, le escribió sobre su experiencia durante la ceremonia de naturalización. 'Para meterse en un buen lío, pero ¿cómo me las arreglo para no amar a Rusia o para no respetar al emperador? Es más fácil decir algo que actuar en consecuencia.'3

 

Se dice que HPB tenía un poder asombroso para atraer a las personas y que era paciente y perseverante en su servicio al Maestro y a la Teosofía. Era muy sincera y confiaba tranquilamente en los demás, dándoles a muchos el beneficio de la duda. La sinceridad de su alma se puede apreciar en su indiferencia hacia lo que pensaba de ella la opinión pública.

 

Y quizás este espíritu valiente y confiado le dio fuerzas para continuar la misión de revelar las enseñanzas sagradas que subyacen en todas las religiones, para ayudar a despertar la conciencia espiritual de la humanidad y para intentar dar una síntesis de la ciencia, la religión y la filosofía que puede encontrarse en muchas de sus obras, principalmente en La Doctrina Secreta.

 

A pesar de esto HPB fue extraordinariamente apacible de niña, perceptiva, sensible y rodeada por fenómenos inusuales. No es fácil percibir incluso vagamente cuán desafiante debe haber sido para ella crecer siendo una niña tan excepcional, para luego convertirse en el centro de atención, de curiosidad y de ataques desde todos los rincones de la tierra.

 

Su primer intento de fundar la Sociedad Teosófica estuvo estrechamente relacionado con varios fenómenos. Por un lado, se hizo para demostrar que la materia no era lo que la ciencia de ese tiempo pensaba y por el otro, para contrarrestar la única creencia de los espiritistas en los espíritus de los muertos. Desafió al mundo al concluir que 'lo invisible' no era criterio para la espiritualidad. No obstante, luego lamentó su enfoque porque generó en algunos una mala interpretación de que la Teosofía tenía que ver principalmente con el desarrollo psíquico. No temió admitir su error de juicio y seguir adelante.

 

De sus cartas a su hermana Vera, uno puede observar la esperanza que tenía HPB de ser comprendida en el sentido más profundo:

 

No temas que haya enloquecido. Todo lo que puedo decirte es que alguien me inspira positivamente – ... más que eso: alguien se aloja en mí. No soy yo quien escribe y habla: es algo dentro de mí, mi Yo superior y luminoso, que piensa y escribe por mí. No preguntes, amiga mía, qué es lo que experimento, porque no podría explicártelo claramente. ¡No lo sé ni yo misma! Lo único que sé es que, cuando esté por alcanzar la vejez, me habré convertido en una especie de yacimiento del conocimiento de alguien más... Alguien viene y me envuelve como una nube brumosa y de súbito me empuja fuera de mí, y luego ya no soy 'Yo' – Helena Petrovna Blavatsky – sino alguien más.4

 

Este Ser Interno era un impulso poderoso en el trabajo teosófico de HPB y una influencia constante en el desarrollo de su vida. Como ella misma lo expresó:

 

Porque únicamente el 'Yo' Divino Espiritual es eterno y el mismo en todos los nacimientos; mientras que las 'personalidades' a las que da forma en sucesión son evanescentes, cambiando como las sombras de una serie de formas caleidoscópicas en una linterna mágica.5

 

HPB era absolutamente devota a su Maestro y a la causa de la Teosofía. A menudo enferma, y de muchas maneras con defectos, aún así era el mejor instrumento que la Jerarquía de los Adeptos pudo encontrar. Pasó por toda clase de incomodidades y nunca supo lo que le esperaba realmente. Por medio de todas sus obras enfatizó el hecho de que es sólo por nuestros propios méritos y no con la ayuda de algún gurú que podemos labrarnos nuestro camino a la unidad con nuestra divina esencia interna. Sobre esa base, cerca del final de su vida fundó la Logia Blavatsky en Londres, que se convirtió en la sede de la ST en Europa y la Sección Esotérica que fue inspirada por los Maestros.

 

Como les escribió en su carta a los miembros indos de la Sociedad Teosófica,

 

Por tanto, que se entienda claramente que el resto de mi vida lo dedicaré sólo a aquellos que creen en los Maestros y están dispuestos a trabajar por la Teosofía según la entiendan y por la ST sobre las líneas en las que fue originalmente fundada.6

 

¿Nos sorprenderíamos si las enseñanzas de la Teosofía entregadas en La Doctrina Secreta, La Clave de la Teosofía, La Voz del Silencio e Isis sin Velo, son relevantes aún en el mundo de hoy? Actualmente, gracias a los esfuerzos altruistas de los teósofos pioneros, todos estamos familiarizados con los conceptos de karma y reencarnación. Algunos se inclinan a los fenómenos psíquicos 'que no son más que otra forma de materialismo'7, escribió HPB. O quizás deseamos acumular más y más información, incluso en la forma de conocimiento teosófico. Pero el conocimiento sólo puede transformarse en sabiduría por medio de la práctica diaria, por medio de la contemplación, la meditación y del servicio desinteresado arraigado en la bondad y la compasión.

 

Como destacó HPB en su discurso a la Convención Americana en 1889, 'Por eso es que las Éticas de la Teosofía son incluso mucho más necesarias para la humanidad que los aspectos científicos de los hechos psíquicos de la Naturaleza y del hombre'.8

 

El mundo heredó de esta mujer rusa inmensos recursos de enseñanzas prácticas, espirituales e intelectuales. Ella indicó la dirección del estudio de la ciencia, la religión y la filosofía comparadas. Inspiró a su tierra natal, Rusia, a explorar sus raíces espirituales en el Oriente. Toda esta humanidad aún está destinada a redescubrirse.

 

Hace un tiempo un investigador, en Facebook, preguntó sobre una publicación del día de los fundadores, si nosotros le rendíamos culto a los fundadores de la Sociedad Teosófica. Es triste ver esta clase de malentendidos sobre nuestra gratitud al gran esfuerzo de los Fundadores para impulsar el trabajo de los Hermanos Mayores en nombre de toda la humanidad. Y, ¿quiénes son estos Hermanos Mayores, los Mahatmas o los Maestros como HPB se refería a ellos y en cuyo instrumento voluntario ella escogió convertirse?

 

HPB desconcertó al mundo científico Occidental con la información sobre la Fraternidad de los Maestros de la Sabiduría, poseedores de conocimientos de descubrimientos científicos contemporáneos y también de aquellos que estaban por hacerse, su habilidad para 'precipitar' cartas, e inspirar ideas por la vía del pensamiento. Para algunos Occidentales el concepto de los Mahatmas revelando al mundo 'desarrollado' algunas verdades antiguas fue curioso, otros le llamaron fraude.

 

No obstante, los Iniciados pueden ser rastreados a través de la historia de la humanidad. Ellos inspiraron y fomentaron nuevas ideas o percepciones religiosas y fundaron varias escuelas filosóficas. No importa cómo los llamemos o cómo los entendamos, Ellos son individuos evolucionados espiritualmente que escogieron el Sendero del bodhisattva – el sendero de sacrificio propio, altruismo, bondad divina y compasión – quizás encarnando por muchas vidas para aliviar el sufrimiento de la humanidad. De ellos, las verdades Teosóficas fueron entregadas por medio de HPB. Fueron la fuerza inspiradora detrás de la fundación de la Sociedad Teosófica. En los 'Mahatmas y los Chelas' HPB escribe,

 

Y por lo tanto, quien quiera ver al verdadero MAHATMA, debe usar su visión intelectual. También debe elevar su Manas para que su percepción sea clara y para que todos los velos creados por Maya sean eliminados... Esta percepción del Manas puede llamarse 'fe', que no debe confundirse con la fe ciega. La 'fe ciega' es una expresión usada habitualmente para indicar creencias sin percepción o comprensión; mientras que la verdadera percepción del Manas es la creencia iluminada, que es el verdadero significado de la palabra 'fe'. Esta creencia debe estar acompañada, a su vez, por el conocimiento, es decir, la experiencia, porque el 'verdadero conocimiento trae consigo la fe'.9

 

Esta idea está implícita en el tercer objetivo de la Sociedad Teosófica, Adyar 'Investigar las leyes inexplicadas de la Naturaleza y los poderes latentes en el hombre'. En mi percepción, la palabra 'hombre' usada aquí significa Manú o Manas, que es el principio pensante del alma humana.

           

Estudiando las Cartas de los Maestros a A. P. Sinnett da una vislumbre de sus caracteres, de sus visiones y sus puntos de vista. Están más allá del Karma personal y no exteriorizan ningún favor. Citando a HPB:

 

Aunque la humanidad en su conjunto está dentro de la visión mental de los MAHATMAS, no puede esperarse que ellos tomen nota especialmente de cada ser humano, a menos que ese ser, por sus especiales acciones atraiga su particular atención. El interés más elevado de la humanidad, como un todo, es su ocupación particular, porque ellos mismos se han identificado con esa Alma Universal que corre a través de la Humanidad y el que quiera llamar su atención, deberá hacerlo por medio de esa alma que lo impregna todo.10

 

Los Maestros están interesados en el presente, pero su mayor ocupación es el futuro,'... y todo error es aún más sabiduría acumulada para los días por venir'.11 Ellos son la encarnación de la Santidad y del Amor. Pero su verdadera santidad puede ser completamente diferente de lo que son nuestras ideas preconcebidas de la santidad. Ven las cosas como son y hablan en términos bastante claros. No le dicen a nadie cómo actuar sino que le dan dirección al progreso, a las posibilidades. Entienden nuestras fortalezas y debilidades y nunca nos abandonan. Su objetivo es la Fraternidad Universal, para la cual la ST es el terreno de prueba. En la carta No. 4 el Maestro KH escribe, 'El término “Fraternidad Universal” no es una frase ociosa... es la única base segura para la moralidad universal. Si sólo fuera un sueño, al menos es un sueño noble para la humanidad: y es la aspiración del verdadero adepto'.12

 

Al leer las Cartas de los Maestros a A. P. Sinnett y las Cartas de los Maestros de Sabiduría compiladas por C. Jinarajadasa uno no puede evitar sentir devoción y reverencia por ellos. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con rendir culto. Los Maestros necesitan colaboradores para ayudarlos en su tremenda tarea de guiar el desarrollo espiritual de la humanidad y ningún esfuerzo individual por la causa de la ST es jamás en vano.

           

Los Maestros solamente pueden influir la evolución humana hasta aquí. Nosotros mismos debemos movernos más allá del reino del materialismo hacia el reino de la espiritualidad. 'Los Maestros no conducen la Sociedad, ni siquiera los Fundadores; y nunca nadie lo ha afirmado como ellos lo hicieron: sólo la vigilan y la protegen'13, escribió H. P. Blavatsky.

           

Al comprender cuan desafiante puede ser el sendero de transformación espiritual, los Maestros sugirieron la necesidad de una propagación y asimilación gradual de las enseñanzas Teosóficas. Porque debido a nuestra naturaleza egoísta, auto-protectora, humana-animal que resiste cualquier cambio, una interferencia radical podría hacer más daño que bien.

 

Como lo escribió HPB en su 'Carta a la Convención Americana de 1888':

 

Según estén preparadas las personas para recibirla, así se darán las enseñanzas Teosóficas. Pero no se dará más de lo que el mundo, en su actual nivel de espiritualidad, pueda sacar provecho. Depende de la propagación de la Teosofía, de la asimilación de lo que ya se ha dado cuánto más será revelado y qué tan pronto.14

 

            Los Maestros quieren que comprendamos por nosotros mismos el Plan de la Manifestación que emana de la Mente Divina ejercitando las facultades de nuestros Principios Superiores.

 

En sus Cartas los Maestros escribieron sobre el Sendero del Discipulado, que está abierto a cualquiera que desee servir a las necesidades espirituales de la humanidad en su conjunto. Es el Sendero que nos permite convertirnos en un instrumento de Luz, un Sendero que brinda confianza en las Leyes de la Vida Superior de que todo está bien y una comprensión más profunda de nuestra verdadera naturaleza. El Maestro KH escribió:

 

Aceptar a cualquier hombre como chela no depende de mi voluntad personal. Sólo puede ser el resultado de sus propios méritos y esfuerzos personales en esa dirección. Fuerza a cualquiera de los 'Maestros' que quieras elegir; haz buenas obras en su nombre y por amor a la humanidad; se puro y resuelto en el sendero de la rectitud (como lo exponen nuestros códigos); se honesto y desinteresado; olvida tu Yo pero recordando en bien de los demás, y forzarás a que el 'Maestro' te acepte.15

 

La idea de la aparición progresiva de los Adeptos durante la larga historia de la humanidad no pertenece a una religión o a una enseñanza esotérica en particular. HPB explicó en La Doctrina Secreta que los seres humanos serán guiados hacia la 'correcta compresión de la Sabiduría antigua'16 hasta que sean lo suficientemente espirituales para continuar por sí mismos.

 

En 'El Ciclo en Movimiento' H. P. Blavatsky afirma que en el último cuarto de cada siglo se envían mensajeros hacia el Occidente. Son personas 'dotadas con una clara intuición psíquica... [quienes] poseen la clave de los secretos de la Naturaleza'.17 Pareciera que su aparición es provocada por crisis espirituales en la humanidad. ¿Cuál es su misión según HPB? Recordarle a la humanidad su Divina Naturaleza y su evolución espiritual.

 

Según HPB la aparición de tales mensajeros como Saint-Germain y Cagliostro no fue muy apreciada en el siglo 18, que se caracterizó por las prevalecientes simples enseñanzas científicas y una carencia de percepción del alma. Pero el estancamiento espiritual por sí mismo produjo una ola de anhelo e insatisfacción con el materialismo puro que, en su momento, inspiró manifestaciones mediumnísticas y culminó en la propagación del Espiritismo en el siglo 19. ¡Esta evidencia histórica es un extraordinario ejemplo del poder del pensamiento! Sin embargo, esta oleada hacia los fenómenos psíquicos nubló las mentes de las personas en Occidente. Los Maestros escogieron a HPB para que se convirtiera en mensajera a fin de que revelara el verdadero significado de los poderes latentes y de la Sabiduría Divina dentro de nosotros.

 

La evolución espiritual de la Conciencia, que es la comprensión de la Unidad de la Vida, de que todo a nuestro alrededor y en nuestro interior está dotado del poder de la Luz del Espíritu, se manifestará eventualmente a sí misma en el mundo como la Fraternidad Universal de la Humanidad, que ha sido la visión de los Maestros y es el Objetivo principal de la Sociedad Teosófica.

           

El día en que la Teosofía haya cumplido con su más sagrada e importante misión, específicamente, unir firmemente un cuerpo de hombres de todas las naciones en un amor fraternal y se incline en una pura labor altruista y no en trabajos con deseos egoístas, sólo ese día podrá la Teosofía convertirse en una fraternidad más elevada que cualquier otra fraternidad aparente de los hombres. Esto será una verdad maravillosa y un milagro verdaderamente, para cuya realización la humanidad ha esperado vanamente durante los últimos dieciocho siglos y que cada asociación hasta ahora a fallado en cumplir.18

 

¿Cómo podemos colaborar con este proceso? Quizás, si cada uno de nosotros estuviera más vigilante y fuera más asertivo en elegir sus pensamientos de Unidad y de convertirse en un ejemplo de verdadera Fraternidad en nuestras vidas, seríamos capaces de atraer más atención e interés hacia la Teosofía. No es su lado intelectual el que se ha perdido en la vida de la humanidad, porque ahora como nunca antes, tenemos acceso a casi toda la información. Profundamente anhelamos ese Amor, esa Compasión y esa Sabiduría que escapa a cualquier forma física, al tiempo y al espacio. La Teosofía enseña la confianza en sí mismo porque el único verdadero Maestro yace en nosotros. La luz de nuestra intuición espiritual es la mejor guía en el sendero del conocimiento de sí mismo y de la unidad.

 

 

Referencias

 

1. Personal Memories of H. P. Blavatsky, compiled by Mary K. Neff, Quest Books, Wheaton, IL,

1967, p. 32

2. Ibid., p. 33

3. Ibid., p. 282

4. Ibid., p. 244

5. Collected Writings of H. P. Blavatsky, Vol. XII, ‘The Dual Aspect of Wisdom’, The Theosophical Publishing House, Wheaton, IL, 1980, p. 313

6. Ibid., Vol. XII, ‘Why I Do Not Return to India’, TPH, Wheaton, IL, 1980, p. 166

7. Ibid., Vol. IX, ‘Letter from H. P. Blavatsky to the Second American Convention’, TPH, Wheaton, IL, 1974, p. 244

8. Ibid., Vol. XI, ‘Second Letter of H. P. Blavatsky to the American Convention’, TPH, Wheaton, IL, 1980, p. 162

9. Ibid., Vol. VI, ‘Mahatmas and Chelas’, TPH, Wheaton, IL, 1966, pp. 240-241

10. Ibid., Vol. VI, ‘Mahatmas and Chelas’, TPH, Wheaton, IL, 1966, p. 240

11. H. P. Blavatsky, The Key to Theosophy, Theosophical University Press, Pasadena, CA, 2002, p. 299

12. The Mahatma Letters to A. P. Sinnett, TPH, Adyar, 1962, p. 17

13. H. P. Blavatsky, The Key to Theosophy, Theosophical University Press, Pasadena, CA, 2002, p. 299

14. Collected Writings of H. P. Blavatsky, Vol. IX, ‘Letter from H.P. Blavatsky to the Second American Convention’, TPH, Wheaton, IL, 1974, p. 244

15. Letters from the Masters of the Wisdom 1881-1888, transcribed and compiled by C. Jinarâjadâsa, TPH, Adyar, 1919, p. 33

16. H. P. Blavatsky, The Secret Doctrine, Theosophical University Press, Pasadena, CA, 1999, p. 358

17. Collected Writings of H. P. Blavatsky, Vol. XII, ‘The Cycle Moveth’, TPH, Wheaton, IL, 1980, p. 120

18. Ibid., Vol. IX, ‘Letter from H.P. Blavatsky to the Second American Convention’, TPH, Wheaton, IL, 1974, pp. 243

 

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