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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 136 - Número 10 -  Julio 2015 (en Castellano)

 
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La palabra sagrada ‘Om’

 

CHITARANJAN SATAPATHY

 

La relación entre la sabiduría divina y la palabra sagrada ‘Om[1]’ fue explorada en detalle por el autor en un artículo titulado ‘Brahmavidya y Om’ examinando referencias a la palabra sagrada en varios Upanishads, los Yoga Sutras de Patanjali, el Bhagavadgitã y textos de otras tradiciones.  Todos estos textos dan gran importancia a la sagrada y mística palabra ‘Om’.  Las siguientes referencias son ilustrativas:

 

  • Om is Brahman (Taittiriya Upanishad, I.1.8)

  • Yo soy la sagrada palabra Om (Bhagavadgitã, IX.17)

  • Om es Su (de Ishvara) designador (Yoga Sutras, I.27)

 

En el presente artículo se propone explorar alguna literatura teosófica seleccionada para examinar el significado de la palabra sagrada desde una perspectiva teosófica.

 

Om en las Instrucciones Esotéricas de HPB

 

Las Instrucciones Esotéricas[2] de H. P. Blavatsky han sido editadas recientemente en forma de libro, que incluye tres instrucciones publicadas por ella durante 1889-1890 y las notas tomadas de sus enseñanzas orales.  HPB publicó estas instrucciones durante los últimos años de su vida, las que estaban destinadas para estudiantes serios de teosofía.  En estas instrucciones ella aclara varios aspectos profundos de sus enseñanzas que no pudo dar antes en sus libros y artículos para el público general.  Como tales, estas instrucciones asumen un significado especial para los aspirantes serios del camino espiritual.  Las instrucciones, así como las notas, contienen varias valiosas referencias a la palabra sagrada Om.  Las referencias están esparcidas en todas sus enseñanzas y lo que sigue es una colección de extractos de esas referencias.

 

HPB dice que la palabra Aum u Om está en afinidad espiritual con las fuerzas cósmicas.  Aum es el origen de Amén[3], que no es un término Hebreo, y que como la palabra Aleluya fueron tomadas por los Judíos y los Griegos del Caldeo, el idioma Semítico de los antiguos Caldeos.   Amén no significa ‘que así sea’ o ‘en verdad’, sino que significaba en la antigüedad casi lo mismo que Aum.  Los Tannaim (Iniciados) Judíos la usaron por las mismas razones que los Adeptos Arios usaron Aum.  Ambas palabras significan la afirmación del ser, o la existencia del Señor asexual dentro de nosotros.

 

Pranava es un sinónimo de Aum en sentido místico.  Aum puede ser pronunciado como dos, tres, o siete sílabas estableciendo diferentes vibraciones.  Según HPB, las letras, como los sonidos vocales, tienen correspondencia con notas musicales, y por consiguiente con números y colores; por lo tanto con Fuerzas y Tattvas[4].  Puesto que el universo está construido a partir de los Tattvas, puede ejercerse poder por medio de sonidos vocales.  Cuando son pronunciados por un hombre muy santo y puro, Aum despertará no sólo las potencias que residen en los espacios planetarios y en los elementos, sino incluso su Yo superior, o el ‘Padre’ dentro de él.  Si son pronunciadas de modo correcto por un buen hombre corriente, lo fortalecerá moralmente, especialmente si entre dos Aums medita intensamente en Aum dentro de sí, concentrando toda su atención sobre la gloria inefable.  HPB dice que todos los miembros, si son serios en su empeño por aprender, están invitados a pronunciar la palabra divina antes de irse a dormir e inmediatamente después de despertar. 

 

Cuando se le preguntó ‘¿Cuál es la correcta pronunciación de Aum?’, HPB dijo que primero debe ser practicada físicamente, siempre en el mismo tono, que debe ser descubierto de la misma manera como se encuentra el color particular del estudiante, pues cada uno tiene su propio tono.  Aum consiste de dos vocales y una semi-vocal, la cual (la última) debe prolongarse.  En respuesta a otra pregunta ella dijo que Aum significa buena acción, no meramente sonido labial.  Uno debe decirla en hechos.  En otra parte ella dice que si alguien cuya naturaleza es sinceramente buena se esfuerza hacia el YO SUPERIOR, que es ese Aum, por medio de su Ego superior, que es su tercera letra, y Buddhi la segunda, no hay ningún ataque del Dragón Apofis[5] que no ahuyente. 

 

En las Instrucciones Esotéricas HPB trata en detalle la invocación sagrada ‘Om Mani Padme Hum’, y dice que su traducción como ‘Oh la Joya del Loto’ hecha por los Orientalistas es errónea.  De acuerdo con ella, no sólo cada sílaba de esta invocación tiene una potencia secreta, sino toda la invocación tiene siete diferentes significados y puede producir siete resultados diferentes dependiendo de la entonación  que se le dé.  Cuando estas palabras casi sin sentido, ‘Oh la Joya en el Loto’ se comprenden correctamente, contienen una referencia a la unión del Hombre y el Universo en siete diferentes maneras, en siete planos de pensamiento y acción.  Ella dice que la invocación significa ‘Yo soy el que soy’; ‘Yo estoy en ti y tú estás en mí’.  Esta invocación tiene infinita potencia.  HPB advierte que estas palabras no deben ser usadas en vano o cuando hay ira. 

 

La invocación ‘Om Mani Padme Hum’ no es una oración de seis sino de siete sílabas, puesto que la primera sílaba es doble en su recta pronunciación y triple en su esencia, A-UM.  Ella representa la diferenciación trina primigenia, no del sino en el Uno Absoluto, y por esto está simbolizado en el 4, o la Tetraktys[6].  Es el rayo-Uno o Atman.  Atman es el espíritu supremo en el hombre, que en conjunción con Buddhi y Manas, es llamado la tríada superior o Trinidad.  Esta tríada, con sus cuatro principios humanos inferiores, está rodeada de una atmósfera áurica que hace a cada individualidad visible como una esfera ovalada.  Esotéricamente, la oración ‘Om Mani Padme Hum’ significa ‘Oh mi Dios dentro de mí’.  Existe un Dios en cada ser humano, porque el hombre fue y volverá a ser Dios.  La oración señala la indisoluble unión del Hombre y del Universo, porque el Loto es el símbolo universal del Kosmos como la totalidad absoluta, y la Joya es el Hombre Espiritual, o Dios.  En cuanto a la creencia Tibetana de que ‘Om Mani Padme Hum’ fue dada por Padmapani, el Chenrezi[7] Tibetano, HPB pregunta ¿quién es Padmapani en realidad?  Ella responde: “Cada uno de nosotros tiene dentro de sí la ‘Joya en el Loto’, llamada Padmapani, Krishna, Buddha, Cristo, o cualquier otro nombre que nosotros podamos darle a nuestro Yo Divino”. 

 

Los extractos anteriores de las Instrucciones Esotéricas de HPB dan una vislumbre de la importancia de la sagrada y mística palabra Aum.  Sin embargo, para tener una más completa comprensión, un aspirante debe remitirse a las instrucciones detalladas, que ella da, en su totalidad.  Por cierto HPB termina su Instrucción Esotérica Nº 1 con la palabra Aum. 

 

Om, la Logion[8]

 

Algunos años después de que las Instrucciones Esotéricas de HPB fueran publicadas, Bhagawan Das, un prominente erudito Hindú y Teósofo, escribió un libro titulado La Ciencia de la Paz[9], en donde se refiere extensamente a la palabra sagrada ‘Aum’.  Posteriormente escribió otro libro titulado La Ciencia de la Palabra Sagrada en tres volúmenes[10].  Para él significa la comunicación de origen Divino, y es importante como una explicación y resumen del proceso del mundo.  La interpretación más profunda e iluminadora del sonido trino está implícita.  Aum incluye dentro de sí misma al Yo, al No-Yo y la misteriosa Relación entre ellos.  La primera letra de la palabra sagrada, ‘A’, significa el Yo (Atma); la segunda letra, ‘U’, significa el No-Yo (Anatma), y la tercera letra, ‘M’, significa la eterna Relación de Negación (Nishedha) por el Yo del No-yo. 

 

Bhagawan Das descubre una justificación para la tradición India que sostiene que todo conocimiento se resume en los Vedas, todos los Vedas en  el Gayatri, y el Gayatri en el Aum.  Él dice:

 

El Yo, el No-Yo y la Relación, estos tres, la trinidad primigenia, la base raíz de todas las posibles trinidades, agotan todo pensamiento, todo conocimiento, todo el proceso del mundo.  No queda nada que esté más allá y fuera de esta trinidad primigenia, que en su unidad, en su triplicidad, constituye lo Absoluto, que es la totalidad del proceso del mundo, el proceso del mundo que no es otra cosa que el Yo o Pratyag-atma, el No-Ser, o Mulaprakriti, y su interacción.

 

La doctora Besant añade una significativa nota al pie de lo mencionado precedentemente, donde dice que Brahman Uno da lugar al Dos, Pratyagatma y Mulaprakriti, y el Dos se convierte en Tres, la Relación entre ellos, se convierte en el tercer factor; luego estos Tres se resumen como el Cuatro, Brahman, el Todo, que constituye la Tétrada, o el Cuaternario abstracto.  El libro Pranava-Vada de Gargyayana, que lo ayudo a él con el descubrimiento, le llegó oralmente de un joven erudito Brahmin, Dhanaraj, ciego de 27 años, que tenía una memoria fenomenal[11]

 

Bajo el antiguo método de akshara-musti o akshara-mudra, para expresar una verdad profunda se asigna una letra a cada uno de sus factores y se forma una palabra de las letras que pueden tener o no un significado, sino un sonido.  Se han encontrado tales palabras místicas en diferentes escrituras.  Como Aum, otra palabra, Satyam (verdad), está constituida de tres letras: ‘Sa’ es una letra, ‘ti’ es la segunda letra, y ‘yam’ es la tercera letra en la palabra sánscrita Satyam.  ‘Sa’ representa la verdad y lo imperecedero, ‘ti’ representa lo falso y lo perecedero, y ‘yam’ representa la relación de que falso y perecedero no es verdad e imperecedero.  Como tal, la tercera también representa la verdad, y enlaza a las dos primeras.  Tanto en el Chãndogya Upanishad como en el Brihadaranyaka Upanishad, a Brahman se lo compara con Satyam.  Mientras que al interpretar Aum, Bhagawan Das dice que ‘A’ o Yo, es un hecho; ‘M’ o Negación del No-Yo, es también un hecho; pero ‘U’, el No-Yo, no es un hecho, es sólo una apariencia, una ilusión.  Las tres letras de Aum pueden tomarse para decir, ‘yo esto no (soy) ─ Aham Etat No (Asmi)’.

 

Para una mayor comprensión de la ciencia de la palabra sagrada, es útil leer los libros de Bhagawan Das a los que nos referimos anteriormente, los cuales, en la época de su publicación, fueron popularizados por la doctora Besant que los citaba en sus charlas. 

 

Significación práctica de Om

 

Hace tiempo, en la publicación del The Theosophist de febrero de 1882, apareció un artículo bastante largo titulado ‘Om, y su Significación Práctica’, de N. C. Paul, con dos pequeñas notas editoriales de HPB, que era entonces la editora de The Theosophist.  En la introducción, Paul se refiere a dos posibles orígenes de Om.  Uno se remonta a la palabra Sánscrita ‘Evam’, considerando (así) el hecho de que en la antigüedad Om se usaba como una forma de afirmación o asentimiento.  Otra posibilidad señalada por él es que Om se origina de ‘Avman’, que implica la noción de protección o salvación.  Menciona entonces varias referencias a Om en los Upanishads, el Bhagavadgitã, Manusmriti, y similares.  Paul fue el autor de un valioso tratado sobre Yoga Vidya, que fue publicado primero en The Theosophist.  En este artículo, él trata en detalle el acortamiento de la longitud de la respiración por la inaudible pronunciación de Om.  La longitud normal de exhalación es de nueve pulgadas.  Se alarga mientras se come, habla, camina, corre, en actividades sexuales, e incluso cuando se duerme.  Según Paul, el uso inaudible de Om puede acortar la exhalación dando como resultado progreso espiritual.  Cuando la respiración llega a ser interna, el yogi alcanza Nirvana, libre de hambre, sed y muerte.  Es incapaz de cometer cualquier pecado en pensamiento, palabra o hecho.  Paul da una completa descripción de qué puede lograrse en etapas al reducir la longitud de la exhalación por la pronunciación inaudible de la mística palabra Om. 

 

Los tres textos teosóficos referidos en este artículo se refieren a la gran importancia de la sagrada y mística palabra Om para un aspirante espiritual.  Mientras que el texto de Bhagawan Das trata más de los aspectos metafísicos de la sagrada palabra, los otros dos textos de HPB y de Paul dan consejo práctico para un verdadero buscador.  Por último, uno tiene que encontrar por sí mismo el valor de tal consejo.  Como dice HPB, las instrucciones deben ser espiritualizadas y no materializadas, y un buscador debe encontrar el significado más elevado posible.  En la medida en que nos enfoquemos en lo material y visible en nuestras especulaciones sobre las instrucciones, más lejos estaremos de su recta comprensión.  

 

Referencias


 

[1] Brahmavidyâ, Boletín de la Biblioteca de Adyar, 2012-2013, vol. 76-77, pp. 219-232.

[2] Compilado por Michael Gomes con una introducción y notas al pie, 2015, TPH, Adyar.

[3] El equivalente en árabe es “Amin”.

[4] Los elementos sutiles, cinco exotéricamente, siete en la filosofía esotérica, que son correlativos con los cinco y siete sentidos del plano físico: los últimos dos todavía están latentes en el ser humano, pero se desarrollarán en las últimas razas raíces. (De el Glosario Teosófico de HPB, 1892, p.322)

[5] El demonio serpiente ígneo de la oscuridad, de las tormentas y de los terremotos.

[6] El Cuatro pitagórico, o Tetraktys, es el símbolo del Cosmos, que contiene dentro de sí mismo la esencia de todas las formas.

[7] En sánscrito, Avalokiteshvara, Bodhisattva de Compasión.

[8] Una comunicación de origen divino. Logia en plural.

[9] 1904, TPH, Adyar

[10] Versión inglesa resumida del Pranava-Vada de Gargyayana, 1910, 1911, 1912, TPH, Adyar.

[11] Dhanaraj podía ingresar a su memoria 1.000 slokas (versículos) por día. De niño había aprendido la mayor parte de las obras sánscritas de memoria.

 

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