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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 136 - Número 01 -  Octubre 2014 (en Castellano)

 
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Radhaji, su vida y su trabajo

 

CHITTARANJAN SATAPATHY

Vice-Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica, Adyar.

 

 

Radhaji vivió en Adyar durante la mayor parte de su larga vida, 90 años. Yo estuve en Adyar sólo durante los últimos cuatro años y cuatro meses. Sin embargo, lo poco que observé desde cerca sobre la vida de Radhaji y su trabajo durante este corto período me convence de que alguien más familiarizado con su vida y obra debe intentar un informe más detallado para hacer justicia a la enorme contribución a la sociedad en general y a la Sociedad Teosófica (TS), en particular, de este ser humano excepcional. Sin duda, ella tuvo sus detractores en el transcurso de su vida, especialmente hacia el final, pero mi ferviente llamamiento a ellos es: júzguenla a ella y a su trabajo, si deben hacerlo, pero consideren vuestras propias contribuciones.

 

Vivió una vida muy austera, simple e imperceptiblemente, sin hacer alarde de ello. Ella no sólo no utilizó ninguno de los recursos de la Sociedad para sí misma, tampoco usó sus propios recursos para sus comodidades básicas; sin embargo, fue muy generosa al donar su propio dinero a las organizaciones con las que se asoció y a los  trabajadores necesitados. Estaba lejos de ser tacaña con los recursos de la Sociedad, como algunas personas nos quieren hacer creer. Observé que estaba muy dispuesta a gastar para mejorar las cosas en el estado de Adyar, solo que ella era muy juiciosa y necesitaba estar convencida de la legitimidad de los gastos propuestos. Cuando quisimos comprar un arado para los jardines, me dijo que siguiera adelante y si el Tesorero no lo pagaba, ella la pagaría personalmente. Cuando necesitamos poner una red de tuberías para regar 300 nuevos árboles frutales que habíamos plantado, lo aprobó de inmediato y la tubería estuvo lista en veinticuatro horas, de modo contrario a la opinión de que nunca se hace nada en Adyar.

 

A menudo era juzgada por su trabajo administrativo, que era sólo una parte de su deber oficial como la Presidente electa de la Sociedad Teosófica y la presidente de varias otras organizaciones asociadas. Como administradora, fue mejor que la mayoría de las que he encontrado en mi larga carrera en el servicio civil. Ella administraba los asuntos de la ST con compasión y gran comprensión. Sin embargo, con el pasar de los años, estoy seguro que la posteridad la recordará más por su largo período de cincuenta años o más dedicados a enseñar Teosofía, interpretando los principios teosóficos fundamentales, y hablando y escribiendo sobre los acontecimientos contemporáneos a la luz de la Teosofía, tanto en  su permanencia en Adyar, como durante sus extensos viajes en India y en muchas otras partes del mundo. Ella escribió y habló desde su corazón, y sobre todo sin la ayuda de ninguna nota escrita.

 

A continuación expongo algunos ejemplos de sus escritos reproducidos con una mínima paráfrasis; vale la pena ir a través de sus escritos y discursos originales para obtener toda su riqueza.

 

Verdad

El lema de la Sociedad Teosófica es, 'No hay religión más elevada que la Verdad'. Radhaji se ocupó de la pregunta "¿Que es la Verdad?” con toda sinceridad. Ella dice que es una pregunta famosa para la que no hay respuesta. Las palabras pueden mostrar la dirección hacia la Verdad que está más allá del pensamiento y la palabra. Verdad es aquello que ilumina y da sentido a todo lo que es en todos los niveles del ser. Para obtener una vislumbre de la Verdad subyacente en los fenómenos visibles, se requiere de un sentido e intuición internos de la justicia y del orden cósmico[1].

 

Dice además, que sólo quien mantiene continuamente una mente abierta puede encontrar la Verdad. La Verdad no puede ser descubierta por una mente que tiene limitaciones, prejuicios y tendencias de cualquier clase. La mente debe volverse pura y serena, libre de opiniones y emociones egocéntricas, pues sólo en este estado puede haber una conciencia de Verdad[2].

 

Fraternidad Universal

El primer objetivo de la ST. habla de "Fraternidad Universal". Radhaji afirma que con el transcurrir de los años hay una tendencia a dar una interpretación superficial a las palabras "Fraternidad Universal". La experiencia de la verdadera fraternidad universal, aunque sea por unos momentos, es una especie de revolución interna, ya que es una visión de la verdad suprema de la unidad y, por lo tanto, de la Deidad[3].

 

Ella dice en otra parte que la Fraternidad Universal sin distinciones es un estado de verdadero conocimiento, felicidad y  libertad. Tan completo es el cambio interno cuando uno avanza desde las ideas limitadas de fraternidad a la profundidad de la fraternidad sin distinciones, que un Maestro lo describió como una "Fraternidad práctica regeneradora”. La verdadera fraternidad implica tener una mente nueva y un corazón puro, no contaminados por el egoísmo. Por lo tanto, sería correcto decir que la búsqueda entusiasta del primer objetivo de la ST es un medio para la regeneración humana[4].

 

El Sendero

De acuerdo con Radhaji, el sendero es sólo una metáfora de la propia conciencia. Este no existe en ninguna parte, y como la transformación sólo ocurre dentro de nosotros, a partir del ser personal hacia la comprensión  de lo universal, se recorre el sendero[5].  

 

En otra parte ella dice que es importante comprender, no sólo como concepto, sino como un hecho, que el Sendero es uno mismo. La Voz del Silencio afirma que no se puede transitar el sendero hasta que uno se haya convertido en el Sendero mismo. El sendero es el cambio cualitativo que tiene lugar en la conciencia y en los vehículos a través de los cuales la conciencia funciona[6].

 

Dice además, que la palabra 'Sendero' da una imagen equivocada, como si uno fuera a algún lugar fuera de uno mismo; pero  está destinada a indicar un cambio interno y  nada más[7].

 

Yoga

Radhaji explica que 'Yoga' es una palabra que ha sido definida de varias formas, debido a que es un término demasiado rico para producir fácilmente una traducción. Esencialmente se relaciona con la finalización del yo independiente, el yo que habla con las muchas voces de pensamiento y deseo. Cuando la discordia producida por las actividades separativas de este yo cesan completamente, existe la realización de la naturaleza esencial de la consciencia. Se dice que la culminación del yoga es un estado de no-dualidad y de armonía natural[8].

 

Además dice que la disciplina contenida en el yoga, no se puede tratar como menos ardua que el entrenamiento necesario para convertirse en un gran músico o en un matemático sobresaliente. De hecho, es más riguroso en su llamado a dejar de lado intereses comunes, comodidades y valores. Yoga implica una transmutación radical de la mente, en cuya base debe haber una disposición a cambiar nuestro modo de vida completamente[9]. 

 

Raja-yoga y  Hatha-yoga

Radhaji explica claramente la diferencia básica entre Raja-yoga y Hatha-Yoga. Hatha-yoga es un sistema para controlar el cuerpo y la respiración a fin de disciplinar la mente y conseguir siddhis, o poderes psíquicos. El Râja-yoga reconoce el valor de un uso saludable, equilibrado y ordenado del cuerpo, y por lo tanto incluye un número apropiado de ejercicios respiratorios y corporales en su entrenamiento. Pero esto es solamente algo incidental y periférico, su principal tarea es la de obtener la transmutación de la consciencia[10]. 

 

Además menciona que el término Hatha-yoga se está usando ampliamente fuera de India para describir la práctica de la clase de ejercicios y posturas que son también admisibles en Râja-yoga; pero en la tradición Inda, el Hatha-yoga se refiere al sistema de entrenamiento psico-fisiológico que incluía una extrema mortificación del cuerpo y el uso de métodos grotescos para obtener poderes psíquicos. Las advertencias que se han dado en varias ocasiones en contra del Hatha-yoga se refieren a esos sistemas y métodos[11]

 

Conocimiento y Sabiduría

Radhaji establece una distinción entre conocimiento y sabiduría. Conocimiento, en el  sentido corriente de la palabra, es el conocimiento de hechos. Es la acumulación de información. No exige que debe haber una acción de acuerdo con los hechos o con la información conocida. La sabiduría es de un carácter totalmente diferente, por ello no puede existir sin que se traduzca en la calidad de las relaciones y de la acción[12].

 

Por lo tanto, dice, la sabiduría es siempre "práctica". Siempre que haya divergencia entre pensamiento y acción, teoría y práctica, hay ausencia de sabiduría. Tal divergencia es una negación de la verdad.  La Teosofía, siendo la Religión-Sabiduría, exige que haya un progreso continuo para poner fin a la brecha entre pensamiento y teoría por un lado, y la acción y la relación por el otro. El estudio Teosófico es válido sólo si cierra el abismo[13]

 

Altruismo

Según Radhaji, el verdadero “altruismo” es diferente de 'querer ayudar', en el sentido ordinario del término. Debe estar totalmente libre de la vanidad de pensar que uno está en una posición superior de una persona capaz de ayudar. El simple deseo de hacer el bien a otro, de ninguna manera le otorga a una persona la sabiduría necesaria para ser realmente útil. Sólo 'el orgullo y la resistencia a la verdad' nos hacen presumir que podemos saber lo que es bueno para otro. El verdadero altruista no actúa bajo esa presunción. Gran delicadeza, humildad y sensibilidad son señales de la madurez que se necesita antes de que uno pueda ayudar. El altruismo es imposible mientras exista el yo personal con su vanidad y orgullo. La evolución altruista es la habilidad para la aniquilación del yo personal[14]. 

 

Poderes latentes en el hombre

El tercer objetivo de la ST habla de los poderes latentes en el hombre. Radhaji aclara que el despertar de los poderes latentes en el hombre es el descubrimiento de la naturaleza de la conciencia, pura y esencial. Tiene poco que ver con el desarrollo de la telepatía, clarividencia, y los demás poderes y logros aparentes, los que no traen un cambio fundamental en el ser humano ni hacen manifestar la gloria de su conciencia. Además, al identificarse con la experiencia de los logros en este campo, se limita a sí mismo, y continúa permaneciendo en el campo de la ilusión, ya que toda auto-identificado es  ilusión[15]. 

 

La Sociedad Teosófica

Radhaji hace hincapié en que el nombre 'Sociedad Teosófica' no fue ni en vano, ni carente de intención. Define la conexión entre el cuerpo de personas que componen la Sociedad y ese trascendental conocimiento que es la Religión-Sabiduría, y con la abnegada forma de vida que abre el alma a lo Eterno y la prepara para ser un sabio compasivo y servidor del afligido mundo. La falta de tal comprensión da como resultado una tendencia a considerar la Sociedad como una asociación común de hombres y mujeres, en general bien intencionados e idealistas, pero nada más[16]

Teosofía

Radhaji afirma que la Teosofía no debe ser convertida en una teoría, un conjunto de conceptos. Debe ser la verdad que transforma, que nos hace amar, cuidar, ser tiernos en nuestras relaciones, como somos cuando observamos la belleza oculta de una flor. La prueba del aprendizaje teosófico está en el crecimiento de la comprensión, el cariño, la serenidad, la sensibilidad, y apertura, no sólo hacia los otros seres humanos, sino hacia toda la vida, la pequeña brizna de hierba, el pájaro en vuelo, y criaturas de todo tipo. Hay bondad en todas partes. La preciosa calidad de vida existe dondequiera que la vida está. Honestamente echemos un vistazo a lo que pasa, veamos si realmente somos cada vez más teosóficos o no, si nuestra manera de estudiar y aprender la Teosofía es correcta, la prueba está en la conducta y las relaciones diarias[17]

 

El trabajo de la Sociedad Teosófica

En alguna otra parte afirma que para hacer efectivo el trabajo de la ST, hay que ver la conexión entre los tres objetivos de la Sociedad y la relación total de los tres objetivos con el desenvolvimiento de la conciencia humana y la elevación de la humanidad. La historia de la Sociedad es clara en este punto: el único motivo por el que se fundó fue para ayudar al verdadero progreso de la humanidad. ¿Cómo puede la Sociedad tener objetivos que no estén relacionados con ese propósito? Tal vez en nuestras Ramas y grupos no le hemos dado suficiente consideración al significado de los objetivos de la Sociedad. Suponemos que están desconectados. Pero si vemos la relación, entonces todos podemos trabajar juntos por lo mismo, que es la renovación de la mente humana[18].

En la mayoría de sus profundas aclaraciones, Radhaji enfatiza la necesidad fundamental del cambio interno producido por estar atento y por vivir con un sentido de unidad con la naturaleza. Ella señala que la Sociedad Teosófica apoya la  fraternidad universal sin distinciones, y que una mente sin  distinciones es una mente regenerada. Como tal, lo que la Sociedad básicamente alienta es la regeneración, no sólo el brindar volúmenes de conocimiento a la gente. Ella continúa diciendo que se ofrece el conocimiento, pero con el objeto de producir este cambio desde una condición no regenerada a una mente nueva que no siente ninguna división o diferencia. En este breve artículo, uno sólo puede tratar de ofrecer una idea de la visión de Radhaji en diversos temas teosóficos que trató en sus discursos y escritos durante un período de más de cincuenta años. Hay que escuchar y leer los discursos y escritos originales. Hay muchas de sus conversaciones grabadas que necesitan ser convertidas en CD, transcriptas e impresas, poniéndolas a disposición de un público más amplio. 

 

Referencias: de Radha Burnier

[1] La Verdad Viva: El Futuro de la Sociedad Teosófica, TPH Adyar, 2006.

[2] Verdad, Belleza y Bondad, TPH Adyar, 1985.

[3] La Verdad Viva: El Futuro de la Sociedad Teosófica, op. cit.

[4] El mundo que nos rodea, Adyar, 2009.

[5] La Verdad Viva: El Futuro de la Sociedad Teosófica, op. cit.

[6] No hay otro Sendero a seguir, 1985.

[7] Ibid.

[8] La Tradición del Yoga universal, 1989.

[9] .   Ibid.

[10] Ibid.

[11] Ibid.

[12] El camino del Autoconocimiento, 1979.

[13] Ibid.

[14] Ibid

[15] Ibid

[16] El mundo que nos rodea, op.cit.

[17] Regeneración Humana, 1991

[18] Ibid

 

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