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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 135 - Número 11 -  Agosto 2014 (en Castellano)

 
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Sustentabilidad: el mayor desafío del mundo – Parte II

 

Dr. R. K. PACHAURI

Director General del Instituto de Energía y Recursos.

Conferencia Besant, dada en la Convención internacional, Adyar, diciembre 2013.

 

 

Un hallazgo inequívoco es el calentamiento del clima mundial. Desde 1950 muchos de los cambios observados son inauditos. La atmosfera y océanos se han calentado, la cantidad de nieve y hielo han disminuido, y el nivel del mar y la concentración de gases de efecto invernadero han aumentado. Estos gases de efecto invernadero consisten en dióxido de carbono y otros gases, que conducen al calentamiento del planeta.

 

Cada una de las tres últimas décadas ha sido sucesivamente más caliente en la superficie de la Tierra que cualquier década anterior desde 1850. Esto es completamente  diferente a lo que sucedía antes de 1850. En el hemisferio norte, 1983-2012 probablemente fue el periodo de 30 años más caluroso de los últimos 1400 años. Este es el punto de anomalía de un patrón razonablemente estable de temperatura experimentado en la superficie de la tierra.

 

El calentamiento del océano controla al aumento de la energía almacenada en el sistema climático, representa más del 90% de la energía acumulada entre 1971 y 2010. Es virtualmente seguro que el océano superior, es decir, de 0 a 700 m. bajo la superficie, se calentó desde 1971 a 2010, y se calentó de igual modo entre los años 1870 y 1971. El calentamiento del océano tiene serias repercusiones para la vida marina a esa profundidad y este calentamiento descenderá más porque les lleva mucho tiempo a los océanos transmitir el calor de la superficie a un nivel más y más profundo. Cuando esto suceda en profundidades aún más bajas, los ecosistemas marinos claramente sufrirán.

 

En las últimas dos décadas, las capas de hielo de Groenlandia y de la Antártida han estado perdiendo masa, los glaciares han continuado contrayéndose casi  mundialmente, y el hielo del mar Ártico y las capas de nieve primaverales del Hemisferio Norte han seguido disminuyendo.

 

La proporción de la subida del nivel del mar desde mediados del siglo diecinueve ha aumentado a causa del calentamiento del océano con la expansión termal y las masas de hielo que cruzan el globo, incluyendo glaciares en la cordillera del Himalaya que se están derritiendo muy rápidamente. Esto ha resultado en el aumento de la magnitud del agua que fluye hacia los océanos, lo que conduce a que suba el nivel del mar. En el periodo de 1901 a 2010, el nivel medio del mar subió 19 cm  ó 19 m globalmente.

 

Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso han aumentado a niveles sin precedentes en al menos los últimos 800.000 años. Este es el grado en el cual, en un breve periodo de tiempo desde la industrialización, hemos cambiado la composición de la atmosfera del planeta. Las concentraciones de dióxido de carbono han aumentado en 40% desde la época preindustrial, básicamente por las emisiones de combustibles fósiles y en segundo lugar por la deforestación y otros factores. El océano ha absorbido casi 30% del dióxido de carbono emitido por la actividad humana, causando la acidificación del océano. Antes de la industrialización la concentración de dióxido de carbono en la atmosfera era de 280 partes por millón. En mayo de este año nos hemos excedido en 400 partes por millón.

          

La influencia humana en el clima mundial es muy clara. Esto es evidente en el aumento de las concentraciones de gas efecto invernadero en la atmosfera y en el grado de radiación que cae en la superficie. Parte del calor del sol que cae sobre la tierra y los océanos de este planeta se vuelve a irradiar. Cuando tenemos una concentración mayor de gases efecto invernadero en la atmosfera de la tierra, en un sentido actúa como una manta cuando vamos a dormir. El calor dentro de la manta queda atrapado en el interior: Parte del calor vuelto a irradiar que sale, en lugar de entrar al espacio exterior, viene a la superficie de la tierra. Este no es un caso de calentamiento lento y uniforme. Es una real ruptura de un sistema climático delicadamente equilibrado, que lleva a toda clase de otros impactos negativos.

 

Los modelos de climas han mejorado, y ellos ahora reproducen patrones de temperatura superficial a escala continental. Tenemos poderosos super computadores en los que todos los fenómenos científicos que determinan el clima en diferentes partes del mundo se pueden simular fácilmente. Estos modelos pueden ser presentados para dar una clara estimación de los patrones de temperatura actuales y futuros.

 

La influencia humana también se ha detectado en el calentamiento de la atmosfera y los océanos, en los cambios del ciclo de agua mundial, reducción de nieve y hielo, en la subida del nivel medio del mar y en los cambios en algunos climas extremos. Esta evidencia del impacto humano negativo ha crecido desde el Informe de Evaluación del 2007. Es muy posible que la influencia humana haya sido la causa dominante del calentamiento observado desde mediados del siglo veinte. ‘Muy posible” significa que estamos asignando una probabilidad mayor al 95%. Así, si la evidencia científica señala que es mayor al 95% de probabilidad, es nuestra responsabilidad ver que resolvamos este problema. Esta situación está creando un considerable riesgo para todos los ecosistemas en el planeta, para la vida humana y bienestar no solo de esta generación sino de generaciones futuras. Si tenemos una evaluación muy clara de alguna propuesta riesgosa, la mayoría de nosotros evitaría el riesgo que va a causar una amenaza mayor para nuestras vidas y bienestar.

 

Nosotros tenemos cuatro escenarios diferentes sobre cuya base hemos hecho las siguientes proyecciones. En el primer escenario, los seres humanos no intentan reducir las emisiones, y les permitimos crecer, se quemaran más y más combustibles fósiles, se deforestará cada vez más y seguimos produciendo y consumiendo en la forma que lo hemos estado haciendo en el pasado. Luego hay otros tres escenarios, y el último es donde los seres humanos deciden que van a reducir las emisiones de los gases efecto invernadero.

 

No es sino en el último escenario que proyectamos un aumento de la temperatura a fines de este siglo de sobre 1.5° C, y en el primero tendríamos un aumento de temperatura posiblemente tan elevada como 4.8° C. Y si sucede esto, claramente, deberíamos buscar otro planeta para mudarnos.

 

Los cambios en el ciclo de agua del mundo en respuesta al calentamiento, en el siglo 21, no serán uniformes. Algunas partes del mundo tendrán más lluvias, otras tendrán  menos. El contraste en las precipitaciones entre regiones húmedas y secas, y estaciones húmedas y secas, aumentará, aunque puede haber excepciones regionales.

 

El océano continuará calentándose durante el siglo XXI. El calor penetrará desde la superficie a la profundidad del océano y afectará la circulación oceánica. Es muy probable que la cubierta de hielo del mar Ártico continúe contrayéndose y adelgazándose, y la cubierta de nieve existente en el hemisferio norte disminuya durante el siglo XXI cuando suba la temperatura media de la superficie en el mundo. El volumen  glaciar mundial disminuirá más.

 

Nosotros predecimos que si no hacemos algo acerca de este problema a mediados de este siglo, el hielo septembrista del mar Ártico es probable que desaparezca. Septiembre es el mes en que tenemos menos cantidad de hielo en el mar Ártico a causa que durante los meses de verano se derriten.  Sin embargo, a mediados de este siglo este podría alcanzar un punto en que no tendremos cubierta de hielo en la región del Ártico en septiembre.

 

El nivel medio mundial del mar continuará subiendo durante el siglo XXI, y bajo todos los escenarios, la proporción de la subida del nivel del mar es muy probable que exceda a la que hemos observado en las últimas cuatro décadas debido al aumento del calentamiento del océano y a la mayor pérdida de masa de los glaciares y capas de hielo.

 

Es importante para nosotros obtener evaluaciones cuantitativas de cuáles serán los futuros impactos. La subida del nivel del mar es una de ellas y otras son la agricultura, disponibilidad de agua y salud humana. En los últimos años Delhi ha experimentado casos de fiebre de dengue en el otoño. Esto fue a causa de los cambios de temperatura y también porque hemos sido negligentes al dejar que haya agua en todos los lugares donde se crían los mosquitos que causan el dengue. Cuando hablamos acerca de medidas de adaptación, para tratar con estos impactos del cambio de clima, tenemos que hacer algunas cosas muy simples. Una de ellas serían los sistemas de prevención rápidos que son mucho más efectivos.

 

Este año hubo un terrible ciclón que afectó Orissa, pero el gobierno manejó esto extremadamente bien porque lo habían previsto y tomaron acciones previas para asegurarse que la gente fuera trasladada a lugares seguros. Nosotros decimos que si vamos a tener una reducción en la disponibilidad de agua, entonces necesariamente tenemos que usar los recursos hídricos más eficientemente de lo que lo hemos estado haciendo en el pasado, y quizás intensificar el esfuerzo que afortunadamente este gobierno estatal ha tomado en recolectar agua porque tendremos que reunir cada gota y hacer el mejor uso de ella. Existen otras partes del mundo, incluso en el sur de Europa y África donde la escasez de agua y su demanda será un serio problema en el futuro.

 

Hemos descubierto que los sucesos extremos van también en aumento como resultado del cambio climático y estos serán mucho peores en el futuro. Por ejemplo, las olas de calor van en aumento. Y esas olas de calor que actualmente tienen lugar una vez cada veinte años, si no hacemos nada acerca del cambio de clima, entonces a fines de este siglo, ocurrirá cada dos años. De modo similar, las precipitaciones extremas van en aumento. Por lo tanto, en algunas partes del mundo las precipitaciones aumentarán dramáticamente. Aun en casos donde las precipitaciones promedio se reducen, veremos que la mayor parte ocurrirán como abundantes aguaceros que crearán sus propios problemas y amenazas.

 

Algunos de estos sucesos extremos pueden también tener muy serios impactos económicos. Se estima que las pérdidas anuales debido a los varios desastres sucedidos de 1980 a 2010 van desde unos pocos billones de dólares a más de doscientos billones, con el valor más alto en 2005 como resultado del Huracán Katrina, que golpeó la ciudad de Nueva Orleans y áreas de los alrededores. Estos cálculos de pérdidas no incluyen muchos impactos, tales como la pérdida de vidas humanas, herencia cultural y servicios del ecosistema, que son difíciles de evaluar y de ponerles un valor, y así se reflejan pobremente en los cálculos monetarios de las pérdidas.

 

Existe una alta probabilidad de que las sequías se intensifiquen en el siglo XXI en algunas estaciones y áreas debido a la reducción de las precipitaciones y a la mayor evapotranspiración. Hay noticias desalentadoras. ¿Qué deberíamos hacer acerca de esto?

 

Las buena noticia es que hay tremendas oportunidades por medio de las cuales podemos avanzar hacia el uso sustentable de energía. Es decir, nosotros ahora usamos energía basada en combustible fósil mucho más eficientemente que lo hemos estado haciendo en el pasado, avanzando hacia un mayor uso de fuentes renovables de energía. Por cierto, el Protocolo Internacional para el Cambio Climático publicó un Informe Especial sobre Fuentes de Energía Renovables y Mitigación del Cambio Climático, en el cual encontramos que en muchas aplicaciones la energía renovable ya es económicamente viable. Por ejemplo, mi instituto lanzó el programa de ‘Iluminar un Billón de Vidas’. Esto es esencialmente en respuesta a la realidad de que 1.3 billones de personas en el mundo no tienen acceso a la electricidad y posiblemente en un periodo de tres generaciones no tendrán electricidad. Incluso, si obtienen un enlace, la fiabilidad de la potencia del suministro será extremadamente pobre.

 

Así, hemos lanzado un programa que ahora cubre unos 3.000 pueblos en este país y otras partes del mundo, particularmente en África. Lo que hacemos, por ejemplo, es entrenar a una mujer en un pueblo para que instale un panel solar en el techo, ella carga linternas solares que hemos diseñado, que son muy eficientes, livianas de peso, de bajo costo, y usan LED. También tienen un enchufe adaptador donde pueden cargar celulares, teléfonos móviles, etc. Ellas arriendan las linternas en la noche, las recuperan la mañana siguiente, y todo el ciclo se repite. Esto ha transformado las vidas de las personas que de otro modo estarían usando lámparas de parafina o velas.

 

La tecnología, si se implementa adecuadamente y a través de la correcta clase de disposiciones institucionales, puede darnos oportunidades por medio de las cuales podemos  producir una solución a este serio problema. Estamos también desarrollando micro redes eléctricas. En otras palabras, tenemos una pequeña red eléctrica  en un pueblo y proporcionamos energía desde un panel de energía solar, y esto es algo donde se incluye a un emprendedor. Él invierte 80.000 rupias para proporcionar una pequeña cantidad de energía a 20 familias. Cada familia paga cerca de 5 rupias al día por este servicio, haciendo un total de 3.000 rupias al mes, es decir, 36.000 rupias al año. Por lo tanto, la inversión de 80.000 rupias se puede recuperar en menos de dos años y medio. Así, hay oportunidades para producir un mejoramiento substancial en el uso de la energía por medio de una mayor eficiencia de energía y mayor uso de fuentes de energía renovables. Estas son oportunidades que necesitamos explotar.

 

 Para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero también encontramos una cantidad de los así llamados co-beneficios; porque si reducimos las emisiones de los gases de efecto invernadero, mejorará el medio ambiente local. Así, la polución del aire se reducirá y mejorará la energía proporcionada. Las áreas rurales tendrán acceso a la electricidad a partir de fuentes renovables que de otro modo no habrían tenido. Lo que realmente necesitamos hacer es pensar desde una nueva perspectiva. No necesariamente tenemos que repetir lo que ha hecho el resto del mundo. Sus circunstancias y condiciones eran muy diferentes. Las nuestras han sido claramente diferentes de las de ellos y todavía lo son. Tenemos que pensar en términos de lo que demanda nuestra situación.

 

En cierta oportunidad un periodista le pregunto a Gandhiji, “¿No le gustaría que India llegara a ser tan próspera como Gran Bretaña?” Su respuesta fue “Gran Bretaña necesitó usar la mitad de los recursos de este planeta para alcanzar su nivel de prosperidad. ¿Cuántos planetas requeriría un país como India?”

 

Nosotros realmente necesitamos pensar en términos de lo que demanda un país de 1.2 billones de personas. ¿Requiere que sigamos exactamente el mismo patrón de desarrollo que ha establecido el resto del mundo? ¿O podemos usar nuestra sabiduría colectiva, nuestras tradiciones y valores, y las oportunidades que la tecnología moderna nos dan por medio de los cuales podemos idear un sendero claramente diferente? En el siglo XXI es el poder del trabajo el que va a lograr un cambio. Si  nos desempeñamos bien, entonces el resto del mundo nos seguirá. No hay razón de por qué India no puede ser un líder en este movimiento para alcanzar un patrón de desarrollo totalmente sustentable. Como Mahatma Gandhi lo creía y lo expreso varias veces, necesitamos ‘Ser el cambio que usted quiere ver en el mundo’.

 

 

 

“Solamente dos clases de personas pueden alcanzar el auto-conocimiento: aquellos que no están sobrecargados con el aprendizaje, es decir, cuyas mentes no están atestadas de pensamientos prestados de otros; y aquellos quienes, después de estudiar todas las escrituras y ciencias, han llegado a comprender que no saben nada”.

 

                                    Proverbios de Ramakrisna

 

 

 

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