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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 135 - Número 10 - Julio 2014 (en Castellano)

 
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La carrera hacia la Sexta Raza

 

Caty Green

Miembro de la ST en Inglaterra. Se ha dedicado a las Bellas Artes, especialmente teatro y educación,

en los Estados Unidos y en Francia, durante muchos años.

 

 

La Sexta Raza aquí mencionada hace referencia a lo expresado por Madame Blavatsky, como aparece citada en Wikipedia:

 

Blavatsky había postulado que la humanidad evolucionaba a través de una serie de etapas llamadas Razas Raíces. La presente, la Aria, es la Quinta Raza Raíz (de siete). Las Razas Raíces no se refieren a etnias. Ellas representan etapas de evolución que toda la humanidad debe atravesar, cada nueva Raza Raíz es más avanzada que la precedente. Ella enseñó que la etapa precedente de evolución tuvo lugar en Atlantis como la Cuarta Raza Raíz. La Raza Raíz Aria fue por lo tanto uno paso más en el progreso evolutivo, la que a su momento será suplantada por una Raza Raíz más espiritual, la Sexta. (ver Wikipedia “Theosophical Society”)

 

¿Deberíamos tener prisa en alcanzarla? Si valoramos la vida en el planeta Tierra ¡la respuesta es un SÍ rotundo! ¿Por qué el apuro? Porque estamos destruyendo rápidamente la posibilidad de que el pequeño y querido planeta pueda continuar sosteniéndonos. Estamos haciendo esto principalmente como resultado de nuestro éxito en obedecer el mandato bíblico de “Ved y multiplicaos”.

 

En realidad, nos hemos multiplicado hasta el borde de la muerte. Hemos creado un intenso desequilibrio entre nuestra población humana, que se multiplica exponencialmente, y los recursos y sistemas naturales del planeta. Hemos hecho esto al punto que estamos ahora realmente destruyendo una gran parte de los recursos naturales y alterando profundamente los sistemas.

 

Éste es el motivo del apuro. Por supuesto, el pánico no ayudará. Pero para aquellos que intentan moverse concientemente al siguiente nivel, el momento es ahora, el lugar aquí. El texto siguiente trata de proveer los medios.

 

Comenzamos por reconocer que todo es símbolo. Nuestro cerebro de múltiples capas almacena cada nivel de toda experiencia, cada bit de información entrante que la entidad física tiene, desde el nacimiento. La referencia es infinita, múltiples símbolos más allá de la concepción. Nuestra experiencia conciente está formada de lo que elegimos reconocer de esta infinitud. Así creamos lo que llamamos nuestras vidas.

 

Examinamos la historia del Génesis y encontramos el relato del paso de la especie humana al salir del ámbito del gruñido y entrar a la esfera del lenguaje, el terreno del Cerebro Lingüístico. Evidente como es, que el hombre (el hombre varón)  crea sus dioses o Dios a su imagen, el Génesis por supuesto ve esto de modo inverso. El Dios del mito del Génesis le dice a su creación, el humano, que nombre a todas las criaturas. Aquí en este mito antiguo tenemos referencia al más antiguo desarrollo evolutivo de la especie humana, que aconteció tantos milenios antes, la adquisición del cerebro del lenguaje.

Nuestros comportamientos psico-emocionales parecen indicar que nuestra especie no ha tenido éxito todavía en integrar este cerebro del lenguaje con sus precedentes, nuestras capas activas de cerebro reptiliano y mamífero. Nuestra naturaleza animal y nuestro intelecto no coordinan bien sin un esfuerzo conciente deliberado por parte del individuo.

 

H. G. Wells escribió sobre el tema de manera efectiva en su libro, The Outline of History  (El esquema de la Historia), publicado en 1920. Él afirma lo siguiente:

 

Estamos comenzando a comprender algo de lo que el mundo podría ser, algo de lo que nuestra raza podría llegar a ser si no fuera por nuestra aún salvaje humanidad. En una cuestión de escasas setenta generaciones entre nosotros y Alejandro, y entre nosotros y los cazadores salvajes, nuestros ancestros se interponen algo de cuatrocientas o quinientas generaciones. No hay mucho campo de acción para la modificación de una especie en cuatrocientos o quinientas generaciones. Pongan a los hombres y mujeres lo suficientemente celosos o temerosos, borrachos o furiosos, y los alterados ojos rojos del hombre de las cavernas resplandecerán en nosotros hoy.

 

Tenemos la escritura y la enseñanza, la ciencia y la energía, hemos domado a las bestias y dominado el rayo, pero estamos todavía sólo arrastrándonos hacia la luz. Hemos domado y criado a las bestias, pero tenemos todavía que domarnos y criarnos a nosotros mismos.

 

El esfuerzo conciente por parte del individuo de hacer esto abre la puerta del Sendero que conduce al próximo nivel, el cambio desde la esfera del Cerebro Lingüístico a la esfera de la Conciencia Divina, el “Todo lo que Es”[i]. En otras palabras, bien podemos creer que este Sendero es el elevado camino que conduce a la Sexta Raza.

 

Pero cada paso del camino es trabajo, un trabajo dedicado. En primer lugar requiere del descubrimiento del yo que creemos es nuestro yo. La espontaneidad, preciosa como puede ser, saludable como puede ser, debe examinarse. Todas nuestras conductas deben ser examinadas. Al hacer esto nos acercamos al logro de otra instrucción bíblica primitiva, la directiva de “Conócete a ti mismo” y a otra que le sigue como uno de sus frutos: la directiva de “Obtén sabiduría, obtén entendimiento”.

 

No obstante, en nuestro actual nivel de entendimiento del yo que tenemos que conocer, es definido para nosotros por el Cerebro Lingüístico y por lo tanto limitado a la persona encarnada de la Quinta Raza. El Cerebro Lingüístico es, efectivamente, nuestro proceso de pensamiento conciente al nivel personal. El cerebro del lenguaje define todo para nosotros, y hace esto sobre la base de información. La información sólo se puede recibir por el cerebro del lenguaje a través de los sentidos físicos.

 

Cómo opera el cerebro del lenguaje:

 

Los sentidos humanos son extremadamente limitados. Aún el estudio más superficial nos lo dice. Por ejemplo, es sabido que las abejas ven dos escalas de negro. ¿Cómo es eso posible? El negro es negro. Bien, para el ser humano, si. Pero para la abeja, existe el Negro 1 y el Negro 2 o así se expresa en el lenguaje de las abejas. Y el caballo aparentemente tiene una visión de casi 360°, el equivalente de ojos en la parte de atrás de su cabeza. Puede ver de dónde viene. A menudo observamos los sentidos superiores del perro. Los perros son utilizados por la policía y los militares debido a su sentido superior de olfato. Su oído es tan sensible que pueden reconocer el sonido del auto familiar que se acerca al distinguir su sonido de otros autos en la misma calle.

 

Las conclusiones relativas a nuestros propios sentidos indican las limitaciones de nuestros procesos de pensamiento como humanos, dado que el cerebro lingüístico solo puede conocer por las experiencias de los sentidos. Es incierto si la abeja, si fuera capaz de comunicarse directamente con nosotros, definiría arriba y abajo, adentro y afuera, sobre o debajo, etc., así como nosotros lo hacemos.

 

Esas son las limitaciones que definen la realidad para nosotros. Sin duda alguna que hubo y hay ahora muchos miles de personas que pueden escalar las paredes de la prisión, que han aprendido a pensar “fuera de la caja” del cerebro lingüístico. Un objetivo de la práctica de la meditación Zen es “la mente como un papel en blanco” – obliterar el proceso del lenguaje de tal manera que podamos elevar la conciencia por encima del proceso del cerebro lingüístico.

 

Pero antes que podamos movernos hacia esa dirección, necesitamos tener nuestra casa psicológica en orden, hacer nuestra limpieza psicológica. Esta es una tarea relativamente fácil o un difícil obstáculo en nuestro camino, depende de dónde nos encontremos psicológicamente en el momento en que decidimos hacer el esfuerzo. Ciertamente una parte desafiante de la tarea es alcanzar la puerta de nuestros procesos mentales y abrirla de par en par para que veamos la condición interior.

 

Nota: aquí debe señalarse que en la actualidad, en las culturas occidentales (quizás en muchas otras también), estamos haciendo una trabajo bastante inadecuado al educar a nuestros hijos. Aún en los términos más prácticos (¿se graduaron del secundario sin haber aprendido nunca nada sobre lo que funciona debajo del capó de un automóvil?, ¿sin saber quién están en vuestro gobierno local?, ¿sin ningún conocimiento en materia de impuestos, respecto a “verdaderas cuestiones de estado”?, …), pero sobre todo, los niños no tienen oportunidades formales de aprender cómo la mente opera, aprender sobre su realidad personal y las interacciones entre su realidad y las realidades personales de otras personas.

 

Para que finalmente abramos esa puerta y veamos el desorden con el que nos enfrentamos, tenemos que ponernos resueltamente a trabajar para “enderezar nuestra cabeza”, ver a través de los prejuicios y distorsiones, reconocer nuestra necesidad de practicar una evaluación objetiva de todo: nuestras propias reacciones, las respuestas de otras personas, decisiones, reacciones, las realidades políticas y sociales en nuestra sociedad, etc.

 

Cuando hayamos trabajado nuestro camino a través de tales reconocimientos, hayamos limpiado la casa psicológicamente y estemos mas allá del punto de necesitar culpar a cualquiera por cualquier cosa, ya sea en nuestra vida personal o en nuestro propio comportamiento, o aún en una sociedad más grande con su multiplicidad de problemas, entonces, estaremos listos a dar nuestro primer paso en el sendero espiritual. Hemos recorrido el sendero del desarrollo personal y ahora continuamos en el sendero del desarrollo espiritual.

 

¿Seremos malos padres para nuestro ser emergente, seremos demasiados blandos con nosotros mismos y no hacemos todo el duro trabajo de un profundo auto-estudio, arriesgándonos a caer en la trampa de muchos sistemas de creencia que se ofrecen a sí mismos como el Sendero y en realidad proveen sólo patrones de comportamiento que le permiten al individuo evitar la auto-confrontación? ¡Cuántos sistemas de creencias, religiosos o de otro tipo, proveen una alternativa al profundo trabajo interior al cual cada individuo es llamado! Y por supuesto cuando uno es miembro de ese club, tenemos el apoyo de todos los otros miembros, víctimas del escapismo organizado.

 

El verdadero creyente, como está definido en el brillante libro de Eric Hoffer con este título, es uno que se ha puesto a sí mismo en la posición de un niño en la relación padre/niño. Esta persona bien puede haber abandonado un sistema de creencias aprendido a temprana edad, pero al estar de acuerdo con un sistema aparentemente más sofisticado, ella simplemente ha cambiado los nombres de los personajes “en el drama de creencias”. Ahora ella puede rendir culto al nuevo sistema y llamarse “salvada”. De este modo, evita empujar esa pesada puerta para abrirla y hacer la limpieza vital de la casa.

 

Para el individuo valiente y determinado que hace este trabajo vital, el camino a la puerta trasera está despejado, la puerta que pasamos para cruzar el jardín de los placeres terrenales, y dejamos ese jardín por la puerta que se abre hacia el Sendero del desarrollo espiritual. El auto-desenvolvimiento debe avanzar hacia el desenvolvimiento espiritual, al descubrimiento del yo superior y movernos hacia esa esfera.

 

Aunque al observar la conducta humana parece inevitable que esta Quinta Raza se destruya a sí misma físicamente, la experiencia de la muerte física no es necesaria para alcanzar la esfera elevada de la Sexta Raza. A través de la historia, los individuos han sido concientes de la disolución de su identidad física como personalidad y se trasladaron a un plano más elevado sin perder nunca la conciencia. “Una consumación a desear fervientemente”, como el Bardo lo expresa.

 

[i]               Note que Dios también le dice “come del fruto de la tierra”, lo que significa no sólo que no coma animales, sino también que no coma raíces, por ejemplo zanahorias, nabos…, pero el veganismo no es nuestro tema aquí.

                 “Todo lo que Es” como hace referencia Seth en los libros de Jane Roberts. Es aconsejable que los dos libros esenciales de la serie se lean en el siguiente orden: primero, The Seth Material (El Seth material), que cuenta la historia del comienzo de la experiencia del autor, luego “Seth habla”. Hay otros en la serie de su trabajo y hubo muchas series.

 

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