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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 135 - Número 06 - Marzo 2014 (en Castellano)

 
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La Voz del Silencio – I

 

Clara Codd

Reimpreso del The Theosophist de Agosto 1974. Este año es el 125° de la publicación de La Voz del Silencio.

 

 

Pienso que esta es la obra más sublime y espléndida que alguna vez se haya escrito. Todos tienen una obra favorita. El Dr. Arundale, recuerdo que le gustaba A los Pies del Maestro, esa era su preferida, y la Dra. Besant el Bhagavadgitā, y oí al Sr. Jinarajadasa decir que su favorita era Luz en el Sendero. Bueno, mi favorita desde hace mucho tiempo es La Voz del Silencio. Pienso que hay una nota compasiva maravillosa en ella. La diferencia entre A los Pies del Maestro y los otros tres es que estos últimos son tratados místicos, pero A los Pies del Maestro trata sobre la ascesis. Aquellos tres describen los sublimes estados de conciencia o tratan de hacerlo. A los Pies del Maestro no los describe en absoluto. Sólo nos brinda reglas simples para el diario vivir. Es como La Imitación de Cristo de los cristianos. Nos dice como vivir, pero no describe estados de conciencia. HPB dice que ella aprendió de memoria ciertos tratados cuando estuvo en Tibet y eligió los que pensaba que nos ayudarían en mayor medida. A veces me pregunto dónde están los otros tratados en la actualidad, y si están seguros ahora que los comunistas han entrado en el Tibet. Ella también habló de los Gurus, de los instructores. Ellos no sabían mucho más de lo que sabían sus discípulos, y todos tienen sus propios métodos, pero más allá de los Himalayas, entre la Escuela trans-Himalaya, sólo hay un único método. Y ella nos contó que estos libros fueron escritos por los grandes Arhats de Buddha cuando emigraron a Tibet, y si recuerdo correctamente, el Obispo Leadbeater nos dijo que muchos de estos preceptos fueron escritos por el gran instructor Āryāsanga. Fueron escritos en una clase de lenguaje críptico, pictórico, que se puede leer en muchas lenguas diferentes. Me pregunto si algunos de ellos están escritos en lo que se llama el Senzar, porque HPB dice que estudió el senzar cuando estuvo en el Tibet, y el Senzar es la raíz sagrada del sánscrito, y fue traído de Venus por los Grandes Adeptos, seis millones y medio de años atrás. Supongo que es un lenguaje difícilmente conocido por alguien excepto en ciertas escuelas esotéricas, pero el sánscrito es un derivado del Senzar y supongo que por eso es llamado el “Devanāgari,” el lenguaje de Dios, el lenguaje de los Devas. Es el lenguaje sagrado en el Este, como el latín acostumbró serlo en Occidente. Ella dice al final del prefacio “He hecho lo mejor para preservar la belleza poética del lenguaje y la imaginería que caracteriza al original.”   El Obispo Leadbeater nos contó que ella fue ayudada a hacer esto por el Maestro Hilarión, quien escribió Luz en el Sendero. Él ayudo a HPB y está en el lenguaje más hermoso. Recuerden que HPB no sabía realmente muy bien inglés, y aún así se las arregló para escribirlo con tan espléndidas palabras. El Maestro debe haberla ayudado; no puede haberlo hecho ella sola.

 

La primera parte se llama “La Voz del Silencio” y se explica en la primera página. “El que escuche la voz de Nāda,” que HPB dice se puede traducir como el sonido insonoro o la Voz del silencio. Compárese con Luz en el Sendero: “Mantente firme  a eso que no tiene ni sustancia ni existencia. Escucha solo la voz insonora.” ¡Cómo es posible hablar sobre esto! Evidentemente es la percepción y la comprensión en nuestro interior lo que responde a algo tan profundo en el universo y es la “Voz Insonora”. Me recuerda a los pasajes en la Biblia, “Benditos los puros de corazón, porque verán a Dios.” No vemos a Dios con nuestros ojos físicos, sino con nuestra comprensión interior espiritual. Dijo San Pablo “Estas cosas se comprenden espiritualmente.” Para las demás personas todo esto es tontería. Por lo tanto tú y yo no podemos comprenderlo con nuestras mentes, sino sólo con nuestra naturaleza espiritual cuando se despierte. Ella comienza con estas palabras “Estas instrucciones son para aquellos que ignoran los peligros de los IDDHI inferiores.” Iddhi es la palabra pali para los Siddhis sánscritos, o poderes psíquicos en el hombre. Hay dos clases de poderes psíquicos, uno es el psiquismo no desarrollado que los campesinos y todos los animales tienen. Todos los animales son psíquicos. Se observa a menudo en los perros, caballos y gatos, ellos ven cosas que nosotros no podemos. Así también pueden hacerlo algunas personas del campesinado, pero no está bajo el control de la voluntad. Es espontáneo, y a medida que un hombre desarrolla el manas, la mente inferior, se va bloqueando. Esa es la razón por la que nosotros, personas de la Quinta Raza Raíz no tenemos poderes psíquicos. Los grados más bajos de evolución los tienen, pero regresan nuevamente en un nivel más elevado, bajo el control de la voluntad y la comprensión. Los Iddhi inferiores no deben ser tomados equivocadamente como la Sabiduría verdadera. Y entonces ella dice, “El que quiera escuchar la Voz de Nāda, el Sonido Insonoro”, hay muchísimo en estas dos primeras oraciones, “y comprenderla,  tiene que aprender la naturaleza de Dhāranā.” Dhāranā es “la intensa y perfecta concentración de la mente sobre algún objeto interior acompañado por completa abstracción de todo lo que pertenece al Universo externo, o al mundo de los sentidos.” Hay toda una vida de evolución en eso. Pero pienso que comprenderán cuando avancemos en los tres Vestíbulos o Salas. Es una concentración interior tan completa que estas libre de ser impresionado por el mundo y los sentidos, en el sublime estado de conciencia llamado Samâdhi, el cual es lo que los santos cristianos llaman “Éxtasis”. Es tan completo que el meditador está en un estado de profundo trance, tan cabal, que si le clavaran una aguja no la sentiría. Todas las respuestas al universo disminuyen, disminuyen y disminuyen, la respiración se altera, y los latidos del corazón son mucho más lentos. Bajan a un punto tal como para mantener la vida del cuerpo y no más, porque la conciencia del hombre se marchó, está en otro mundo. En ese estado podemos oír “la voz insonora”. Patañjali dice que cuando la mente está perfectamente quieta, no alterada por los asuntos del mundo, refleja la gloria del Yo.

 

La Voz del Silencio dice, “Habiéndose vuelto indiferente a los objetos de percepción -.” Lo llamo romper lentamente los barrotes de la jaula que mantiene al alma prisionera, y podemos hacerlo de muchas pequeñas maneras. Recuerdo a la Dra. Besant diciéndonos que si ella se veía a sí misma volviéndose demasiado apegada a una cosa, la regalaba. Si consideraba algo muy rico para comer, no se lo comía. Estas son actitudes muy simples pero rompen las cadenas. Uno de los Upanishads dice: “Cuando todas las cadenas de este corazón estén rotas, entonces este mortal asumirá la inmortalidad.” Tenemos que volvernos indiferentes a los objetos de percepción. “El aspirante debe buscar al Raja de los sentidos, el Productor del Pensamiento, el que despierta la ilusión.” Por supuesto, es el Manas. HPB dice que casi todos los hombres están gobernados enteramente por el deseo, que confunden con la voluntad. Queremos hacer cosas  y las hacemos. El Raja de los sentidos es la inteligencia pura. Por lo tanto en vez de hacer lo que deseamos hacer y ser gobernados por el deseo, hacemos lo que nuestra inteligencia pura discierne, eso es viveka, lo correcto a hacer. Este es el Raja de los sentidos. Igualmente él despierta la ilusión. Él es el productor del pensamiento. Él produce las formas de pensamiento que tomamos por realidad y ninguna de ellas lo son. Como el Maestro lo expresa en una carta “Todos nosotros poblamos nuestra corriente en el espacio con las huestes de nuestras creaciones mentales.” Estamos rodeados de ellas. Esta es la Sala de la Ilusión y volveré a ella al tratar las tres Salas.

 

Entonces La Voz del Silencio usa una afirmación muy elocuente, “La Mente es el gran Destructor de lo Real.” Por tanto para realmente comprender lo real tenemos que llegar al punto donde los pensamientos ciertamente disminuyen. Nuestra mente cesa de construir todas estas formas de pensamiento. Es como un espejo de agua. Y entonces dice “Que el Discípulo destruya al Destructor”, que obtenga el control de la mente. Entonces ella dice algo extraordinario: “Cuando a sí mismo su forma le parece irreal, como parecen todas las formas que ve en los sueños cuando despierta, cuando él ha cesado de oír los muchos, puede discernir al UNO, el sonido interno que destruye al externo.”

 

Sankarāchārya dice que cuando estamos soñando, el sueño parece muy real, pero cuando despertamos ya deja de ser real. Cuando este mundo se vuelve un sueño y el otro mundo se vuelve real, suena casi imposible ¿no es cierto? Pero Santa Teresa lo describe. Ella escribe: “Miro hacia abajo al mundo desde una altura muy elevada y me importa muy poco “lo que la gente diga o sepa de mí. Ahora el Señor ha hecho de mi vida una clase de sueño donde casi todo lo que veo me parece a mí como en un sueño. Ni tengo ninguna gran sensación de placer o dolor.” ¡Hubo sólo una vez en mi vida en que experimenté eso! ¡Cuando salí de prisión! Pienso que fue porque no había dicho ni una palabra y había estado por un mes encerrada. Pero por tres días luego de salir de prisión todo me parecía como una película. No parecía real. Supongo que esto es ir de lo irreal a lo real…. Nunca volví a sentir lo mismo, pero aún hoy lo recuerdo.

 

“Entonces y no antes, él abandonará la región de Asat, lo falso.” No lo llamaría exactamente lo falso, es el universo fenomenal. ¿De dónde deriva la palabra fenómeno? Significa sólo la apariencia ¿se dan cuenta que este mundo y el otro están llenos de apariencias que cambian, cambian y cambian, y nunca dejan de cambiar? “para entrar al reino de Sat, lo verdadero.” Platón lo hubiera llamado pasar del mundo fenomenal al mundo noumenal, porque detrás de toda ilusión pasajera que cambia, cambia y cambia está la realidad eterna. Recuerdo a Krishnaji diciéndonos que siempre él miraba más allá, más allá y más allá. Por lo tanto “antes que el alma pueda ver, debe obtenerse la armonía interior, y los ojos carnales volverse ciegos a toda ilusión.”

 

Ahora llegamos a las tres Salas. Pienso que esto es lo que los psicoanalistas llamarían nuestro yo subconsciente y super-conciente.

 

“Esta tierra, Discípulo, es la Sala de la Tristeza (HPB dice que no hay ningún infierno en ningún lado comparable a un planeta habitado por hombres) donde a lo largo del Sendero de difíciles pruebas hay puestas trampas para atrapar tu Ego por medio de la ilusión llamada la ‘Gran Herejía,’” la ilusión de la separación, pensar que somos seres separados. Nosotros, todos nosotros, tenemos el sentimiento de esto soy “yo”. Descartes dijo: “Pienso, luego existo.” Esto es porque tenemos un principio en la mente llamado Ahamkāra, que es la facultad “formadora del yo”. La facultad “formadora del yo” tiene una función especial en la naturaleza. HPB dice que esta ilusión es como la cáscara del huevo rodeando al pollito, es la protección por muchas, muchas vidas. La facultad formadora del yo es establecer una identidad. Pronto estará seguro para  romper la periferia y permanecer siendo un centro sin una periferia, pero no hasta que llegue el momento. Por lo tanto no nos culpemos por tener Ahamkāra porque eso es para lo que sirve. “Esta tierra, oh ignorante Discípulo,  no es más que la sombría entrada que lleva al crepúsculo (este es el plano astral) que precede al valle de luz verdadera, esa luz que arde sin mecha o combustible.” Ella dice esto respecto a la Primera Sala, la Sala de la Ignorancia. “La felicidad no se puede alcanzar en la tierra.” Pienso que bien podemos renunciar a desearla. Recuerdo que Carlyle dijo algo similar: “Por qué toda esta preocupación por la felicidad. Bendito el que ha encontrado su trabajo en el mundo, que no pida otra felicidad.”

 

Ella dijo: “No se puede encontrar en la tierra.” Aquí en la tierra tenemos el oscuro vestíbulo de entrada únicamente, y sólo al abrir la puerta que conduce al lugar de vida real, a la sala de estar de la vida, veremos la luz, ya sea en el cielo, en Nirvâna, en Swarga, todo es lo mismo. El nombre no es importante. Pero como para el Principio Divino hay una única luz, no importa lo diferente que pueda ser comprendida por varias oscuridades terrenales. Así que esperemos pacientemente el día de nuestro nacimiento real y verdadero.

 

Esto será cuando la conciencia espiritual, que nos dotará de felicidad por siempre, despierte en nosotros. La razón por la que los hombres desean ser felices es porque tienen un débil recuerdo de ello.

 

“Renuncia a tu vida si quieres vivir.” ¿No nos recuerda a las palabras de Cristo, “El que renuncie a su pequeña vida la encontrará en la vida eterna.”? Ahora no podemos renunciar a nuestra vida y decir que no la tendremos. Es lo que había dicho sobre romper las barras de la jaula, desprenderse de las cosas. No permitan que la mente se apodere de ustedes y se les adhiera, no importa si concierne a personas, cosas o situaciones. Esa es la razón por la cual dos de las cualidades para la iniciación son tolerancia y contento. Me gusta decirlo con mis propias palabras. Una es dejar que la gente sea lo que es y no querer que sean diferentes, y la otra dejar que las situaciones sean lo que son.

 

“Tres Salas, oh agotado peregrino, conducen al fin del esfuerzo. Tres Salas te llevarán a través de tres estados al cuarto, y luego a los siete mundos, los mundos del descanso eterno.” Sankarāchārya los llama los cuatro estados de conciencia. Estos se corresponden con las Tres Salas. Primero de todo, está el estado de conciencia “Jāgrat”, que es este mundo. Que está muy concentrado y es muy pequeño. Es el que estamos empleando en este momento, y ella lo llama la Sala de la Ignorancia. “El nombre de la Primera Sala es Ignorancia, Avidyā. “Es la Sala en la que viste la luz, en donde vives y morirás.” Se le llama la Sala de la Ignorancia, porque todo lo que nos interesa son los fenómenos cambiantes y no vemos el noúmeno. Ella dice que el primer paso en ocultismo es darse cuenta que estamos siempre auto-engañados, continuamente. El siguiente paso es darse cuenta que esto puede superarse por medio del esfuerzo, pero es un esfuerzo muy largo. Ella dijo que lograr esto es más grande que leer el futuro o dominar los elementos. Realmente significa que debemos alcanzar la Conciencia Divina del Ego interior. Por tanto esa es la Primera Sala, la Sala de la Ignorancia.

 

“El nombre de la segunda Sala es la Sala del Aprendizaje. En ella tu Alma encontrará las flores de la vida, pero debajo de cada flor una serpiente enroscada.”

 

La Sala del Aprendizaje es lo que Sankarāchārya llama el sueño conciente. Es el Plano Astral, el Mundo Psíquico, en el que nos encontramos cuando pasamos a través del portal del sueño, y a través del portal de la muerte. A menudo he dicho que el portal del sueño, el de la muerte y el de la meditación muy profunda es el mismo portal. Es la entrada al mundo psíquico. HPB dice que es el mundo de los médium y las visiones astrales. Toda flor que se arranca en esa región y se trae a la tierra tiene una serpiente enroscada a su alrededor. Es el mundo de la gran ilusión. Si vemos o escuchamos cosas en el Plano Astral no deberíamos tomarlas siempre como si estuviera escrito en el evangelio. Nueve de diez psíquicos son médium. Alguien que me enseñó mucho sobre eso es una amiga mía con quien me suelo reunir en Durban. Ella es mitad sueca y mitad escocesa y nació psíquica. Ella misma me dijo que había descubierto que casi todas las visiones y sonidos astrales son mentirosos. San Pablo las llama “espíritus mentirosos”. El Plano Astral esta repleto de ellos. Nosotros no podemos evitar de poblar nuestras corrientes en el espacio. Lo hacemos subconsciente y espontáneamente, creando formas mentales todo el tiempo. Podríamos tener lo que se llama aspiraciones profundas y deseos, todos ellos crean formas, y los espíritus de la naturaleza les darán vida. No tienen intención de hacernos ningún daño, pero no tienen moral, son juguetones. Por ejemplo, supongan que tenemos un deseo subconsciente por algo maravilloso y hermoso. Llega un espíritu de la naturaleza y da vida a ese pensamiento. Quizás lo vemos y lo tomamos por algo exclusivo y el espíritu de la naturaleza nos dirá, sin intención de dañarnos, pero sin poder evitarlo, todas las cosas que queremos escuchar: “Oh hijo mío, Dios te ha elegido especialmente para hacer algo maravilloso.”  Así muchos psíquicos han venido y me han dicho esto. El Obispo Leadbeater nos dijo que siempre desconfiáramos de todo lo que viene del otro lado que nos halague. Entonces esta amiga mía me contó que ella vio una mujer muy hermosa que venía y se sentaba en su cama, la miraba y le decía, “Te necesitamos, debes venir con nosotros.” Entonces ella dijo “No te creo una palabra de lo que me dices, vete.” Al ser un espíritu de la naturaleza que puede cambiar su forma en un segundo, en vez de la hermosa mujer, se convirtió en una criatura con un rostro gracioso y el ceño fruncido. Deseo que se den cuenta que el plano astral no es el plano de la verdad. Es el plano de todos nuestros deseos e ilusiones, de todas nuestras ideas y pensamientos. Por supuesto, una gran ayuda en la práctica de la meditación es el desarrollo de la imaginación, la facultad de crear imágenes. Controlar la imaginación nos conducirá a la entrada del Cielo. Pero la imaginación descontrolada nos arruinará. Nueve de diez personas están bajo el control de la imaginación descontrolada. Quizás ustedes escuchan un golpe en la oscuridad, y al momento se imaginan un ladrón. Probablemente no hay ningún ladrón. Patañjali llama a eso “fantasía”. Y la mayoría de nosotros está gobernada por la imaginación descontrolada. Muchas personas se enferman debido a esto. Pero la imaginación controlada es una facultad creativa. El Maestro nos dice que creemos una imagen de Él y que olvidemos nuestro cuerpo completamente, si podemos. Si podemos hacer eso Él enviará Su Voz, que significa que Él se difundirá a través de esa imagen, o será vuestro propio Ser Superior que le dará vida, pero deben recordar que la imagen que crearon no es la realidad.

Alexandra David-Neel en un libro sobre el Tibet, nos cuenta como el gurú, el lama, le enseñaba. Ella producía formas de pensamiento vívidas, tan fuertes que se materializaban. Entonces el abad le dijo, “Tu creaste eso, ahora destrúyelo.” También HPB dice que creamos conceptos mentales y que mientras seguimos haciéndolo estas concepciones mentales se agrandan y simplifican. Somos todos prisioneros. Estamos encerrados en una celda con sólo las cinco ventanas de los sentidos a través de las cuales vemos al mundo. Entonces tenemos claraboyas que son las concepciones que hacemos a partir de las percepciones de los sentidos. A través de ellas vislumbramos la Realidad, y la Realidad brilla sobre nosotros. A medida que continuamos haciéndolo las claraboyas se van haciendo más grandes y más amplias, hasta que un día escapamos de la pequeña prisión y nos enfrentamos cara a cara con todo el cielo.

(continuará)

 

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