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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 135 - Número 03 - Diciembre 2013 (en Castellano)

 
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Yoga de compasión

 

S. RAMU

Gerente de la Editorial Teosófica, Adyar

 

 

Yoga esencialmente significa armonía. El Yoga de Compasión es estar en armonía con un estado del ser que es compasivo.

 La compasión es una conciencia marcada y sensibilidad por el sufrimiento que uno presencia, con un profundo anhelo por verlo aliviado. La compasión literalmente significa “sufrir con”, lo que implica reciprocidad en la experiencia del sufrimiento. La compasión es bondad amorosa, expresada en el contexto del sufrimiento.

 Buddha significa “el despierto”. Él despertó a la compasión cuando se sensibilizó por el sufrimiento que presenció.

 

La compasión no es la relación entre quien da y quien recibe. Es una relación entre iguales. La compasión se hace real cuando reconocemos nuestra humanidad compartida.  –Pema Chödrön

 

La compasión no es la simple muestra de bondad o simpatía hacia alguien que sufre. Requiere de una identificación completa con el sufrimiento experimentado por otro y por aliviar ese sufrimiento.

 

La compasión es uno de los “poderes latentes en el hombre” que alivia el sufrimiento. La Teosofía nos enseña que el cosmos está guiado por la justicia y el amor. Existen diferentes clases de amor, tales como el amor patriótico, el amor filial, el conyugal, etc. Un tipo de amor es la bondad expresada como compasión para aliviar el sufrimiento.

 

A menudo la compasión genuina sólo fluye de un corazón que ha sufrido. El corazón que se ve afectado por la angustia de otros es más capaz de aliviar el sufrimiento efectivamente que una mente que se aflige al ver el dolor.

 

Annie Besant sintió gran compasión por el terrible estado de las niñas que trabajaban esforzadamente en la industria de los fósforos. Es el sufrimiento causado por la mera injusticia del hombre contra el hombre que hizo que personas como Annie Besant, Gandhi, Nelson Mandela y Martin Luther King Jr. emprendieran causas compasivas.

 

El sufrimiento abrumador de la humanidad se produce por la intolerancia, falta de compasión, odio, prejuicio, ira, miedo, avaricia, deseos de gratificación, supersticiones religiosas, búsquedas materialistas ciegas, egoísmo, tendencias violentas, ilusiones sobre la naturaleza de la existencia e ignorancia de las verdades fundamentales que gobiernan la vida y todas las relaciones que la vida implica. Un teósofo ayuda a aliviar el sufrimiento y se esfuerza por eliminar la causa raíz del dolor.

 

Sólo el desarrollo de la compasión y la comprensión de otros, puede brindarnos la tranquilidad y felicidad que todos buscamos.   – S. S. Dalai Lama

 

La compasión ennoblece la vida de todos. H. P. Blavatsky dijo que “La religión y la filosofía deben ofrecer la solución a todo problema. Pero la religión y la filosofía están tan lejos de la solución como siempre lo estuvieron… para éstas debe haber en algún lugar una solución consistente.” Yo sugeriría que la posible “solución consistente” a la que HPB se refirió puede muy bien ser la “Compasión”.

 

El verdadero teósofo es un yogui compasivo. El teósofo permite seriamente el permanente desarrollo del poder de la compasión, que está “latente en él”. El teósofo se da cuenta que sólo por su vida compasiva puede despertar la compasión en otros.

 

Los actos más simples de bondad son mucho más poderosos que mil cabezas inclinadas en oración.   –Mahatma Gandhi.

 

La espiritualidad se relaciona con el nivel de consciencia y hay marcas o firmas de la consciencia superior. La compasión es la firma de la consciencia superior. Los grandes sabios sintieron compasión por quien sufre, producido por la asociación del espíritu con la materia o del ser espiritual envuelto en el materialismo, que esencialmente es la ilusión de confundir el mundo fenomenal por la Realidad.

 

La compasión es la más magnánima de las virtudes, la que mueve al mundo. Thiruvalluvar.

 

El estado compasivo está marcado por un nivel elevado de consciencia cuando uno está profundamente emocionado por el sufrimiento. En ese estado de compasión surge de nosotros un caudal de bondad creativa. Valmiki, Vyasa, Shakespeare, probablemente Homero también, son ejemplos de esta creatividad. Estos autores nos dieron obras de arte de creatividad, conmovidos por los predicamentos humanos fundamentales, como se ven en los exámenes de resistencia, por el dolor y el sufrimiento que esas personas deben soportar. Finalmente, es la creatividad la que resuelve los problemas humanos, alivia el sufrimiento y agrega dicha a la vida.

 

Hasta que extienda el círculo de su compasión hacia todas las cosas vivas, el hombre no hallará la paz.   –Albert Schweitzer.

 

Compasión hacia todos sin excepción es la religión universal que es la base de todas las verdaderas religiones. “Samatvam Yoga Uchyate”, Yoga es la ecuanimidad (Bhagavadgitâ), “recta comprensión” o el “recto conocimiento” mencionado en varias escrituras, significa sin discriminación y unidad. Un Yoga superior es la capacidad de considerar todo como “lo mismo”, en el sentido de cada una y todas las entidades de los hombres y los materiales a nuestro alrededor, como “que son una porción de Brahman, la energía Primordial”. En el Bhagavadgitâ se recomienda quedar establecido en “la igualdad” y la ecuanimidad para una acción yóguica perfecta. El espíritu de la unidad es el fundamento de la verdadera acción compasiva.

 

La compasión es nuestro primer instinto básico. Todos los mamíferos, dice el Dalai Lama, practican una compasión básica que surge del lazo madre-infante. Nosotros los humanos por lo tanto, tenemos por naturaleza, un sentido de amor y afecto.

 

Nuestro instinto natural está obstruido por el intelecto analítico de nuestra mente condicionada y sus pensamientos. La consciencia es nuestra cualidad esencial y la compasión es la facultad innata. En la comprensión de este condicionamiento, existe la posibilidad de trascender las limitaciones y despertar la compasión. El egoísmo es un fuerte impedimento para la práctica del Yoga de Compasión.

 

Muchas personas se preguntan por qué las enseñanzas de los sabios, santos, filósofos y humanistas no han elevado nuestra consciencia individual y colectiva al nivel deseado de compasión? ¿Por qué existe una total ausencia de sensibilidad? ¿Por qué estamos dormidos? Incluso cuando se ve la compasión, parece una experiencia ocasional en vez del alivio a una vida dominada por el conflicto.

 

Es un poco incómodo que después de cuarenta y cinco años de investigación y estudio, el mejor consejo que le puedo dar a la gente, es que sean mutuamente un poco más amables.   –Aldous Huxley

 

Muchos países gastan enormes cantidades de valiosos recursos para aumentar  rápidamente los sistemas de seguridad, detección del crimen y el sistema de justicia criminal, y también en el estilo de vida relacionado con temas de salud. Sería bueno si le dieran preferencia a la educación en los años de la formación, a valores universales tales como la vida compasiva y a un modo de vida modesto, en el que se considere la prevención de gastos innecesarios de recursos y su uso para causas más productivas. Padres, maestros y profesionales de la salud deberían dar el ejemplo de un estilo de vida modesto y compasivo. El Presidente Obama dijo, al hacer un comentario sobre una tragedia reciente ocasionada por el hombre, “deberíamos preguntarnos si estamos haciendo todo lo que podemos para ampliar el círculo de compasión en nuestras propias comunidades.”

 

Una sociedad que promueve la indulgencia, la gratificación y demasiada competitividad basada en la explotación, es muy poco plausible que sea sensible al sufrimiento de sus semejantes los seres humanos, y que sea compasivo. La riqueza económica creada sin alimentar a su vez los valores, tales como la compasión, sólo conducirá hacia la envidia, la tensión social y crímenes violentos; además de la fácil disponibilidad de armas. Muchos consideran que leyes más severas se harán cargo de estos problemas. Es sorprendente que la inter-conectividad y la vida compasiva casi no se enseña a los niños y a los jóvenes. Y sin embargo la gente se queja del  aumento de conflictos y violencia. La educación está diseñada para hacer que la gente piense que sólo cuenta el intelecto: saber cómo resolver problemas, cómo arreglárselas, cómo identificar una ventaja y alcanzarla. Pero las funciones del intelecto son insuficientes sin amor, amistad, compasión y empatía.

 

El intelecto es una herramienta del ego y observa todo desde el punto de vista de “¿Qué hay allí para mí?” Una de las causas de falta de compasión es que estamos condicionado para juzgar, evaluar y preguntar “¿qué hay allí para mí?” ¿Podemos trascender ese deseo psicológico para que la compasión pueda fluir sin dificultad? “¿Qué hay en el intelecto o la razón? Avanza unos pocos pasos y allí se detiene” dijo Swami Vivekananda.

 

Si no es templada por la compasión y la empatía, la razón puede conducir a hombres y mujeres hacia un vacío moral.   – Karen Armstrong.

 

Uno de los rostros humanos del ego es el egoísmo. Este aspecto del ego carece de cualquier capacitad de empatía, compasión, generosidad o amor; y lo peor de todo es que nunca jamás reconocerá lo que es sagrado. El despertar de la compasión requiere de la sublimación del ego.

 

No hay duda que la compasión es la sabiduría más elevada, pero para hacerla real y sustentable, debe estar enraizada en la realización de la verdad de la unidad del ser. Armonizar con la “unidad del ser” es el Yoga final. En ese sentido Cristo y Buddha fueron verdaderos yoguis y la personificación de la compasión. “El ´ser´ es igual en todos” dijo Ramana Maharshi. Todos los seres tienen una experiencia de “Yo soy” y es la misma en todos. Yo soy esto y tú eres aquello (identidad), es una superimposición que parece dar origen a la separación. La ilusión del sentido de separación y la total compasión no pueden coexistir. La compasión es comunión del espíritu con el espíritu, y al ser el espíritu el mismo en todos los seres, implica automáticamente la unidad del ser. En otras palabras, la compasión debe estar enraizada en el espíritu de la unidad. A la compasión no se la puede generar, enseñar, despertar o practicar en soledad. Muchos pueden preguntar: “Cómo se despierta la compasión?” Pero el “cómo” implica un proceso que funciona principalmente al cambiar algo que está hecho de materia. En el contexto espiritual es la realización más que el proceso que produce una transformación esencial.

 

Para concluir, reflexionemos en las palabras de Samdong Rinpoche:

 

Deberíamos ser conscientes de la miseria existente en el mundo en general y de todos los seres humanos en particular. ¡Sean conscientes y siéntanlos! Al sentirlos, desarrollarán un bondadoso amor y compasión hacia todos los seres vivos, y en la medida en que la compasión se desenvuelva dentro de ustedes, vuestra ilusión del yo disminuirá. Estas dos cualidades de compasión y bondadoso amor en una persona indican que está comenzando a desarrollar la espiritualidad. Tal vez al principio las expresará de modo limitado, pero luego abarcará todo el universo. El poder de la compasión y la sabiduría son mucho más fuertes que el poder de la ignorancia y el odio. Al ser esto así, deberíamos llenar nuestras mentes de compasión, bondadoso amor y sabiduría, e irradiarlos hacia todos los seres vivos, junto con un fuerte deseo por su felicidad. Nunca olviden enviar la fuerza del bondadoso amor hacia todos los seres vivos.

 

 

 

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