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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 135 - Número 03 - Diciembre 2013 (en Castellano)

 
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La Doctrina Secreta: el Libro de los libros

Michael Gomes

Erudito y autor de temas teosóficos que reside en Norteamérica

 

 

Para ser un libro del siglo diecinueve publicado por un pequeño editor detallando materias abstrusas de cosmología y destino humano, La Doctrina Secreta ha continuado teniendo una notable adaptabilidad y poderoso ímpetu. Sus dos  abultados tomos, que comprenden unas 700 páginas cada uno, han permanecido continuamente en imprenta desde su aparición en 1888. Las ideas del libro, que parecían tan radicales hace 125 años, acerca de un universo vivo manifestándose a través de patrones cíclicos guiados por el karma y reencarnación, se han vuelto algo común en nuestra época. El impacto de estas ideas puede debatirse pero lo que no puede cuestionarse es el hecho de que La Doctrina Secreta ha presentado una literatura propia, rica en ediciones y comentarios. Sólo una bibliografía  excedería 50 títulos[1].

 

Cuando se anunció por primera vez La Doctrina Secreta en las páginas del Theosophist de enero de 1884 se promocionó como “Una Nueva Versión de Isis Sin Velo”,  el primer libro de Mme. Blavatsky, publicado en 1877. El aviso del editor prometía un “nuevo arreglo del material, grandes e importantes agregados y abundantes notas y comentarios”. Sería editada en entregas mensuales en The Theosophist en secciones de 77 páginas, y se completaría en dos años. Un ejemplo de lo que se planeó puede verse en un capítulo -“Sobre los Dioses y Pitris, los Devas y Demonios, Elementarios y Elementales y Espectros similares”- completado en abril de 1884.[2] No se usó en La Doctrina Secreta como se había publicado porque el 6 de enero de 1886, Mme. Blavatsky le escribió al Coronel Olcott: “La Doctrina Secreta es enteramente nueva. No habrá allí 20 páginas citadas de Isis. Nuevos temas, explicaciones ocultas…”[3]

 

Esta nueva obra comenzaría con un libro preliminar mostrando lo que se conocía de la alguna vez doctrina secreta universal “durante los 500 años que precedieron el periodo cristiano y los 500 años que la siguieron”[4] antes de continuar con los volúmenes con las Estancias. Por otra parte, ella escribió a Olcott: “el público enloquecería antes de cinco páginas, demasiado metafísicas”.[5] Bertram y Archibald Keightley, tío y sobrino, quienes ayudaron a editar el manuscrito para su publicación en Londres, pensaban de manera diferente y sugirieron que el libro siguiera su orden natural, comenzando con un volumen sobre cosmología, seguido por otro sobre el desarrollo de la humanidad. Cada libro estaría subdividido en tres partes, tratando primero con la visión global aplicada en las Estancias de Dzyan, luego con el simbolismo oculto aludido en ellas, y cerrando con un intento de reconciliar estas ideas con la ciencia de su época. El libro preliminar planeado por HPB, serviría como un tercer volumen sobre historia oculta.

 

Encuadernado en tela gris claro, el primer volumen de La Doctrina Secreta  apareció a fines del octubre de 1888, el segundo en diciembre. Fue publicado por la recientemente formada Theosophical Publishing Company, el primero de muchos libros de lo que llegaría a ser la Theosophical Publishing House. El libro se publicó simultáneamente en América, con hojas impresas enviadas desde Inglaterra. Las copias para la venta en América estaban encuadernadas en tela azul oscuro con William Q. Judge como editor, en el lomo del libro. La primera edición de 500 copias se agotó inmediatamente, y se imprimió una segunda edición antes que terminara el año. Los dos tomos de La Doctrina Secreta: la Síntesis de Ciencia, Religión y Filosofía llevaban la dedicatoria de su autora: “A todos los verdaderos teósofos de todo país y de toda raza, pues ellos la han pedido y para ellos ha sido escrita”.

 

La Doctrina Secreta no fue tan ampliamente analizada como su predecesora, Isis sin Velo. The Theosophist de 1889, reimprime algunas de las críticas de periódicos tan diferentes como el Memphis Appeal y el Southland de New Orleans. La crítica que iba a tener más impacto apareció en la Pall Mall Gazette de Londres el 25 de abril de 1889. El crítico anónimo era simpatizante y sugirió que el libro merecía atención.

 

“El libro merece leerse; merece que se reflexione sobre él, y nadie que crea en el progreso de la humanidad tiene el derecho a rechazar apresuradamente una contribución al conocimiento, aún cuando sea nuevo en su forma, de cualquier teoría, aún cuando extraña en su aspecto. Los sueños alocados de una generación se convierten en comunes de una posterior, y todo aquel que mantiene la puerta abierta a la Verdad escudriñará a todo visitante, ya sea con la vestimenta  de Asia o Europa, sea del idioma de París o de India. Si este parecer es insensato o  falso, fracasará, pero si es la Verdad no pueden destruirla”.

 

Ahora sabemos que el crítico era Annie Besant, y esta crítica la condujo a conocer a Mme. Blavasky y a unirse a la Sociedad Teosófica, la que llegaría a ser el trabajo de su vida.

 

Casi inmediatamente, los teósofos intentaron encontrarle sentido a este libro. En Londres, el grupo que rodeaba a Mme. Blavatsky contrató a un taquígrafo para las reuniones de Logia de los Sábados en la tarde, donde ella era sometida a toda clase de preguntas respecto a la información presentada en La Doctrina Secreta. Desde enero a junio de 1889 sus comentarios fueron  anotados y editados para la publicación de las Transactions of the Blavatsky Lodge (Transacciones de la Logia Blavatsky), 1890 y 1891. Estos dos delgados folletos permanecieron como la única fuente de explicaciones detalladas de la autora de La Doctrina Secreta sobre puntos que el lector podría encontrar y que necesitan una explicación adicional. En el año 2010 la transcripción completa de estas reuniones que cubren 600 páginas impresas, se publicó en forma de libro como Comentarios de La Doctrina Secreta editado por mí.[6] Aquí estaba Mme. Blavatsky dialogando sin filtros con otros lectores del libro, aclarando y explicando conceptos no encontrados en ninguna otra parte de su vasta colección de obras. Sólo se trataron las cinco primeras estancias del Volumen I. Finalmente el grupo volvió al estudio de otras cosas, ya que se encontró  que el tema era demasiado complejo para la mayoría de los asistentes.

 

Otro intento de descifrar el libro puede encontrarse en Theosophical Gleanings (Investigaciones Teosóficas), o Notas sobre La Doctrina Secreta, publicado inicialmente en la revista de Mme. Blavatsky, Lucifer, de 1890/91 y salvado del olvido por Joy Mills quien escribió la introducción a su re-publicación en forma de libro en 1978.[7] Los autores, “Dos Estudiantes”, nunca fueron identificados, pero su material  tiene similitud con otros Estudios de la Doctrina Secreta publicado en 1895 por Isabel Cooper-Oakley y A. M. Glass.

 

A comienzos de la década de 1890 era necesaria una nueva impresión de La Doctrina Secreta, y G. R. S. Mead, secretario de HPB, y Annie Besant, co-editora de su revista, publicaron una Tercera Edición Revisada en 1893. Se corrigieron “frases difíciles”, se verificaron referencias y citas puestas en letra de imprenta entre comillas. Esta edición fue publicada sin mucho comentario, pero cuando se agregó un Tercer volumen al libro en 1897 apareció una crítica casuística en una de las revistas teosóficas impugnando la integridad de los editores. El escritor, James Morgan Pryse, quien había sido impresor en la sede de Londres, discrepaba con la declaración de Mead de que el material impreso en el Volumen III fue “excluido de los Volúmenes I y II, a causa de su inferioridad con el resto de esta obra”, insistiendo a su vez que los escritos de HPB habían sido modificados. Años después Pryse rechazó sus afirmaciones, pero continuó el aura de que los escritos de HPB habían sido  alterados.[8]

 

Una edición de La Doctrina Secreta encuadernada en cuatro volúmenes fue publicada en 1919 por la Aryan Theosophical Press de la Sociedad Teosófica en Point Loma, California. El texto fue restablecido y las notas de pie de página fueron numeradas consecutivamente e insertadas en dos columnas, y en 1925 fue publicado un facsímil de la edición de 1888 por la Theosophy Company de Los Ángeles. Impreso en papel delgado fue encuadernado como un volumen. Conmemorando el quincuagésimo aniversario del libro, la Theosophical Publishing House en Adyar, publicó una edición de seis volúmenes en 1938 utilizando el trabajo editorial hecho en impresiones anteriores. Los dos volúmenes originales fueron encuadernados como cuatro, se siguió la división natural entre las estancias y los comentarios; el volumen cinco contenía el material del Tercer Volumen, con el sexto era un índice extenso. Esta edición fue re-impresa en Londres en 1950 y en Wheaton,Ill., en 1952; la última reimpresión se hizo en Adyar en 1971.

 

Aunque varios escritores teosóficos usaron material de La Doctrina Secreta como  base de algunos de sus libros, tales como La Construcción del Kosmos de Annie Besant (1894)  y Fundamentos de la Filosofía Esotérica de G. de Purucker (1932), la era de oro de los comentarios de la Doctrina Secreta prosiguió.

 

The Story of Creation according to The Secret Doctrine (La Historia de la Creación de acuerdo a La Doctrina Secreta) que se explica por sí misma, de Elizabeth Preston, apareció en 1947, seguida por The Story of Man according to The Secret Doctrine (La Historia del Hombre de acuerdo a La Doctrina Secreta) en 1949. A Secret Doctrine Digest (Compendio de La Doctrina Secreta) de Ernest Wood se publicó en 1956. El libro estaba basado en una serie de conferencias que el Prof. Wood había dado en la primavera de 1951 en el Gotham Book Mart de Nueva York. The Divine Plan (El Plan Divino) de Geoffrey Barborka fue publicado en 1961. Man, the Measure of all Things (El Hombre, la Medida de todas las cosas) de Sri Krishna Prem y Sri Madhava Ashish en 1966, y Man, the Son of Man (Hombre, el Hijo del Hombre) de Sri Madhava Ashish en 1970, considerado en La Doctrina Secreta de resultados de otras tradiciones. También deberían mencionarse los trabajos de Edward L. Gardner, el doctor Corona Trew y Adam Warcup. Todos estos estudios están disponibles a través de la Theosophical Publishing House en Londres, en Adyar, India, y en Wheaton, Ill.

 

El centenario de la publicación del libro, 1988, dio un nuevo impulso a esta área del estudio. Boris de Zirkoff, compilador de la serie de los Collected Writings de H. P. Blavatsky, publicó una nueva edición de La Doctrina Secreta en 1978. Los dos volúmenes con 520 páginas, índice y bibliografía encuadernados como un volumen separado, fueron publicados por la Theosophical Publishing House y reemplazó a sus dos ediciones anteriores. Siguiendo la paginación de la edición original, adoptó en gran escala la Tercera edición y su proceder del amplio uso de colocar citas con letras de imprenta. En 1984 un Simposio de la Doctrina Secreta en San Diego reunió presentaciones y documentos de colaboradores de muchos  países, como puede verse en las actas impresas,[9] y en 1988 en la Sociedad Teosófica, Pasadena, se llevó a cabo una celebración del centenario a la que asistieron miembros de diferentes grupos.[10] La Sección Inglesa y la Logia Adyar, de la Sociedad Teosófica, ambas imprimieron folletos como souvenir del centenario conmemorando la publicación del libro. The Quest Books en USA reeditó la que había sido una edición especial de The American Theosophist que trataba del impacto de La Doctrina Secreta. Constaba de 21 estudios realizados por varios expertos en el área, el libro H. P. Blavatsky and The Secret Doctrine (H. P. Blabatsky y La Doctrina Secreta), editado por Virginia Hanson y Shirley Nicholson, aunque pequeño en tamaño (240 páginas) ofrecía una de las mejores revisiones de los temas contenidos en la obra.

 

Los teósofos no fueron los únicos en contribuir con comentarios sobre el libro. A comienzos del siglo veinte The Temple Artisan, la revista del Templo del Pueblo en Halcyon, California, publicó su propia continuación, las “Stanzas of Dzjin” por miembros de su grupo. Esto fue publicado en forma de libro en 1915 como Theogenesis (Teogénesis) con un comentario de A. S. Raleigh. Alice Bailey agregó una serie de nuevas estancias a su libro en 1925, A Treatise on Cosmic Fire (Tratado sobre Fuego Cósmico). El ocultista británico Dion Fortune hizo circular entre los miembros de su grupo, la Fraternidad de la Luz Interna, su versión conocida como The Cosmic Doctrine (La Doctrina Cósmica), que seguía el esbozo dado en La Doctrina Secreta.[11] El Dr. M. Doreal entregó su propia interpretación, que aún reimprime su grupo, el Templo de la Fraternidad Blanca, en Colorado.

Ejemplos modernos de  nuevas exposiciones, tales como O Lanoo (Oh,Lanú) de Harvey Tordoff, trataron de aclarar la fraseología de las Estancias de Dzyan. Fue publicado por la Findhorn Press de Inglaterra en 1999. The Eternal One (El Eterno) 2003 de Dorothy Boux toma las estancias, las adapta e ilustra con la caligrafía de Boux.[12]

 

Tanto como hubo intentos de extender la Doctrina Secreta, también hubo una propuesta para acortar y condensar el libro a un tamaño más fácilmente accesible. En Nueva York, Katherine Hillard  presentó un compendio en 1907, de unas 587 páginas, arregló nuevamente algunos temas para su continuidad, tradujo todos los términos sánscritos al inglés, y utilizó una trina división de la constitución humana en lugar de la séptuple del libro. Basil Crump resumió el texto de HPB sobre las estancias y agregó su propio comentario en Evolution as Outlined in the Archaic Eastern Records (Evolución como Reseñada en los Registros Orientales Arcaicos) publicado en Pekín en 1930. Un compendio hecho por Elizabeth Preston y editado por Christmas Humphreys fue publicado por la Theosophical Publishing House en Londres en 1966. Aún funciona como un libro de texto para los teósofos.

 

Más recientemente, mi intento por hacer el libro, todo el libro más accesible, fue publicado por Penguin en el 2009, ya que compendios anteriores se inclinaron a concentrarse en la sección de las estancias. Al tomar las estancias por lo que afirman ser, el resultado de una profunda percepción filosófica, las presenta como temas para meditación, como también para estímulo intelectual. La segunda parte de los libros sobre los aspectos esotéricos de ciertos símbolos es generalmente pasada por alto, pero contiene algunos de los mejores escritos de Mme. Blavatsky sobre uno de sus intereses claves, el simbolismo antiguo, y yo traté de presentar una selección completa. Con un índice que también sirve como un glosario de términos usados en el libro, llega a 255 páginas más una introducción mía de 17 páginas proporcionando el contexto.

 

Además de ediciones, comentarios, publicaciones conmemorativas, compendios, traducciones[13] y bibliografías[14], debe haber también una categoría de material apócrifo. “The Secret Doctrine and Its Study  (La Doctrina Secreta y su Estudio)” de P. G. Bowen fue originalmente publicada en la edición enero-marzo de 1932 del Theosophy in Ireland (El Teósofo en Irlanda) sin muchos comentarios en ese momento. Pero cuando en 1960 la Theosophical Publishing House de Londres la reimprimió como un folleto, titulado Madame Blavatsky on How to Study Theosophy (Madame Blavatsky sobre cómo Estudiar Teosofía) adoptó vida propia. Afirmaba que eran “extractos de notas de enseñanzas personales entregadas por HPB a discípulos personales durante los años 1888 al 1891, incluidas en un gran volumen de manuscritos que me dejó a mí (P. G. Bowen), mi padre (Robert Bowen) quien fue uno de sus discípulos”.[15]

 

Al ofrecer lo que sostenía ser el consejo de HPB sobre cómo estudiar La Doctrina Secreta y algunos conceptos básicos del libro, servía como una guía fácil para un tema bastante locuaz. “Leer la D. S. página por página como uno lee cualquier otro libro”, se le cita diciendo: “solamente nos llevará a la confusión”. Era mejor enfocarla leyendo primero las “Tres Proposiciones Fundamentales” que se dan en el Proemio, seguidas por el estudio de los puntos numerados en el Resumen del Vol. I (I Parte), luego las Notas Preliminares que comienzan en el Vol. II, y la Conclusión al final del Vol. II. Este método sería suficiente para darle al estudiante una comprensión del tema, y su simplicidad, sin dudas, ayudó al resurgimiento de la popularidad del libro entre los teósofos.[16]

 

Sin embargo, éste no fue el enfoque seguido durante la vida de Mme. Blavatsky. Sydney V. Edge, quien fue uno de sus discípulos personales, en su introducción a una reimpresión de Theosophical Gleanings por Dos Estudiantes, editado por la Sección Inda en 1893, aconseja que

 

La Doctrina Secreta no puede conocerse a fondo después de una, o aún, de varias lecturas, el conocimiento completo de ella depende -(a) de la perseverancia del estudiante -(b) de su intuición. Muchos se inclinan a subestimar el libro y estos pertenecen principalmente a las filas de quienes nunca la han estudiado apropiadamente.

 

Todo aquél que se haya tomado la molestia de leerla profundamente, inmediatamente aseverará respecto al valor y poder sugestivo de las enseñanzas contenidas en esta obra. Es en su poder sugestivo que se halla el real valor de la Doctrina Secreta para el estudiante. No sólo nos enfrentamos con una gran cantidad de inapreciables enseñanzas, sino que en casi cada página nos encontramos con valiosas sugerencias e insinuaciones medio veladas que necesitan la intuición del estudiante para su plena comprensión. Una verdad que hemos descubierto ya sea parcial o totalmente es siempre de más valor para nosotros que una que ha explicado otro, y para quienes prefieren un campo de investigación y estudio originales la Doctrina Secreta ofrece valiosas oportunidades.[17]

 

Además de que nadie nunca vio las notas de Bowen, existe una cantidad de otras dificultades con este material. Hasta ahora ningún Robert Bowen se ha encontrado en los registros de miembros de la época. La mayoría de las reuniones de Logia estaban abiertas solamente a miembros o miembros asociados. Las fechas dadas  de su asociación con HPB no corresponden con lo que conocemos de su vida en ese momento. En una carta en los Archivos de Adyar, fechada 6 de marzo de 1891, la Condesa Wachtmeister escribe:

 

Continúan las tardes de los jueves, aunque HPB raramente está presente; en realidad, rara vez la vemos ahora. Ella se encierra durante días seguidos.

 

Mientras que el 19 de abril de 1891, la fecha en que Bowen concluye sus reuniones con Blavatsky, la Condesa escribe:

 

HPB ciertamente está más y más débil y siente que para poder hacer cualquier trabajo debe estar completamente sola, porque eso le permite concentrar sus energías.

 

Por lo tanto, parece haber alguna discrepancia.

 

Luego está el tema de los previstos Tercer y Cuarto Volúmenes de La Doctrina Secreta. Después de que las páginas para el libro habían sido tipografiadas, HPB agregó una nota adicional después del párrafo final del Vol. II.

 

Estos dos volúmenes deberían formar una adecuada introducción para los Volúmenes III y IV, para el estudiante. Hasta que se limpie la basura de las edades de las mentes de los teósofos, a quienes se dedican estos volúmenes, es imposible que se comprenda la enseñanza más práctica contenida en el Tercer Volumen. Por lo tanto, depende enteramente de la recepción que los Volúmenes I y II encuentre en las manos de teósofos y místicos, de que estos últimos dos volúmenes se publiquen, aunque el Tercero está listo y el Cuarto casi completo.[18]

 

Cuando Annie Besant publicó los escritos restantes de HPB en 1897 como el Tercer volumen de La Doctrina Secreta, los críticos sostuvieron que éste no era el material que HPB había tenido la intención de entregar. A través de los años se ha sugerido que los Volúmenes III y IV habían sido destruidos (por varias razones), o a la inversa, que estaban siendo retenidos hasta que llegara el momento correcto. El material publicado por Annie Besant está reimpreso como el Volumen XIV de la serie de H. P. Blavatsky Collected Writings  con una larga introducción de Boris de Zirkoff abogando en contra de aceptarlo como un volumen propuesto por HPB. Un estudio más reciente de Daniel Caldwell en The American Theosophist muestra la similitud entre lo que fue publicado por Annie Besant y lo que está contenido en el borrador de La Doctrina Secreta en los Archivos de Adyar.[19]

 

Ningún análisis de La Doctrina Secreta estaría completo si no se mencionara la obra de David Reigle durante los pasados treinta años. Especialista en traducir la terminología sánscrita y tibetana usada en el libro, su investigación en 1983 de su The Books of Kiu-Te or the Tibetan Buddhist Tantras: A Preliminary Analysis (Los Libros de Kiu-Te o los Tantras  Buddhistas Tibetanos: Un Análisis Preliminar)   hasta su colección de escritos Blavatsky´s Secret Books (Libros Secretos de Blavatsky), han mostrado cuán bien versada estaba Mme. Blavatsky con estas tradiciones.[20] Su último intento es el sitio web Pranja Quest, donde continúa compartiendo sus hallazgos.

 

Con esta abundancia de material ¿cómo aborda uno este libro de 1400 páginas de impresión pequeña y que duplica la cantidad con el material de los comentarios? Los lectores en 1888 también habrían estado familiarizados con el libro anterior de Mme. Blavatsky, Isis sin Velo, y con el Buddhismo Esotérico de A. P. Sinnett, y La Doctrina Secreta frecuentemente se refiere a ellos. Esto agregaría otras 1400 páginas de material de lectura! El curso de estudio de John Algeo Getting Acquainted with The Secret Doctrine (Conociendo La Doctrina Secreta) sugiere una cantidad de estrategias, y también da una sinopsis de las principales características del libro.

 

Sin embargo, cuando abordamos La Doctrina Secreta, uno debería tener presente la máxima de HPB de que los textos esotéricos funcionan en diferentes niveles. Puede tomarse de una manera literal, en un nivel simbólico y como una experiencia transformadora donde la verdadera interacción con el texto afecta  nuestra consciencia. La mayoría de las personas llegan al libro esperando comprenderlo, pero no pueden. Quizás parte de su atracción secreta es que funciona, como dice Sankarâchârya acerca de los Vedas, no para instruirnos acerca del Absoluto sino  para volver nuestra atención hacia ÉL.

 

Como Annie Besant observó: “El valor de La Doctrina Secreta no se encuentra en los temas separados, sino en reunirlos en un todo conectado”.[21] Ver esta interconexión, captar esta visión del total, fue algo que comentaron los lectores originales del libro. Describiendo el efecto que La Doctrina Secreta había tenido en él, W. Kingsland escribió en 1889:

 

Nos hallamos ante el misterio de la Vida; vislumbramos las enormes profundidades de nuestro propio ser, y esas alturas a subir en las que debemos convertirnos, en dioses! Permanecemos por un momento en el borde de esta consciencia infinita donde no existe ni grande ni pequeño, ser o no ser, tiempo o espacio, luz u oscuridad, sonido o silencio.[22]

 

La idea de ver el universo como un todo orgánico es mucho más común en el presente que cuando se publicó La Doctrina Secreta, y la visión científica global se ha acercado más a ella, como puede verse en un libro reciente, Journey of the Universe (Viaje del Universo), que traza los hallazgos contemporáneos de la ciencia acerca del desarrollo del cosmos y que  ofrece un comentario igual al libro de Mme. Blavatsky.[23]  El impacto de estas ideas puede afectarnos a un nivel más profundo y traducirse como una fuerza benéfica en nuestras vidas diarias.

  

Referencias y Notas

[1] Una bibliografía extensa pero incompleta de libros, folletos y monografías relacionados con La Doctrina Secreta se da como el Apéndice I en Getting Acquainted with The Secret Doctrine de John Algeo, Olcott Institute, TSA, 1995 .

[2] Publicado como “Elementals” en Lucifer, agosto, septiembre, octubre de 1893; The Letters of H.P.Blavatsky to A. P. Sinnett (LBS), pp.88-89 da el encabezamiento del capítulo sugerido.

[3] Blavatsky a Olcott, 6 de enero de 1886, The Theosophist, Agosto de 1931, p.667. Los sucesos conducentes a este cambio se entregan en mi artículo “La Preparación de La Doctrina Secreta”’ publicado en la edición de mayo de 1988 de The Theosophist.

[4] Blavatsky a Sinnett, 3 de marzo de 1886, LBS,p.195.

[5] Blavatsky a Olcott, 23 de septiembre de 1886, The Theosophist, marzo de 1925,p.780.

[6] Blavatsky, The Secret Doctrine Chronicles, La Haya,2010.

[7] Dos Estudiantes, Theosophical Gleanings,Wheaton,Ill.,TPH,1978

[8] . Pryse, Theosophy, septiembre de 1897, pp.314-16, The Canadian Theosophist, enero de 1927, p.246.

[9] Symposium on H. P. Blavatsky’s Secret Doctrine, Proceedings, Wizards Bookshelf, San Diego, 1984.

[10] Report of Proceedings, Secret Doctrine centenary, 29-30 de octubre, 1988. The Theosophical Society, Pasadena, 1988.

[11] Finalmente se publicó una versión editada en 1949, el texto no editado fue publicado por la Sociedad de la Luz Interna en 1995.

 [12] Publicado por Shepheard-Walwyn en Londres, 53 páginas.

[13] Las traducciones pueden solamente tener una referencia casual aquí. La Doctrina Secreta ha sido traducida a todos los idiomas europeos principales; la traducción rusa fue hecha por Helena Roerich y publicada en 1937, la Theosophical Publishing House en Adyar reeditó un facsímil de ella en 1991.

[14] El único registro publicado de 53 páginas en esta área es Una lista verificada de algunos de los libros  y autores citados a que se refiere en los dos volúmenes de “La Doctrina Secreta”’ de H. P. Blavatsky, de Thaddeus P. Hyatt, Stamford, Conn, 1940.

[15]‘Las Notas de Bowen”, como son llamadas, se han reimpreso muchas veces; John Algeo las incluye como el Apéndice 3 en su Study Course, Getting Acquainted with The Secret Doctrine, Olcott Institute, TSA, Wheaton, Ill. 1995.

[16] Ambos, Two Books of The Stanzas of Dzyan de A. J. Hamerster en 1940, TPH, Adyar, y Invitation to The Secret Doctrine de 1988 de la TPU Pasadena, siguen este enfoque al libro.

[17] Edge, Introducción a Theosophical Gleanings, Madrás, 1893.

[18] Transcrito a mano del original, en los archivos de la Sociedad Teosófica, Pasadena; en la versión publicada, la última línea dice “aunque están casi completos”.

[19] “The Myth of the “Missing Third Volumen of The Secret Doctrine” (El Mito del Tercer Volumen Perdido de La Doctrina Secreta) de Daniel H. Caldwell, The American Theosophist, Fines de Primavera, Comienzos de Verano 1995, pp.18-25 .

[20] Ambos títulos son publicados por Wizards Bookshelf de San Diego.

[21] Lucifer, mayo de 1895, p.179.

[22] Kingsland,”La Doctrina Secreta”, Lucifer, julio de 1889, p.420

[23] Journey of the Universe de Brian Thomas Swimme y Mary Evelyn Ticker, Yale University Press, 2011.

 

 

 

A causa del extraordinario crecimiento del intelecto humano y del desarrollo en nuestra era del quinto principio (Manas) en el hombre, su rápido progreso ha paralizado las percepciones espirituales. Es a costa de la sabiduría que vive generalmente el intelecto, y la humanidad no está totalmente preparada en su presente condición para comprender el horrible drama de la desobediencia humana hacia las leyes de la Naturaleza y la consiguiente Caída como resultado”.

 

                                           DS,III,331

 

 

 

 

 

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