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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 135 - Número 01 - Octubre 2013 (en Castellano)

 
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Annie Besant, el alma diamantina

 

C. JINARÂJADÂSA

De la Publicación del Centenario de Besant, The Theosophist, octubre 1947

 

                                                

Es raro que aparezca entre la humanidad un alma de la calidad de la Dra. Annie Besant, una calidad que quiero describir con el símil de un diamante. Un diamante es el mineral más duro que tenemos, puede cortarse solamente con herramientas que tengan filo de diamante y polvo molido de su propia substancia. Otra característica de un diamante es que tiene muchas facetas, y un diamante pulido emite color tras color cuando se gira hacia la luz, porque los colores del espectro solar se reflejan a través de sus muchas facetas. De la misma manera, un “alma diamantina” es indestructible, tiene la cualidad de una resistencia increíble, y por lo tanto una capacidad muy grande para trabajar en muchos aspectos de la actividad. Es esta última cualidad la que deseo hacer notar, los aspectos multifacéticos de la vida y obra de la Dra. Besant.

 

La encontramos primero como una cristiana devota, aceptando las verdades de la Cristiandad ciegamente, sin dudar o investigar. Luego vino el despertar. Ella tenía dificultad para comprender la historia de Cristo como se narra en los Evangelios, por lo tanto, formó cuatro columnas y anotó  línea por línea los pasajes de los cuatro Evangelios que describían los incidentes en la vida, y encontró que no cuadraban. Esto le pareció extraño, pues se suponía que los Evangelios fueron inspirados por el Espíritu Santo y que representaban al verdadero Evangelio, la única revelación de Dios, que el cristiano estaba obligado a aceptar. Desde ese momento comenzó su fase de dudas, que resultó en su final abandono de la fe cristiana. Se convirtió en atea porque no podía creer que existiera Dios.

 

Su denuncia de la opresión

Pero una notable característica suya brilló de allí en adelante, especialmente su apasionada denuncia de la opresión. Se convirtió en la defensora de todos los individuos oprimidos y causas de opresión que encontró en cualquier parte del mundo. Así, la vemos en 1888 emprendiendo la causa de las niñas fosforeras en una de las fábricas en Londres (Bryant & May’s). Ellas eran mal pagadas y muchas sufrían de envenenamiento fosfórico en las mandíbulas. La doctora Besant en su pequeño periódico, The Link, publicó los hechos, se la amenazó con una acción legal en su contra por difamación y las niñas fueron amedrentadas para averiguar quién le había dado la información. Las niñas fueron presionadas para firmar una declaración negando los hechos revelados, y entonces todas ellas iniciaron una huelga. La Dra. Besant y otros agitaron la opinión pública, recurrieron a los miembros del Parlamento y trabajaron duro hasta que todo el problema fue traído ante el conocimiento público, y tal presión produjo que se atacara a la dirección de la fábrica, hasta que cedió. Las niñas fosforeras ganaron sus demandas. Fue después de este incidente que se estableció el Sindicato de los Fabricantes de Fósforos, del que la Dra. Besant fue la Secretaria durante algunos años.

 

La encontramos de nuevo en el año 1878, al emprender la causa de Afganistán e India en un folleto titulado Inglaterra, India y Afganistán.

 

La siguiente fase en su vida está marcada por su convicción de que puesto que la religión no ayudaba y no le daba oportunidad de progresar a la humanidad, la única solución posible parecía estar en la ciencia, así es que emprendió el estudio científico. Su plan era obtener el grado de Licenciada en Ciencias en la Universidad de Londres y luego una Licenciatura en Medicina. Ella aprobó el examen de Admisión de la Universidad de Londres y luego el examen intermedio con honores en todos los temas requeridos. Por lo tanto, vemos que ella tenía un cerebro científico muy bueno. Pero ¿por qué no continuó con el examen de Licenciada en Ciencias? Ella lo explicó. Había un examinador en la Universidad que le dijo de antemano que por brillantes que fueran los trabajos de investigación requeridos no los pasaría, porque le tenía una fuerte antipatía por su ateísmo y por ciertas actividades suyas hacia las multitudes, las que él consideraba inmorales, así es que ella tuvo que abandonar sus estudios universitarios.

 

Pero no solamente estudió Ciencias, hizo algo mucho más importante. Comenzó a enseñar ciencias, porque la ciencia para ella era el evangelio de la verdad. La encontramos editando varios manuales sobre Ciencias, como resultado de algunas clases que había dirigido a las multitudes. Son como pequeños textos, dignos de reimprimirse ahora, con cambios por supuesto. En esta época, por lo tanto, ella trató de hacer de la ciencia el evangelio de vida para todos.

 

El Folleto Knowlton

Este periodo fue seguido pronto por el del famoso folleto Knowlton. Un individuo llamado Knowlton había publicado en EEUU un folleto sobre el control de la natalidad, que había sido reimpreso en Inglaterra en 1833 y nadie había hecho ninguna objeción. Entonces un hombre en Bristol lo reimprimió en 1884, pero agregó  algunas ilustraciones pornográficas que no estaban en el original. El editor fue acusado por la policía por publicar literatura inmoral. El señor Charles Bradlaugh y la Dra. Besant vieron en esta acción de la policía un hecho peligroso para la libertad de pensamiento. ¿Qué hicieron ellos? Imprimieron una nueva edición del folleto original, sin las ilustraciones objetables; ellos proyectaron abrir una pequeña tienda y notificaron a la policía de que en cierto día venderían el folleto al público, y fue así como enfrentaron la acusación. Fueron acusados, y por primera vez la Dra. Besant apareció ante la Corte defendiendo su propia causa. Perdieron el caso, pero luego ella y el señor Bradlaugh ganaron la apelación ante la Corte Suprema sobre un punto técnico legal. La acusación de la policía no continuó, y en el momento que ganaron el caso por la libertad de pensamiento ellos retiraron el folleto.

 

En esta fase de su vida como atea, la Dra. Besant dictó algunas brillantes conferencias sobre Ateísmo. Ella no creía en Dios, creía que era solamente por medio de la ciencia que podía haber algún tipo de felicidad para la humanidad. En esta época, un poeta inglés, Gerald Massey, vio que ella, aunque atea, estaba siempre defendiendo la causa del oprimido, y escribió un poema que es de lo más sorprendente porque nunca la conoció; solamente sabía acerca de ella. Pero en este poema la describió tan brillantemente como nunca se había hecho antes.

 

ANNIE BESANT (1879)

Un Saludo de Gerald Massey

 

Annie Besant, valiente y querida,

Que el mensaje aquí pronunciado

Te llegue sonando muy claro

 

Aunque no estamos  lado a lado

Al frente de la gran batalla

A menudo pienso en ti con orgullo.

 

Soldado amigo en la lucha!

A menudo te veo brillar por la noche

Con el corazón ardiendo por la Justicia!

 

Tú  para otros siembras el grano

Tuyas las lágrimas de lluvia madura

Suyas las ganancias de alegre cosecha!

 

Trabajadores compañeros seremos

Trabajadores por la eternidad!

Tal es mi convicción. Y tú lo verás

 

La vida no es una burbuja de aire

Que engaña la vista hasta la muerte

Lo que sea se diga de lo invisible.

 

 

El amor que cierra los ojos  moribundos

También los despierta en alegre sorpresa,

El amor que nos hace sabios para siempre.

 

En tanto el alma silenciosa murmura “no existe el alma”-

Brotará como la llama del carbón.

La muerte no es la meta final de la vida.

 

Bruno vive! Tal espíritu aparece,

Espadas inmortales, templadas por

El Fuego y Forjadas en el Martirio.

 

Tú tienes alma suficiente para siete,

Vida suficiente para dejar la tierra,

Amor suficiente para crear el Cielo!

 

Uno de los pocos creyentes en el propio Dios,

Aunque tú lo desconozcas

Annie Besant, valientemente veraz.

 

Es interesante observar que en su poema, Massey menciona a Giordano Bruno quien también había luchado por la libertad de pensamiento y de expresión.

 

Fue en esta época que la Dra. Besant estaba fascinada con la India y escribió una serie de cuentos muy ocurrentes para niños, “Biblioteca para Padres Jóvenes”, publicado en 1885. En la primera historia, “El Ganges y la Doncella del Río”, da una descripción de India, aún antes de verla. También escribió historias acerca de Hipatia y Bruno (ella nada sabía en ese momento del misterio detrás de estos dos mártires, que fueron sus propias encarnaciones pasadas), dos personajes que dejaron un mensaje inolvidable a la humanidad. También deseo mencionar que escribió un folleto llamado “La Historia Natural del Diablo Cristiano”. Puede que estuviera muy fascinada con su sátira de las tradiciones cristianas; esta faceta del diamante es algo muy atractivo.

 

Métodos Constitucionales

En la siguiente faceta se encuentra entre un grupo de Fabianos, de la famosa Sociedad Fabiana, de  cuyo grupo original aún viven tres, George Bernard Shaw y Lord y Lady Pethick-Lawrence. La Dra. Besant participó en todos los debates y escribió dos o tres folletos para los fabianos. La era del socialismo había comenzado, los fabianos investigaron las condiciones en varias industrias en Inglaterra, horarios, contratos, etc. y sugirieron inmediatamente las mejoras necesarias. El evangelio de los fabianos era crear cambios económicos, no mediante huelgas y revoluciones, sino por medio de métodos de procedimiento constitucional, que produjeran los resultados propuestos aprobando nuevas leyes para cambiar las leyes malas.

 

Aquí debo mencionar un hecho interesante que ocurrió alrededor de esta época. Porque es durante su trabajo con el señor Bradlaugh que aprendió de él el método constitucional de agitación. El señor Bradlaugh era ateo, pero había llegado a ser famoso en los anales de la Ley Constitucional por esta razón. Fue elegido miembro del Parlamento de Northampton, pero como ateo rechazó en la Cámara de los Comunes prestar el juramento de lealtad con la Biblia en su mano y decir “Por lo tanto, ayúdame Dios”, como se requería a todo miembro. Dijo que prestaría juramento, pero no sobre la Biblia; en otras palabras manifestó que afirmaría, y daría su palabra de honor y reclamó su asiento en el Parlamento como un miembro debidamente elegido. Pero la Cámara de los Comunes le rechazó el permiso de tomar su asiento por no prestar el juramento necesario, y la Cámara declaró vacante su asiento. Por lo que debía haber otra elección. Pero Bradlaugh fue reelecto. Nuevamente llegó a la Cámara y al procedimiento inglés en el Parlamento, y desafió el juramento. Una vez más la Cámara de los Comunes no le permitió asumir su cargo y declaró que su asiento estaba vacante. Por tercera vez tuvo lugar una elección y por tercera vez volvió al Parlamento, con cientos de personas que le seguían e insistían en los derechos de las personas. Nuevamente no se le permitió “ratificar”, es decir, sin la Biblia y prestar juramento a su propio modo. El señor Gladstone, el Primer Ministro, un devoto cristiano, estaba desconcertado y no sabía qué hacer. Finalmente la Cámara decidió que aunque el señor Bradlaugh había sido debidamente electo como miembro, él había violado la ley del Parlamento y por lo tanto tenía que ser castigado, de modo que lo enviaron a prisión a la Torre del Reloj de la Cámara de los Comunes, mientras consideraban su caso. Entretanto, diez mil personas protestaban en todo el país. Bradlaugh estuvo prisionero solamente durante treinta y seis horas; la ley fue luego cambiada, se hizo una modificación que permitía a la gente, no sólo a los miembros del Parlamento, a hacer una ratificación y a no obligarlos a prestar el juramento sobre la Biblia. Así el señor Bradlaugh entró al Parlamento y tomó su asiento legalmente. La Dra. Besant estuvo a su lado en todo este alboroto, y aprendió de él cómo agitar para cambiar las leyes malas por medio del procedimiento constitucional sin  apelar a la violencia.

 

Llega a la Teosofía

Es en esta época que la Dra. Besant llega a la Teosofía. Ella narró todo esto en su Autobiografía. En esta época solamente había unos pocos libros de literatura teosófica, Isis sin Velo, El Mundo Oculto, Buddhismo Esotérico y La Doctrina Secreta. Después que la Dra. Besant se convirtió en teósofa, hizo algo que ningún otro habría hecho. Tomó las verdades de la Teosofía de estos libros y las presentó en conferencias públicas, llenas de idealismo y belleza. Éste es el notable don que ella tenía; presentó todas estas maravillosas Verdades con belleza. Siempre la encontramos dando a nuestro trabajo teosófico un aspecto que nunca existió antes. Particularmente pienso en una conferencia suya, que no escuché porque estaba en América en esa época. Era una conferencia sobre la “Vida Espiritual para el Hombre de Mundo”, dada en la Sociedad de Abogados de Londres, exquisita en su forma, no podía haber una presentación más artística de un gran tema. Uno puede tomar esta conferencia, analizarla sección  por sección, y ver cómo se presentó el tema en conjunto con una perfecta simetría. También dio una serie de conferencias tituladas En el Recinto Externo y luego El Mundo Cambiante. Todas tienen una estructura artística, y el segundo trabajo bosqueja un mundo ideal unido.

 

Creo que la Dra. Besant puede ser descrita más como una artista que como una conferencista de tipo profesional, porque ella no examina ningún tema en su totalidad, sino que da una presentación definida del mismo desde algún ángulo seleccionado por ella, como un pintor cuando pinta un paisaje. Mientras da Sabiduría, lo hace dentro de un marco exquisito. De sus muchos libros, quizás uno que perdurará mucho tiempo es ese tan fascinante Estudio sobre la Consciencia, porque tiene profundidad en la presentación filosófica que encantará a muchas generaciones futuras.

 

Una brillante contribución de la Dra. Besant fue su Historia de la Gran Revolución Francesa hasta la muerte de Robespierre. Existen muchas historias de la Revolución Francesa, pero esta obra está escrita por ella desde el punto de vista del pueblo. Generalmente, los historiadores denuncian a los sanguinarios del Terror, pero no enfatizan suficientemente los terribles sufrimientos de las multitudes que hicieron inevitable esta Revolución, porque fue una Revolución del Hambre. (Esto fue lo que ella temía en India y entonces, cuando llegó la hora, entró a la política inda como un líder).

 

La Dra. Besant me dijo una vez que Robespierre es uno de las grandes figuras patéticas de la historia, porque él vio un ideal a realizar pero no tenía la fuerza para hacerlo. En vez de ser él quien creó el Terror, para ella el Terror creció para ser lo que fue, a causa de que retiró su mano guiadora. Ciertamente las últimas páginas de su capítulo sobre Robespierre al describir su fin, dejan una profunda impresión sobre la mente del lector.

 

Investigaciones clarividentes

Paso a otra faceta de su trabajo, y ésta es la contribución que dio cuando desarrolló los poderes de clarividencia. Aquí puedo hablar con algún conocimiento personal. Es interesante observar que mientras que el Obispo Leadbeater tuvo que desarrollar sus poderes lentamente, paso a paso, la Dra. Besant los desarrolló rápidamente. Esto sucedió en 1895. La primera de las grandes investigaciones hechas por ellos, conjuntamente, fue en las condiciones del Mundo Celeste. Esto resultó en el manual El Plano Devachánico, escrito por C. W. Leadbeater, quien ya había escrito El Plano Astral. Luego siguió una serie de investigaciones sobre las primeras Rondas de la Cadena Terrestre, cuyas notas están todas escritas de mi puño y letra, tal como fueron tomadas por mí durante las investigaciones. En 1895 las primeras investigaciones de “Química Oculta” tuvieron lugar en la estructura del hidrógeno, nitrógeno y oxígeno, y un nuevo gas desconocido etiquetado Oculto de peso atómico 3. En 1907 setenta y un elementos químicos fueron explorados por sus investigaciones conjuntas, “divididos” y seguidos en los sub-planos. Los dos investigadores vieron las varias fuerzas en el átomo  girando a increíble velocidad, y la Dra. Besant seleccionó su parte del trabajo, el de seguir la división de los grupos de sub-plano a sub-plano.

 

Ahora llegamos a otra faceta, la Regeneración de India. En el momento en que la Dra. Besant desembarcó en India en 1893, ella se puso a trabajar. Dictó conferencias sobre lo mejor que hay en el Hinduismo, predicó un nuevo tipo de educación, e instó a las Ramas Teosóficas a comenzar nuevas escuelas, y a mantener los principios fundamentales de los ideales indios cuando se enseñaba a niños y niñas hindúes. Antes de desembarcar en 1893, ella ya hablaba de India como de su “Madre Tierra”. Esta frase está en una carta que escribió en 1892. Mencionaré un libro particular que será muy útil estudiar para todas las Ramas Jóvenes: sus Conferencias sobre Ciencia Política, porque presentan claramente lo que debería saber un estudiante de la  política.

 

“Observada” por su Maestro

Desde muy temprano en su vida ella fue “observada” por su Maestro y escuchó Su voz. Cuando joven y estando desesperada, consideró suicidarse a causa de la completa desdicha de su vida matrimonial. Cuando tuvo la botella de cloroformo en su mano escuchó una voz diciendo: “Cobarde, cobarde, quien sueña con el martirio y no puede ni siquiera soportar unos pocos años de dolor”. Esto sacó a relucir el espíritu guerrero en ella y arrojó la botella de cloroformo por la ventana. Luego, durante su fase de Socialismo y Fabianismo, una noche en su oficina en Fleet Street, cuando estaba desesperada porque la Verdad parecía inalcanzable, escuchó la misma voz que le hablaba: “¿Estás dispuesta a sacrificar todo para encontrar la Verdad?” Y ella respondió “Sí Señor”. Entonces la voz continuó: “La encontrarás pronto”. Unas pocas semanas después su amigo William T. Stead, editor de The Review of Reviews, le envió dos volúmenes de La Doctrina Secreta de H.P.Blavatsky. Ella los leyó, vio donde se encontraba la Verdad y pidió al Sr. Stead que le presentara a HPB.

Así encontró la Verdad, pero significó para ella un desconsolador sacrificio, porque significaba despedirse de la compañía del Sr. Bradlaugh y todos sus numerosos compañeros librepensadores. Cuando la Dra. Besant se convirtió en teósofa, muchos de sus antiguos amigos no sólo la desaprobaron sino que profetizaron que la Teosofía era solamente una etapa hacia algo nuevo. El pronóstico general era que ella finalmente se convertiría en una católica romana. Esto, por supuesto, no podía suceder, porque había llegado al fin a la Verdad. Al final de su vida dio testimonio de la existencia de los Maestros, porque había encontrado a su Maestro.

 

Esta es una rápida descripción de esta alma diamantina resplandeciendo con brillantes colores. Pueda que todos algún día adquiramos algo de la cualidad de brillo y resistencia de esta alma diamantina que era la verdadera naturaleza de la Dra. Annie Besant.

  

Plegaria

Quien batalla jadeante por ser libre,

Quien se afana por la libertad de los demás,

Quien, en la derrota, con calma labora,

Su plegaria es de verdad.

 

Quien, amando a todos, a nadie menosprecia,

Y puede con el peor simpatizar,

Quien verdadero mártir muere,

Su plegaria es de verdad.

 

Quien, cuando una verdad conoce,

En dicha y en pena no la deja de abrazar;

Quien gallardo, en soledad, a ésta se aferra,

Su plegaria es de verdad.

 

Al cavilar, en reto debe tornarse la fuerza.

Vacuo como el aire es el rogar,

La acción osada es la única plegaria,

Entonces, aprende a orar.

                            Sra. Besant

 

 

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