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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 134 - Número 12 -  Septiembre 2013 (en Castellano)


 

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Jainismo – Religión de la Humanidad

 

Kusum Galada

Miembro de la Sección India y una estudiante de la filosofía jaina.

 

Es un hecho bien conocido de la historia, que el Hinduismo, el Budismo y el Jainismo juntos forman la herencia cultural de la India. A partir de la literatura védica y las excavaciones de Harappa, hay un consenso entre los investigadores de que el Jainismo es la religión viviente más antigua del mundo. El Bhāgvata Purāna sostiene que Tirthankara Risabhadeva fue el fundador del Jainismo. Existen referencias del primer Tirthankara en el Manusmriti también. Es un hecho probado de la historia que muchos gobernadores en el antiguo Bihar y territorios adyacentes fueron tanto patrocinadores como seguidores del Jainismo.

 

Muchos filósofos famosos confirman la antigüedad del Jainismo. El Dr. Radhakrishnan, quien fuera Presidente de la India y un filósofo de renombre mundial, observó que “hay evidencias que muestran que remontándonos al primer milenio a.C. hubo personas que rendían culto a Bhagavan Ādinatha (otro nombre de Rsabha Deva), el primer Tirthankara del Jainismo”. No hay dudas que el Jainismo existía mucho antes de Pārshvanātha y Mahavira. Es una religión original que procede del periodo pre-ario.

 

La filosofía jaina tiene mucho que ofrecer al mundo. En la actualidad todos los líderes del mundo están constantemente ocupados en explorar formas y medios de lograr una solución pacífica a los problemas del mundo. El jainismo enfatiza la no-violencia. Ahimsa es el tema central del Jainismo. En su discurso al Congreso mundial de vegetarianos, la Dra. Annie Besant, la segunda Presidente de la “Sociedad Teosófica” dijo “El constante uso de la carne endurece el corazón, y el hombre se vuelve inmune a los sentimientos de misericordia.” Ahimsa es la ley de los seres humanos, la violencia es la ley de las bestias en la jungla.

 

En el jainismo, la violencia incluye no sólo la física sino también la verbal y por encima de todo la mental, porque es en la mente donde nace la causa de toda miseria. Fue el Señor Mahavira el último y 24° Tirthankara del Jainismo, quien proclamó que debería haber una total prohibición en la producción de armas y que la humanidad debería seguir el sendero de la no-violencia.

 

Gandhiji, el apóstol moderno de Ahimsa dijo: “Si alguien desarrolló la doctrina de la no-violencia, fue el Señor Mahavira.” Mahavira ha sido la fuente de inspiración de los pasados veintiséis siglos y probablemente permanecerá siéndolo por muchos más siglos por venir.

 

El Dr. Rajendra Prasad, el primer Presidente de la India, consideró al jainismo como el más elevado principio de la civilización India y la doctrina de Ahimsa como su regalo a la humanidad. Cito sus palabras: “El jainismo ha contribuido al mundo con la sublime doctrina de Ahimsa. Ninguna otra religión ha enfatizado la importancia de Ahimsa y la ha practicado en la medida en que lo ha hecho el jainismo. El jainismo merece convertirse en la religión universal, debido a su doctrina de Ahimsa.”

 

El jainismo es la religión propuesta por los Jinas. Jina significa un conquistador, en el sentido de triunfar sobre las pasiones. Un jina es el que se ha conquistado a sí mismo, es decir, a su codicia, envidia, orgullo, ambición y búsqueda de la auto-importancia, por sus propios esfuerzos denodados. Esa persona puede ser usted, yo o cualquiera. Por lo tanto no es necesario nacer en una familia jaina para ser un jaina. Pero las personas que tienen fe en los principios jainos son los jainas reales. En todas partes del mundo hay individuos y grupos que tienen fe en sus corazones, en los principios de no-violencia, porque sienten que es lo que el mundo más necesita, porque es lo que más le falta.

 

Ahimsa, Aparigraha y Anekantavada juntos forman el tema central del código de conducta jaino. Ahimsa como el mundo sabe es no violencia, Aparigraha significa no-posesividad y Anekantavada sustenta el principio de múltiples puntos de vista.

 

Ahimsa de acuerdo al jainismo significa que la vida en cualquier forma, tamaño o características tiene un alma. Significa que desde los minúsculos seres terrestres a los altamente desarrollados seres humanos son todos iguales en la medida en que la cualidad del alma está presente. Por lo tanto se le debe dar protección a todos en igual manera. Miles de años atrás, fue el Señor Mahavira, el gran héroe, quien se dio cuenta que la vida se extendía más allá de los seres humanos, a los animales y las plantas y aún en el agua, los bosques y desiertos, y que todos los seres vivientes dependían el uno del otro, y eran cruciales para la salud del planeta. La ciencia estableció este hecho hace sólo algunos siglos. El aforismo popular del jainismo en el lenguaje prakritico es “Parasparopgraho jivanam”, que significa que toda vida es interdependiente de las demás.

 

Mahavira predicó “Como nosotros experimentamos dolor, todos los seres vivientes experimentan dolor. Como nosotros deseamos la felicidad, todos los seres vivientes tienen intensos deseos de felicidad; la existencia y la felicidad son deseadas por todos.”  Él proclamó en el Sutra Acharanga la Āgama (escritura) más antigua del Jainismo: Soy amigo de todos los seres vivientes, no tengo ningún enemigo. Alimentar la compasión y fraternidad hacia todas las formas de vida, macroscópicas como microscópicas, es la única característica del Jainismo. En el Jainismo, Ahimsa no es sino amor, amor por todo, aún hacia el más malo porque es el amor lo que sostiene la tierra; una vida sin amor es muerte. Mahatma Gandhi practicó Ahimsa en su batalla por la libertad de la India. Él dijo: “la ley del amor actuará, así como actúa la gravedad, nos guste o no.”

 

Ahimsa es tolerancia, perdón y amistad. Ahimsa puede convertir a un enemigo en un amigo y provocar comprensión mutua y reconciliación entre dos grupos opuestos. Por lo tanto vemos que Ahimsa en el Jainismo apoya la eliminación de las guerras, la cesación de conflictos entre naciones y el mantenimiento de la paz y el amor universal hacia nuestro entorno.

 

Aparigraha no es no-posesividad. Esta doctrina del Jainismo, si se aplica en la vida diaria, significa limitar la posesión. No significa como muchos piensan, huir de la vida normal. No es necesario volverse un ermitaño o retirarse a los Himalayas en penitencia. Este concepto jaino de no-posesividad simplemente significa auto-restricción y control voluntario de las necesidades. La no-posesividad comienza con una actitud mental. Es un apartarse conciente de las posesiones materiales o parigraha. Mahavira dijo “la posesión virtual es la actitud”. Riqueza, casa, familia, etc., sin duda son posesiones. Pero si renunciamos a ellas no podemos sobrevivir. Tener algo es una cosa, pero tener codicia, que es acumular las cosas y usarlas en forma impropia y antisocial no es ético. Aparigraha es el proceso de transformación interna, reflejada en el comportamiento exterior y los valores. Es una transición del modo disoluto de vida a un modo reflexivo.

 

En el mundo actual de consumismo, los humanos han sido atrapados con una multiplicación interminable de necesidades, por tanto poseer se ha vuelto una pasión. Esta codicia lleva a la ansiedad, la explotación y al derramamiento de sangre. Actualmente nuestra definición de felicidad esta unida a más dinero, una casa más grande, ropas bonitas, una flota de autos, etc. No hay dudas que estas cosas proveen un confort físico, pero también un falso sentido de seguridad y felicidad. Esta felicidad es transitoria, destructiva e injusta, y provoca una mayor infelicidad, porque la codicia no tiene limites.

 

Esta codicia ha resultado en el incremento de consumo excesivo y la pérdida de los recursos valiosos de la tierra, y el resultado es una degradación tremenda. Por ejemplo, se ha vuelto claro que el deterioro de la capa de ozono es el resultado de las equivocaciones del hombre con respecto a la naturaleza, debido a su violencia desenfrenada y su posesividad imprudente.

 

La furia de las inundaciones de los ríos sobre Uttarakhand en India, en junio 2013, muestra que ignoramos el ambiente a nuestro propio riesgo. En el nombre del desarrollo, las construcciones sin autorización de edificios residenciales, hoteles y viviendas para turistas en las zonas de inundación del Ganga ha conllevado un gran costo humano. Una conclusión sencilla es que no podemos continuar con el consumo desenfrenado. La cultura del crecimiento económico es de apego y posesividad en el que se viola a la Naturaleza y se ignoran las dimensiones espirituales. Como Mahavira señaló, “quien descuida o es indiferente a la existencia de la tierra, el aire, el fuego, el agua y las plantas, descuida su propia existencia, que está entrelazada con ellos.”

 

Esta doctrina de limitar las posesiones nos hace concientes del ambiente que nos rodea. En realidad puede llamarse “sabiduría ecológica.” Nos alienta a limitar nuestras posesiones, de forma que podamos vivir armoniosamente en un estado de interdependencia con todo en el eco-sistema. No solo eso, al elegir vivir sencillamente podemos liberar nuestra mente del siempre persistente deseo de querer más. Aparigraha nos brinda un estado de mente que no es perturbado por la posibilidad de perder cualquiera de nuestras posesiones, y también que nos volvamos indiferentes a la alegría momentánea y al dolor asociados a ganar o perder. Sobre todo mantiene el bienestar económico de la sociedad y cuida que la riqueza no se acumule en pocas manos creando una división entre ricos y pobres en la sociedad.

 

La tercera doctrina del Jainismo, que es la necesidad del momento es Anekantavada (la doctrina de muchos aspectos de la verdad). De acuerdo a esta doctrina, sólo los seres liberados son capaces de conocer la verdad, nosotros, seres mundanos, nos vemos afectados por nuestros propios prejuicios y percepciones. Esta doctrina sugiere que cada punto de vista debería ser examinado holísticamente e investigado antes de examinarlo o rechazarlo. Nos alienta a respetar y ser pacientes con las opiniones de nuestros adversarios. Llama a aceptar la visión de otras creencias y caminos y no considerarlos como nuestros rivales en el mundo interdependiente actual donde los límites culturales son imprecisos.

 

Esta filosofía puede también llamarse no-violencia de mente, esta doctrina es mentalidad abierta, si se sigue puede dar origen a una sociedad en la que haya variedad de culturas, que respeta las creencias de los demás y también el intercambio de ideas. Asumir que sólo nosotros tenemos acceso privilegiado a la verdad es el más poderoso motor de conflicto entre los seres humanos. Destruye la relación entre amigos, familias, naciones y da origen al terrorismo.

 

Es sólo en virtud a esta doctrina que el Jainismo ha sido capaz de apreciar el punto de vista de otras religiones en el campo de la filosofía. Los santos jainos siempre han tratado de mantener la armonía entre religiones y creencias diferentes y han tratado de evitar los conflictos religiosos. Esta es la razón por la cual el Jainismo ha sobrevivido durante edades.

 

De acuerdo a Anekantavada toda situación, todo pensamiento posee infinitos aspectos y diferentes dimensiones. Por lo tanto declarar a los otros aspectos como falsos y considerar los propios como verdaderos no es nada más que un ego ciego lleno de ignorancia y arrogancia.

 

El cuento popular El Elefante y los Cinco Ciegos, expresa muy bien la filosofía de Anekantavada.

 

Una vez cinco ciegos, fueron llevados cerca de un elefante para saber cómo era un elefante. Uno de ellos puso su mano en la oreja del elefante, otro en la pata, otro en la cola, etc. Cuando se les pidió que describieran al elefante uno de ellos dijo que era un gran abanico chato. “No” dijo otro, “Toqué al elefante y realmente era como un enorme columna redonda”.  El tercero gritó, “los dos están equivocados, era como un gran cuerda con muchos pelos, que se movía hacia arriba y hacia abajo todo el tiempo.” Así vemos que cada uno reclamaba ser el único que estaba en lo cierto.

 

Finalmente el propietario del elefante dijo, “todos ustedes estaban en lo correcto en lo que han descrito, pero también están equivocados porque tan solo tocaron un lado del elefante.”  El cuento ilustra la naturaleza de la realidad que tiene múltiples aspectos. Muestra que se puede arribar a la verdad desde varios ángulos.

 

Actualmente la espectacular contribución de la ciencia ha erosionado los cimientos en los cuales nuestras creencias y valores de la vida descansaron por siglos. A pesar de los grandes logros de la ciencia, una cosa es realmente segura. ¿Son los seres humanos realmente felices? ¿Ha sido capaz la ciencia de traer paz mental y tranquilidad? ¿No es verdad que la violencia trae más violencia? Muchos de nosotros estamos preocupados por la violencia en el mundo. Pero la violencia que vemos en el mundo no es más que las proyecciones de nuestra mente inquieta, competitiva y codiciosa. El hecho real es que, a menos que creemos paz en el interior, no seremos capaces de crear paz afuera. Quienquiera que tenga violencia en su corazón, esa violencia estallará un día en las actividades mundanas. Porque es el ser interno la fuente de todo lo bueno y lo malo. Estas emociones de odio, codicia, celos no nos permiten experimentar el néctar del amor.

 

El Jainismo es una filosofía espiritual y científica. Los principios del Jainismo tienen reverencia por la vida y la ecología. Si esta filosofía se  estudia, comprende y practica correctamente, puede hacer que la vida del hombre sea mejor, y el mundo un lugar mejor para vivir, donde la paz, la prosperidad y la fraternidad universal reinen supremas.

 

El Jainismo puede parecer algo ascético, estricto y rígido de practicar, pero en realidad no es anti-vida sino afirmación de la vida como Swami Chinmayananda una vez lo puntualizó acertamente.

 

El Jainismo espera austeridad de aquellos que tienen la capacidad de renunciar al mundo y auto-control de aquellos que están aun disfrutando los placeres de la vida.

 

La filosofía del Jainismo provee un enfoque racional, ético y juicioso a los problemas del mundo, y considera cómo el ego violento en los seres humanos ha llevado a todo el universo al borde del desastre.

 

Últimamente ha habido un incremento en la conciencia ecológica y el deseo por un modo de vida más satisfactorio, menos estresante y con menor exigencia material. Existe un impacto bienvenido y alentador de la filosofía jaina que está comenzando a sentirse en la comunidad mundial. Se está percibiendo un crecimiento lento y firme de que los principios de Ahimsa, Aparigraha y Anekantavada hacen de la religión jaina una religión de la humanidad. El mundo de hoy se está animando al mensaje de paz y no violencia, igualdad racial y dignidad humana.

 

Se cree que si los principios básicos del Señor Mahavira se impartieran a la generación actual como parte de la educación, con el paso del tiempo comenzaría un nuevo mundo, donde no habría violencia sino dicha permanente, una dicha, que la mayoría de nosotros está buscando y que también podría iluminar a la generación futura para el mejoramiento de nuestra vida.

 

Como expresó la Dra. Annie Besant, “El mensaje del Jainismo a la Humanidad es paz entre los hombres, entre el hombre y el animal, paz en todos lados y en todas las cosas, una perfecta fraternidad de todo lo que vive”.

 

Para finalizar, quisiera citar nuevamente a Swami Chinmayananda que pronostica “El corazón y el alma del Jainismo finalmente será adoptado por la humanidad como un todo, realmente ese día bendito se acerca rápidamente.”

 

 

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“Al saber que el Supremo está en todas las cosas, el sabio extiende su amor a todas las criaturas constantemente.”

 

Vishnu Purāna. I.19.9

 

 

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