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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 134 - Número 12 -  Septiembre 2013 (en Castellano)


 

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Vivir con discernimiento

 

V.V.CHALAM

Dr. V.V.Chalam, es un antiguo miembro y ha sido Director del Instituto de Tecnología en la Universidad Hindú de Benarés.

 

 

El hombre tiene una gran herencia espiritual y el poder de la divinidad está en él. Podemos adquirir ambos viviendo con discernimiento. El vivir con discernimiento demanda una fuerte voluntad, resolución y determinación. A los Pies del Maestro dice:

 

Esta resolución deberá llenar toda tu naturaleza hasta el punto de no dejar lugar para ningún otro sentimiento. Es realmente la voluntad de ser uno con Dios, no para poder escapar a la fatiga y al sufrimiento, sino a fin de que a causa de tu profundo amor por Él, puedas actuar con Él y como Él. Dado que Él es amor, si quieres llegar a unirte a Él, deberás estar también lleno amor y de perfecta ausencia de egoísmo.

 

A menudo nos vemos abrumados por los problemas de la vida. Buscamos ayuda en alguna fuente externa. Pero es sabio mirar hacia dentro, encontrar paz y armonía. Entonces la vida externa se vuelve mucho más bella, si está conectada con la grandeza espiritual interna. Viviendo con discernimiento podemos integrar lo interno y lo externo. En tal caso, somos dotados de amor, perdón, simpatía, tolerancia y otras benditas cualidades que provienen del interior. Son el resultado de vivir con discernimiento, responsablemente, conscientemente. Entonces hay mayor comprensión y afinidad con todos los seres. Estas son cualidades naturales y se expresan espontáneamente.

Como dijo un maestro espiritual:

 

La visión externa clara llega como resultado de la visión interna clara. Solamente aquellos que tienen una visión clarificada pueden ver, sentir y alcanzar lo Infinito. Por medio de la meditación, aclaramos nuestra visión. En meditación, no nos  volvemos inactivos, sino que se bloquea el canal a través del cual fluye nuestra actividad usual, y nuestras facultades superiores obligan a abrir otras vías de actividad.

 

Al vivir con discernimiento, encontramos la conexión con nuestra fuente Interna. Entonces experimentamos la plenitud de la vida. Nuestra vida está llena de verdadera alegría y paz que podemos también compartir con otros. Nos libramos de temores, dudas y egoísmo. Podemos remontarnos a lo alto en lo trascendental.

Ramana Maharshi dijo:

 

Vuelve tu mente hacia dentro y deja de pensar en ti mismo como el cuerpo, con lo cual  sabrás que el yo siempre está feliz. En este estado no se experimenta ni pena ni desdicha. Vivir con discernimiento permite la liberación de todas las obstrucciones físicas, emocionales y mentales. Vivir con discernimiento nos permite alcanzar la esencia misma del individuo, permitiéndole experimentar la ‘unidad’ con el yo y la unidad con todo. Vivir con discernimiento conduce a una armonía que une todo con una claridad de visión que es esencial en la vida espiritual. Vivir con discernimiento resulta en pensamiento penetrante. Existirá la capacidad para desear realmente, y la necesaria sabiduría y habilidad para desempeñarse correcta y hábilmente (Kriya Sakti). Entonces nos llenamos de abundante alegría cuando nos conectamos a la fuente de la Felicidad. Vivir con discernimiento sólo es posible si miramos hacia dentro. Cuando nos dirigimos hacia el interior hay una manera más profunda de pensar. Entonces podemos establecer una conexión con nuestra Fuente Interna.

 

Un maestro espiritual dijo:

 

La experiencia más rica de la vida llega cuando encontramos nuestro Refugio Interno, donde poder retirarnos y sentirnos seguros. El Buddha lo llama, una isla. Podemos encontrar este punto de contacto interno por medio de una profunda aspiración y meditación, y un sincero espíritu de  consagración.

 

Generalmente, nuestro cuerpo, mente y corazón no trabajan al unísono. Van por diferentes direcciones. Logramos muy poco. Pero cuando unimos todas nuestras facultades, podemos obtener discernimiento. Dentro de este poder de discernimiento, tenemos agudeza de visión para ver la Verdad. Esto requiere de paciencia, perseverancia y firme confianza en uno mismo. Entonces, las cualidades espirituales se manifiestan espontáneamente. Hay una mayor comprensión espiritual. No nos apegamos ciegamente a creencias, dogmas, ritos y rituales. Habrá más paciencia, pureza y auto-control en todos nuestros pensamientos, palabras y acciones. Nuestras vidas se hacen más compasivas.

Paz y tranquilidad son absolutamente necesarias para nuestro viaje hacia el interior. La turbulencia de la mente debe cesar. Entonces se restaura el equilibrio mental. Nace una nueva visión interna. Uno puede volverse hacia dentro y escuchar la voz interior. Las cualidades esenciales para vivir con discernimiento son, amor, constancia, devoción altruista y firme lealtad al Ideal  del Uno. De acuerdo a la Dra. Besant:

 

Cuando estas cualidades se convierten en realidades de la vida y no son solamente bellas teorías, toda la vida se vuelve espléndida, sin importar cuáles puedan ser las circunstancias externas.

 

Un gurú espiritual nos aconsejó:

 

No permitas que tu vida transcurra de un modo común, haz algo que nadie nunca haya hecho, algo que deslumbre al mundo.

 

Una persona que sea un triunfador en el arte de vivir, debería recordar estas provocadoras palabras, como también lo que dijo el señor J. Krishnamurti:

 

Vivir no es esta cosa deslucida, mediocre, disciplinada que llamamos existencia. Es plenamente rica, eternamente cambiante y mientras no comprendamos este movimiento eterno, nuestras vidas están destinadas a tener muy poco significado.

 

Sólo el vivir con discernimiento vuelve nuestras vidas espiritualmente ricas, y llenas de significado y esplendor.

Vivir con discernimiento exige vivir de manera adaptable, con ecuanimidad, equilibrio mental y fortaleza. Tiene que ser, como dice el Gita, un Sthithaprajna o un hombre de resuelta sabiduría. Tal persona no se altera con la adversidad, no anhela el placer, está libre de apego, temor e ira. Ramakrishna Paramahamsa dijo:

 

El hombre dado a la envidia, ira y timidez nunca crece en estatura espiritual.

 

La paciencia se revela al aproximarse al dolor, y la moderación aparece cuando llega el placer. La alegría y el pesar deberían recibirse atenta,  cuidadosa y vigilantemente. Uno no debe  ser vencido por ninguno de ellos ni debería verse enredado en ellos. También deberíamos hacer un esfuerzo especial para eliminar el temor y la ira. Solamente entonces crecerá la sabiduría firme y constantemente. No permitamos que la mente se apegue a nada o busque un resguardo. Mantengamos nuestros corazones  desapegados. Las alteraciones emocionales profundas dejan una marca en la mente.  La mente debe permanecer  inalterada. Chanakya dijo:

 

…si debo perder todo, aceptaré la pérdida. Pero que mi inteligencia permanezca clara.

 

De acuerdo a los taoístas, hay 10.000 aflicciones y 10.000 alegrías, con las alegrías volviéndose aflicciones y las aflicciones cambiando en alegrías. Por lo tanto, debiéramos reconocer su transitoriedad. El Buddha declaró que todas las cosas son transitorias e insignificantes. Por ello nuestra respuesta debería ser ecuánime y equilibrada. Permanecer  impasible ante el éxito o el fracaso es una señal de estabilidad y equilibrio. Una respuesta atenta a todas las situaciones que surjan es por lo tanto esencial para ascender en el sendero espiritual. Vivir con discernimiento da como resultado un pensamiento recto, recta percepción y adaptabilidad.

Otro prerrequisito para vivir con discernimiento es ‘dhriti’ o determinación firme, inspirada por pensamientos sublimes, receptividad  e imparcialidad.

Madame Blavatsky enseñó que no hay camino fácil hacia la Sabiduría Divina. Ella dijo: ‘Existe un camino, escarpado y espinoso, rodeado de peligros de toda clase, pero sin embargo, un camino que conduce al corazón mismo del Universo’. Nos entregó la ‘Escala de Oro’ por medio de la cual se puede progresar hasta que el hombre alcance la Estatura Divina. Esta da la clave para vivir con discernimiento. Hay trece escalones. Ningún escalón puede omitirse si hemos de alcanzar la cima. La escala incluye principios puros, radiantes e inmaculados. Conducen a un elevado nivel de desarrollo humano y control de si mismo.

Uno de estos pasos es ‘corazón puro’. La Voz del Silencio declara: ‘Oh, lanú, sé limpio de corazón antes de emprender el viaje’. La Biblia dice, ‘Benditos sean los puros de corazón, porque verán a Dios’. Adi Granth, la escritura sagrada de los sikhs, también acentúa la importancia de un corazón puro: ‘Sólo por la pureza de corazón se alcanza el Eterno sagrado’. Un espejo manchado por el polvo brilla cuando se limpia. De modo similar un corazón es como un espejo. Límpielo con amor y compasión de modo que Dios pueda brillar dentro de él.

El ‘corazón’ es el instrumento de prueba para todo lo que la mente ha transmitido. El corazón evalúa de manera más cuidadosa, que cuando lo hace la mente sola. Un corazón puro es selectivo y le permitirá a la mente transmitir solo lo verdadero y lo bueno. El corazón transmuta todo lo que recibe la mente.

La Voz del Silencio afirma: ‘Antes de entrar en aquel sendero…expurga tu cuerpo mental y purifica tu corazón’. Antes que demos el primer paso en el solemne peregrinaje espiritual de vivir con discernimiento, el primer requisito es un corazón puro.

Un principio guiador para vivir con discernimiento es dado por uno de nuestros Maestros, quien nos dice: ‘Trata de llenar la medida de cada día con pensamientos puros, palabras sabias y acciones bondadosas’. Solamente entonces habrá pureza. Vivir con discernimiento conduce a la castidad de pensamientos, palabras y acciones. La iluminación viene del interior. La meditación es la única manera de escudriñar profundamente en lo interno para descubrir la Verdad. La meditación es la base para vivir con discernimiento.

 

 

 

 

El deber de un teósofo consigo mismo es controlar y conquistar el yo inferior, a través del Yo Superior. Purificarse interna y moralmente, no temerle a nadie y a nada, excepto al tribunal de su propia consciencia. Nunca hacer una cosa a medias, es decir, si piensa que es lo correcto hacerlo abierta y valientemente, y si no lo es, no hacerlo de ninguna manera.

 

                                                 Libro de Citas de Blavatsky

 

 

 

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