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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 132 - Número 2 -  Noviembre 2010 (en Castellano)

 
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Meditación

 

 

MADHAV KOLHATKAR

 

Madhav Kolhatkar es Profesor de Patología, Universidad de Pune, India. Conferencia de Teosofía y Ciencia, dada en la Convención internacional, Adyar, en 2009.

 

   Los seres humanos están dotados de un sistema nervioso central particularmente rico, y un cerebro que es extraordinario. Pero el ser humano ha desarrollado ahora el poder de destruir toda la vida sobre el planeta. El desarrollo de la ciencia, si no va a la par con el desarrollo de la espiritualidad, se vuelve unilateral, lo que es definitivamente peligroso. La razón de esto es que nosotros, los seres humanos, no hemos aprendido a usar nuestro cerebro.

   J. Krishnamurti dijo que en la espiral evolutiva el hombre puede haber hecho un giro equivocado. Si ese giro continúa, va a terminar en un desastre. Todas las especies pueden ser eliminadas.

   Muchas personas están de acuerdo con que la meditación es la solución. La meditación es una práctica antigua, desde los días de los Upanishads. Desde la niñez, nos crían para estudiar todo de modo científico, y nos gusta saber la causa y el efecto. De modo que aunque un especialista nos diga que practiquemos la meditación, si queremos hacerle caso, somos incapaces de llevarla a cabo.

   La mente y el cerebro son diferentes. Se ha trabajado mucho para comprender la naturaleza de la mente. Supongamos que tomamos un organismo unicelular, como una ameba o una bacteria que no tiene cerebro pero que tiene mente. ¿Qué tipo de expresión de su mente observamos? Algunas bacterias necesitan más oxígeno. También necesitan más luz. Entonces, cuando las cultivamos y las observamos, vemos que flotan. Se adhieren unas a otras para formar una película, cooperan mutuamente de este modo y el resultado es que todas obtienen más luz. ¿Cómo sucede esto? Una simple célula de bacteria tiene el aparato para percibir que hay luz extra en determinado lugar. Cuando la percibe, se genera una emoción: “Quiero ir allí”. Y aparece un impulso para actuar, entonces se establece un circuito. Éste es realmente una parte activa del proceso de la vida, es la mente.

   La mente siempre está asociada con la percepción y luego genera una emoción. Supongamos que hay una ameba y algo tóxico cerca, entonces se alejará del lugar, si hay alimento, se dirigirá en esa dirección. La percepción genera sentimientos negativos o positivos, y entonces aparece un impulso para actuar. Por medio de este tipo de movimiento circular, una vez que va allí y elige, se establece el equilibrio. Es feliz y permanece así. Lo mismo está presente en todas las cosas vivas. Si lo mismo está presente en los átomos en niveles más bajos, son sólo conjeturas.

   Hemos visto que la mente aparece cuando el cerebro está disponible. El poder de la mente aumenta muchísimo. Los primeros cerebros aparecieron en los insectos. Por ejemplo, tomen un mosquito. Están durmiendo en un rincón de la habitación, y vuestra transpiración contiene ácido láctico, y los gases se expanden por la habitación. El mosquito está en el otro rincón. Su cerebro tiene dos células que pueden percibir los gases del ácido láctico, y las dos células están un poco separadas entre sí. Entonces la primera célula percibe los gases en primer lugar y en mayor concentración. La segunda célula los percibe un poco después, en una concentración apenas menor, y en base a esto, el cerebro calcula que éstos vinieron de tal dirección y están aproximadamente a tal distancia. Vean qué hizo el cerebro. La mente ahora usa el cerebro.

   Las venas son la parte más caliente de los tejidos. Entonces el mosquito siente que ahí está la vena y la perfora, y nunca falla en obtener la sangre. Nosotros los patólogos a veces pinchamos a las personas cuatro o cinco veces, porque no tenemos esos censores, pero el mosquito nunca falla. De modo que esto muestra la ventaja de tener un cerebro. El alcance de la mente está limitado por las capacidades del cerebro. Existe sólo una situación donde la mente se libera de la capacidad del cerebro, y ésta es la meditación.

   Recordemos que para toda criatura viva con un cerebro, la capacidad de la mente está limitada por la capacidad del cerebro. A medida que la evolución avanzó, apareció una etapa en la que, hace unos treinta millones de años atrás, se desarrolló el cerebro reptiliano. Los reptiles tienen un cerebro más grande, y en cierta etapa gobernaron la tierra. El cerebro reptiliano desarrolló la capacidad de controlar todos los movimiento para percibir las cosas a su alrededor.

   Las cuatro funciones más importantes para la supervivencia son: buscar alimento cuando estamos hambrientos, ir a dormir cuando estamos con sueño, sentir miedo y alejarse rápidamente o atacar y ganar cuando estamos en peligro, y finalmente reproducirnos. Estas funciones, que mantienen el corazón latiendo, la respiración y el metabolismo, están a cargo del cerebro. Esto es lo que llamamos el cerebro reptiliano. Este cerebro tiene una desventaja. Los reptiles ponen huevos y los abandonan. Las tortugas, por ejemplo, vienen a la playa a poner sus huevos y se alejan nadando. Cuando nacen las crías, éstas están programadas para correr hacia el agua. Las que lo logran, sobreviven, y las otras perecen. Esto no es una buena economía, por lo tanto se comenzó a desarrollar un nuevo tipo de cerebro.

   Hace unos doscientos millones de años algunas criaturas desarrollaron un cerebro emocional. Comenzó a aparecer en las aves. Y sabemos que aunque las aves ponen huevos, muchas de ellas construyen nidos. La pareja permanece junta. Una trae alimentos y la otra protege. Cuando nacen las crías, las cuidan hasta que se independizan y se van volando. Este es el efecto del cerebro emocional. El cerebro reptil todavía está en nosotros. Es el área de la médula y de la médula espinal que todos tenemos. Es la parte inferior de nuestro cerebro hasta la parte de la cola. Luego maduró en los mamíferos. Incluso el cerebro mamífero está con nosotros.

   El cerebro mamífero es la nueva capa que se desarrolló sobre el cerebro reptiliano, y tiene las seis tendencias que se mencionan en la tradición india como kâma, krodha, mada, moha, lobha, mâthsarya. Éstas se desarrollaron porque el ego que estaba presente en el cerebro reptil, ahora se desarrolló en algo mucho más grande. Si obtengo algo, tengo placer, si no lo obtengo, me enojo. Se comenzó a desarrollar esta modalidad. Si alguna otra persona obtiene algo, me siento celoso. Todas las emociones y el juego de las emociones que experimentamos, está en nuestro segundo cerebro, el cerebro emocional.

   En el hombre se desarrolló un tercer cerebro, la corteza cerebral. Este es el nuevo cerebro que llamamos el cerebro inteligente. En esta tercera capa que se desarrolló, se multiplicó nuestro ego. Cincuenta mil años atrás, hubo un cambio repentino en este cerebro inteligente, y sucedió debido a lo que se conoce como genes saltarines.

   Con el cambio, llegó el desarrollo del lenguaje. No sólo hubo un desarrollo del cerebro, nuestra laringe también cambió. Comenzamos a producir voces de diferentes tipos, y a comunicarnos con los demás. Cuando se desarrolló el lenguaje escrito, se expandió aún más porque alguien que había vivido miles de años atrás podía comunicarse con nosotros, y entonces se desarrolló una comunicación vertical. Tal persona anotó para nosotros sus opiniones, sus pensamientos, y están disponibles. De modo que el lenguaje hizo un impacto tremendo sobre el desarrollo del cerebro. De lo contrario, aquello en lo que nos hemos convertido hoy, habría tomado un millón de años.

   Cuando se desarrolló el lenguaje, tomamos el control de nuestra propia evolución. La comunicación nos permitió crecer a un ritmo mucho más rápido y nuestro cerebro inteligente ha desarrollado actualmente cualidades increíbles. Si se le permite actuar por su cuenta, puede comprender complejas matemáticas, puede complacerse con grandes obras de arte. Es capaz de análisis y lógica.

   Los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro tienen diferentes funciones, pero se coordinan mutuamente. La matemática, la lógica, el análisis, el liderazgo, todas ellos son cualidades del hemisferio izquierdo, mientras que el arte, la música, la creatividad, están todos en el hemisferio derecho. Es difícil encontrar a alguien excelente en matemáticas y también bueno en dibujo y pintura. Además de estos desarrollos y métodos educativos, existe también la exposición de los medios de comunicación. Pueden sentarse en casa y mirar el Canal Discovery, el National Geographic, etc. Y aprenden lo que les hubiera tomado mucho tiempo aprender. El cerebro se desarrolla a un ritmo galopante. Entonces, ¿dónde está el problema?

   El problema es el ego que se fortaleció en el segundo cerebro, también continuó en el tercer cerebro y por lo tanto el tercer cerebro no es libre. El tercer cerebro es el sirviente del segundo cerebro. Un criminal, por ejemplo, puede ser una persona muy inteligente, con un cerebro extraordinario que usa para lograr lo que le dicta el segundo cerebro. Existe deseo de poder, de sexo, de dinero, etc. Este es el dilema que todos enfrentamos.

   Pero existe un desarrollo mayor. También hemos desarrollado el cerebro espiritual. Y esa es la cuarta capa. Sólo existe en los seres humanos. Por lo tanto, la meditación sólo es posible en la etapa humana. ¿Qué es el cerebro espiritual?

   Hemos descubierto que existen dos áreas en la parte frontal del cerebro. La corteza cerebral se relaciona con nuestro desarrollo espiritual. Ha habido experimentos en los que a los budistas que meditaron por varios años, se los conectó a todo tipo de equipos, a fin de estudiar qué sucede en el cerebro y en qué parte del cerebro ocurre. Un área del cerebro que se está usando, muestra un color diferente, un tipo diferente de longitud de onda en el electro-encefalograma. Entonces, cuando se les pedía a los budistas meditar en karunâ, todo lo que se encuentra en esta área se activa. Mayor investigación mostró que si el lado derecho de la parte frontal se activa, nos desapegamos de las posesiones terrenales, y si se estimula el lado izquierdo, obtenemos un sentimiento de contento. No deseamos nada. Existe un sentimiento de dicha que no es placer. Esta dicha se experimenta como paz. Entonces, ¿por qué no la usamos?

   Bien, vayamos a la provisión de energía. Nuestro cerebro usa veinte por ciento de glucosa y veinte por cierto de oxígeno. Obtenemos la energía de los alimentos. No somos tan evolucionados como las plantas, que toman el alimento directamente de la luz solar, para sobrevivir. De modo que tenemos que tomar alimentos para obtener energía de ellos. De esta, veinte por cierto se usa para nuestro cerebro. Primero va al cerebro reptiliano porque se relaciona con nuestra supervivencia. La siguiente provisión va al cerebro emocional, después al cerebro inteligente, y si algo queda, va al cerebro espiritual. A veces tenemos un paciente que tiene una capacidad inadecuada de distribuir oxígeno, está muy anémico, o herido, o es alguien que se ha envenenado. ¿Qué sucede? Cuando el cuerpo se da cuenta que no hay suficiente cantidad de energía disponible, el cerebro inteligente se cierra y funcionan los otros dos cerebros. Entonces decimos que la persona delira porque no tiene control sobre sus emociones. Comienza a hablar de cualquier cosa, a insultar, y esto sucede porque el tercer cerebro está anulado. Si la provisión de energía se reduce más aún, deja de funcionar el segundo cerebro, y sólo continúa la función de supervivencia. Este es el caso cuando decimos que la persona está en coma. Si eso también falla, entonces, hay muerte cerebral. Pero si la provisión de oxígeno mejora gradualmente, entonces el segundo cerebro se activa y con el cerebro inteligente sucede lo mismo. En una persona normal, los tres cerebros intercambian sus actividades. Por ejemplo, cuando tomo mucha comida, mi cerebro reptiliano obtiene gran cantidad de energía porque tiene que digerir ese alimento. Si estoy muy enojado, mi cerebro emocional comienza a obtener tanta energía que mi digestión se vuelve loca. Mi cerebro inteligente falla en controlarme aunque sabe qué es correcto y qué no lo es. Esto se debe a que la provisión de energía a ambos se reduce y el cerebro reptil comienza a obtener el máximo de energía.

   Cuando estoy aprendiendo y leyendo un libro, estoy tan absorto en tal actividad que es el tercer cerebro el que obtiene el máximo de energía. Supongamos que hay una conferencia después del almuerzo. ¿Qué ocurre? La conferencia no se aprovecha aunque sea buena, porque la provisión de energía hacia el tercer cerebro se reduce. Esto fue observado por los sabios hace mucho tiempo. Ellos llamaron a la actividad del tercer cerebro tamoguna, a la actividad del segundo cerebro rajoguna, y a la actividad del tercer cerebro sattvaguna. Si la energía ha de alimentar al cerebro inteligente, entonces debes tratar que sea energía limpia. Sólo hay energía limpia cuando tomamos el alimento adecuado. Si comemos cosas fritas, con muchos condimentos, entonces se generan muchísimos radicales libres. El cuerpo tiene que gastar más energía en desintoxicar los radicales libres y por lo tanto hay menos energía disponible para el cerebro. Este es el secreto del porqué debemos tomar alimentos sattvicos, por qué debemos tomar alimentos ricos en frutas y vegetales. ¿Por qué no debemos tomar alimentos no-vegetarianos? La razón es que aumenta la rajoguna y activa el segundo cerebro.

   El cerebro espiritual nos da una nueva cualidad, la de la introspección. Se comienza observando lo que ocurre en nuestro cerebro. Para esto se debe activar notablemente el cerebro espiritual. Por ejemplo, si estoy usando mi cerebro espiritual, me separa del sentimiento de mi, del yo. No podemos observarnos a nosotros mismos, a menos que nos separemos de nosotros mismos para poder observarnos. Y esto es lo que hace el cuarto cerebro. Y ¿qué le ocurre a la mente? La mente está en el proceso de reaccionar. Después de la percepción viene la etapa de la emoción y la reacción. Hay urgencia de actuar. ¿Qué es la reacción? La reacción es el pensamiento (vrtti). Nuestro cerebro inteligente tiene un almacén de memoria, una capacidad de guiar todo, y entonces incluso una pequeña palabra puede disparar algo. Cuando vrtti surge es “yo”. Es una parte del yo. Entonces, cuando el cerebro espiritual domina, vrtti dejará de surgir. El movimiento de la mente se corta y sólo hay percepción. No hay reacción. Lo que todos los grandes filósofos como J. Krishnamurti han dicho, es que lo que deberíamos hacer es una observación sin opciones. Sea lo que sea que está allí, observamos y no reaccionamos.

   Supongamos que viene a mi mente un pensamiento malicioso y yo estoy observando. Si sólo observo, es meditación. Si pienso: “Cómo vino este pensamiento a mi mente”, el segundo cerebro tomó control de la situación. Supongamos que estamos caminando en la calle y vemos a alguien que se cae delante de nosotros. En ese momento, por una fracción de segundo, no somos concientes de nuestro yo, pero compartimos esa experiencia con él. Entonces, vamos y lo levantamos. Es un aspecto del sentimiento en el que karunâ, que es una cualidad del cerebro espiritual, domina. La persona se va, y comenzamos a caminar e inmediatamente viene el pensamiento: “Qué tipo de persona es! Ni siquiera dijo gracias”. El segundo cerebro dominó. Actualmente toda la sociedad usa sólo el segundo y el tercer cerebro. La televisión se ha vuelto una herramienta muy peligrosa. Los niños no ven programas educativos, se los estimula a ver sólo series. Ocurre lo mismo con la estrategia de mercado que vemos hoy en toda la publicidad.

   Lo que tienen que hacer se relaciona con los tres modos de aumentar la provisión de energía en los planos espirituales. El cerebro tiene neutrones, y los neutrones tienen procesadores. El cerebro es plástico. Tiene la capacidad de comunicar. Entonces, cuando está trabajando desarrolla nuevas conexiones y su poder aumenta. Cuando nacimos, teníamos trillones de neuronas, pero esas neuronas que no usamos, gradualmente, perecen. Esa es la razón de por qué, si un niño nace sordo y mudo, es necesario diagnosticarlo muy rápidamente e implantarle un oído artificial. Si esperan a los cuatro o cinco años, las neuronas relacionadas con escuchar se han ido y por lo tanto, la cirugía no da el resultado esperado.

   Todo en el cuerpo es así. Si no usamos nuestros músculos, se atrofian. Cuando un astronauta va al espacio exterior y vive allí durante dos meses sin hacer ejercicios particulares, cuando vuelve a la tierra no se puede parar, porque sus huesos y músculos se debilitaron.

   Debemos aumentar la provisión del cuarto cerebro. Esto se puede lograr de varios modos. Uno es reducir la provisión del primero. El segundo es tomar alimentos que no sean tóxicos y por lo tanto, hay más energía disponible. Debemos sentarnos con nuestra cabeza derecha, y debemos estar relajados pero con la espalda derecha. Cuando nos tensionamos, los músculos comienzan a mandar mensajes. Eso significa que debemos estar en esa posición sin inconvenientes durante algunos minutos. Este es el primer requisito en una buena meditación.

   Luego, deben respirar adecuadamente, prânâyâma. Las primeras observancias son yama y niyama. Es decir, tu comportamiento individual debería ser bueno. Luego, âsana, luego, prânâyâma y luego, pratyâhâra. Observamos que nos sentimos atraídos hacia muchas cosas. Entonces, tratemos de traer de regreso a la mente. Eso es pratyâhâra. Luego, dhâranâ. En dhâranâ mantenemos nuestra atención aquí.

   Hay una diferencia entre concentración y atención. Concentración significa esfuerzo. Esfuerzo significa que tenemos un sentimiento de hacer, de modo que el “yo” aparece. Por lo tanto, prestemos atención solamente y veamos lo que veamos aquí o lo que ocurra aquí, hagamos una observación sin elección. No imaginemos, “Veré a Cristo o a Krshna, o veré a Om, o una Luz Azul”. Eso es decepción. Nuestro cerebro nos engañará y comenzará a mostrarnos todas estas cosas. No lo pidamos. Sea lo que sea que es, esa es la verdad. Sólo experimentémosla, sólo observémosla sin reaccionar. Esto es difícil pero no imposible. Debemos mantenernos intentándolo.

   Muchas veces la meditación sucede de modo involuntario. Por ejemplo, si están rodeados de algún paisaje particularmente bello como los Himalayas o una playa, de pronto todo el escenario puede absorberlos tanto que pierden conexión con vuestro propio yo y con el cuerpo. Se vuelven parte del paisaje. Esto es meditación y es simple, no es difícil. Lo que se necesita es que la atmósfera los apoye. Esta es la razón por la que se dice que deben levantarse temprano en la mañana, cuando vuestra digestión es simple. El cerebro reptiliano no requiere más energía, es el momento en que debido a que hay reposo, vuestro cerebro emocional se ha aquietado y no pide más. Las sensaciones no están presentes para distraerlos. No hay ruido alrededor, no hay gusto en la boca, no hay ningún olor particular en ninguna parte. Cuando se sientan, descansan, y por lo tanto sentarse no es incómodo.

   Ahora, respecto a la mente. No tenemos sólo una mente, tenemos muchas. Nuestra mente consciente es una de ellas. Luego, existe mucha información en nuestra mente subconsciente, y también existe la mente inconsciente. Nuestra mente reptiliana funciona en la mente inconsciente. Las cosas que hemos aprendido pero que no recordamos, se llaman memorias implícitas. La mente inconsciente usa las memorias implícitas. Mientras que el cerebro subconsciente usa los episodios emocionales y los combina con la memoria y ambos se mueven juntos, esto puede que no siempre llegue al nivel consciente. Nuestra mente subconsciente tiene una capacidad mucho mayor que la mente consciente. Y ¿cuál es la diferencia? La mente consciente es la parte que se concentra en algo. Sea lo que sea en lo que se concentre, cualquier cosa que esté dentro del foco de atención es el rol de la mente consciente. Pero la mente consciente siempre dispara reacciones.

   Existen dos tipos de tiempo. Uno es cronológico y se relaciona con el movimiento. Cuando la Tierra rota, se forman el día y la noche y recibimos una sensación de tiempo. Pero dentro de nosotros, nuestro pensamiento crea el tiempo. Nuestros pensamientos son tiempo registrado. Suceda lo que suceda, se registra con el tiempo. Cuando los pensamientos llegan, recrean el tiempo. El segundo punto es el espacio que está a nuestro alrededor. Esta parte del cerebro, llamada parietal, constantemente da información sobre el espacio a nuestro alrededor. Quienes sufren de la enfermedad de Alzheimer, y quienes tienen dañada esta parte del cerebro no pueden encontrar el camino a casa. En la meditación, la información y el estímulo que vienen del lóbulo parietal, gradualmente desaparecen. Debido a que los pensamientos dejan de aparecer, surge un momento en el que van más allá del espacio y el tiempo. Están más allá de las gunas. La persona que observa en ese momento es Âtman. Eso es lo que ustedes son realmente. En el instante en que ingresan al tercer cerebro, o al segundo, se vuelven Juan o Narayana, o Sita, o quien sea. Cuando están allí, ustedes no son ninguno de ellos. Se convierten en una fuerza universal; son parte de la existencia universal. Esto es meditación.

   Cuando el cerebro espiritual se vuelve dominante, cuando aumenta su poder, los otros tres se debilitan y se restablece el orden. El cerebro inteligente no tratará de obtener energía extra, y la energía emocional aceptará el consejo del cerebro espiritual. El cerebro reptiliano estará contento de hacer su propio trabajo, y se restablece el orden. Actualmente existe un caos total. Mi tercer cerebro sabe lo que es correcto. Pero mi segundo cerebro no lo escucha, y esa es la razón por la que hago todo tipo de cosas. Está este agente que es muy inteligente, sabe que aceptar un soborno está mal, pero no puede evitar la tentación y entonces aparece el conflicto entre los tres cerebros. Observar es comprender y allí mismo comienza la acción correctiva, y no tienen que hacer ningún esfuerzo extra para esto. Sólo observen sin reaccionar.

 

 

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