|
Vol. 131 - Número 9 - Junio 2010 (en Castellano) |
|
|
|
Página
10 |
|
El gran vuelo
CARIN CITROEN
Reimpreso de The Theosophist, Noviembre 1998. La Srta. Carin Citroen, que falleció recientemente, era una devota naturalista, y trabajó en Adyar durante muchos años.
Como vivo cerca del río, a menudo veo bandadas de pájaros elevándose del agua y volando de un lado al otro de la corriente, donde todos ellos, como guiados por una orden silenciosa, giran y regresan. ¡Qué belleza y qué gran orden!, porque ninguno de ellos al girar toca a los otros. Más aún, es interesante observar cómo una especie particular de pájaros acuáticos cambia el color después de hacer un giro de 360º, ya que al volar en una dirección el color dominante es el blanco, mientras que al regresar es gris. Este cambio de colores depende por supuesto del lado del pájaro que está expuesto a nuestra vista, porque la parte superior de sus alas es principalmente gris, mientas que en la parte de abajo, las alas y el cuerpo son principalmente blancos. Un encanto adicional para la vista es el brillante reflejo de sus graciosos movimiento en el agua. Existe un conocido adagio en inglés que expresa, “los pájaros de iguales características se juntan”. En el sentido literal significa que sólo las mismas especies de pájaros se reunirán y migrarán juntas, y ciertamente, nunca vi un grupo mixto. Todos los años cuando los pájaros migran, ya sea a su morada de verano o a su residencia de invierno, el primer indicio del hecho es cuando unos pocos pájaros de una especie particular comienzan a girar en círculos llamándose, y atrayendo así la atención de más y más aves del mismo tipo, que responden uniéndose al círculo que se mueve lentamente. Ese llamado puede continuar durante uno o dos días, hasta que un grupo grande de pájaros se eleva. Es maravilloso cómo, sin debates o discusiones previas, o reuniones de comisiones, el círculo se despliega en una forma, que a menudo, o casi siempre es una formación en V, con el vértice de la V en el frente, y con dos líneas extendiéndose hacia atrás. El punto de la V está formado por dos filas de pájaros, donde uno vuela directamente detrás del otro. Estas son las aves más fuertes de la bandada que han optado por abrirse camino en el aire, y soportar los vientos frontales que a veces suelen ser fuertes y poderosos. Cuando después de cierto tiempo los pájaros que vuelan en la fila frontal, se cansan, se van hacia atrás, y los que van volando directamente atrás de ellos, se adelantan y reemplazan a sus amigos, que ahora optan por volar en la segunda fila de la flecha. Los otros pájaros de la bandada siguen atrás, pero permanecen bien dentro de la estela de la formación, constituyendo así la cola. No se adelantarán a compartir el peso de los punteros, por la simple razón de que no son capaces de hacerlo, porque son muy viejos, o débiles, o demasiado jóvenes, y por lo tanto totalmente dependientes de la fuerza y la aerodinámica producida por el aleteo de esas poderosas alas que van delante de ellos, que crean una especie de efecto ondulante en el aire, por medio del cual los débiles se mantienen a flote, o mejor dicho son llevados a destino. Sorprendentemente, un día, los jóvenes pájaros simplemente tomarán su lugar en la flecha, no porque se lo han ordenado, sino porque saben que pueden hacerlo. Tales sensibles ejemplos revelados por la Naturaleza no pueden dejar de atraer nuestra atención, y al reflexionar sobre su relación con el reino humano, sigue la profunda búsqueda inevitable sobre el propósito de nuestra vida, nuestro destino, nuestras relaciones y modos de servicio. La Naturaleza está llena de estos maravillosos misterios de los que realmente sabemos muy poco. Pero por la observación, y principalmente por el interés, podemos sentir ese gran agente que realmente anima las múltiples formas de la vida, y aunque no podemos observar Su rostro, podemos mirar Su obra. Bien, el modo extraordinario en que los pájaros se apoyan en su recorrido migratorio, y en su formación en el vuelo, se considera simplemente como “instinto”, mientras que en el reino humano tal acción organizada se llamaría responsabilidad. Esta evaluación diferente surge del hecho que las aves son simplemente criaturas de la Naturaleza y no tienen auto-conciencia, sino que están totalmente integradas a la conciencia de su bandada. Lo mismo es cierto entre los animales, que, como C. W. Leadbeater señaló, tienen también una conciencia grupal. El hombre, por otra parte, es auto-conciente y al haber desarrollado una visión un tanto auto-centrada de la vida, “yo” y los “otros”, no se siente en modo alguno uno con el resto de su especie. Hace mucho, mucho tiempo, no existía tanta diferencia entre los grupos animales y tribales. Ambos tenían sus propias y estrictas leyes. Y si había una pelea entre los que conformaban la tribu, era de hombre a hombre, usando tretas animales para intimidarse mutuamente, tales como el uso de pintura bélica para asustar al oponente, plumas en la cabeza para alcanzar mayor altura, y principalmente el grito de guerra. Todo esto, ahora pertenece al pasado, y Dios no permita que tengamos que tener otra guerra mundial, donde el agresor, casi con certeza, no estará a la vista debido al uso de misiles de largo alcance, o rayos láser, y donde miles o millones de criaturas inocentes, incluyendo a los humanos que no tienen nada que ver con la guerra, y que están a mil millas de distancia o más, “accidentalmente” serán exterminados debido a un mínimo error de cálculo del rango de fuego, o al mal funcionamiento de los proyectiles, etc. ¿Cómo encaja la palabra “responsabilidad” en este panorama? El hombre se ha vuelto extremadamente inteligente, pero debido a su estilo de vida auto-centrado, la gran influencia benéfica que tal desarrollado cerebro podría haber otorgado a sus menos desarrollado, más pobres y débiles hermanos y hermanas en la vida, es corrupto, está eclipsado, contaminado y casi sofocado por la destrucción masiva de su abrumante avaricia, cuyas consecuencias estamos experimentando actualmente: los ríos están contaminados con residuos químicos y los peces mueren; el mar a menudo es un vertedero de basura nuclear, y está explotado extensamente con la pesca excesiva y uso de redes de arrastre, y dado que los peces escasean, la ciencia ha desarrollado un sistema por medio del cual los peces de aguas profundas se pueden localizar y atrapar. La deforestación del planeta para obtener madera y petróleo ha producido la erosión del terreno en muchos países, mientras que los animales son excluidos de su hábitat y a menudo se los mata por comida, y los habitantes humanos de los bosques o la selva, que han vivido durante mucho tiempo de lo que obtienen allí, o los matan porque estas así llamadas cosas “estúpidas” se interponen en su camino, o se los lleva a una porción de tierra en la que lentamente mueren porque no saben cómo cultivarla. También los venenos que se usaron durante años como pesticidas, ahora se han filtrado a los suelos y están envenenando los pozos de las villas, haciendo que la gente muera lentamente; la contaminación del aire por emisiones de gases de los autos, motociclos y aviones está amenazando la salud humana; y la así llamada inseminación científica de animales, los enjaula casi desde el día en que nacen, de modo que no pueden moverse ni tirarse al piso, a fin de producir carne tierna llamada de ternero, y muy solicitada en los países occidentales, mientras que otros son estimulados, inyectados, para dar más y más leche, con cuyos tratamientos sus ubres se agrandan tanto que permanecer parados o acostarse les resulta muy doloroso; los pollos están encerrados día y noche con luces encendidas, para que pongan más y más huevos; todo esto y aún más es lo que sucede, y que empeora día a día. El despiadado ataque y profanación de la vida en todas sus formas es causada por el mayor contaminante de todos, como ya lo mencionamos, la avaricia del hombre. Fue el pensamiento humano lo que produjo la rama del conocimiento llamada Ciencia, y claramente podemos ver por nosotros mismos el estrago que causa el avance tecnológico. “El mayor de los logros del hombre parece hacer su ruina más certera y completa”, fueron las palabras expresadas años atrás por el Obispo de Ripon, que debe haber sentido la inminente catástrofe debida a la brecha en aumento entre la vida espiritual y materialista del hombre. Los científicos, hablando en general, enfatizan la importancia de las cosas materiales, excepto en los casos donde el investigador también es un hombre de profundidad espiritual. Tal vez alguien puede pensar que esta descripción de nuestro periodo es un poco tenebrosa. Una profecía del Vishnu Purâna, de modo breve puede ser oportuna:
En esos días, Reyes de espíritu grosero, reinarán sobre la tierra… serán de poder limitado, y subirán y caerán rápidamente; sus vidas serán cortas, sus deseos insaciables, y mostrarán poca piedad… (podemos reemplazar la palabra rey, por la de presidente, primer ministro, partidos políticos, etc.)… el mundo estará totalmente depravado… sólo la riqueza conferirá rango; la riqueza será la única fuente de devoción; la pasión el único lazo de unión entre los sexos; la falsedad el único medio de triunfar al litigar; y las mujeres, meros objetos de gratificación sensual. Sólo el cordón de Brâhman lo caracterizará, la deshonestidad será el medio universal de tener éxito; la insolencia y la arrogancia reemplazarán al aprendizaje… la ropa fina será la dignidad, y entre todas las castas (podemos leer aquí “entre todos los países”), el fuerte reinará sobre la tierra.
Una vieja publicación de Lucifer tiene esta profecía con una nota al pie de la Sra. Blavatsky: “Los Purâna-s son con certeza pre-cristianos, y este periodo de Kali Yuga se aplica evidentemente a nuestro tiempo.” Nunca podremos acercarnos más a la vida y realmente experimentarla más íntimamente a menos que nos abramos a ella, lo que significa que no podemos albergar avaricia, auto-importancia, gustos, aversiones, prejuicios, etc., porque eso distorsiona todas las perspectivas. Por lo tanto, quienes seriamente desean cambiar, y buscar un significado más profundo o la realidad, porque han experimentado la vacuidad, la hipocresía de la vida mundanal, y la crueldad en modos de comportamiento, puede que tengan que romper totalmente con la forma en que viven, girando su atención de la vida externa a la interna. Un nuevo comienzo en la vida exige coraje, pero sobre todo humildad, de modo que no seremos tan tontos como para enorgullecernos o sentirnos superiores a los demás cuando hemos podido introducir algunos cambios pequeños y beneficiosos aquí y allí para aliviar el sufrimiento, porque ese orgullo destruiría todo. El valor y la humildad son como los dos lados de la misma moneda, porque una persona verdaderamente humilde es quien se ha distanciado bastante de su pequeño yo, de su auto-importancia, y por lo tanto se ha acercado mucho a la vida. De modo similar, el hombre de verdadero coraje no es, como se asume generalmente, un individuo audaz y descarado, sino alguien inconsciente de esa virtud hasta que se lo pone a prueba. Luego, sin pensarlo, se lanza al peligro para salvar a otros. Tal persona también se ha distanciado del endeble y pequeño yo. Por supuesto, todas las virtudes están de algún modo relacionadas entre sí, pero el AMOR es la principal. Mientras el hombre esté limitado por su estructura física y sus sentidos, incluyendo el cerebro, está confinado a la materia, aunque son precisamente estos lo que lo hacen consciente de su relación con la Naturaleza. Y si esta percepción se profundiza por la búsqueda interna de la verdad o la realidad, finalmente será capaz de liberarse de las limitaciones de los sentidos. Sólo entonces descubrirá la gran realidad llamada VIDA, esa gran sinfonía en la que todas las cosas vivas participan. Por último, con la creciente percepción de toda la interrelación, y de la percepción siempre en aumento del hombre, de la unidad de la vida, su responsabilidad se desarrollará gradualmente, y a su debido tiempo cambiará y se integrará a esa corriente de vida. Sin embargo para adecuarnos a esa integración, cuánto tenemos que prepararnos, purificarnos y amoldarnos. Eso naturalmente, tomará un largo, largo tiempo. Un cuarteto pequeño y bello expresa:
Antes de construir, debemos colocar Cimientos en la dura arcilla, Y pasarnos muchos días En un trabajo que no se ve.
Seguramente, ese trabajo que llamamos preparación se apreciará pero no inmediatamente. Este breve cuarteto nos evoca un bajorrelieve en uno de los más antiguos templos de Egipto. El Dios Khoom está sentado detrás del torno del alfarero, moldeando recipientes de arcilla, una acción en la que, como un verdadero artista, deposita algo de sí mismo. Khoom era llamado el diseñador del hombre. Este sorprendente cuadro representa por un lado la Deidad o Divina esencia encerrándose a sí misma en la materia, el gran sacrificio, y por otra parte al hombre, el aspecto dual de una criatura de arcilla impregnado con la divinidad en él, un delicado trabajo, pero con la promesa de un futuro verdaderamente glorioso si puede soportar sus innumerables pruebas y tribulaciones. Y ellas son absolutamente necesarias para el crecimiento espiritual del hombre. Thomas Mann coincide:
El tiempo transcurre para todos nosotros, si sólo le permitimos hacer su trabajo de moldear y elevar los opuestos a una unidad más elevada, y si hacemos que resulte fructífero al funcionar en nosotros. El tiempo es un don preciado que se nos otorga, porque en él podemos volvernos más sabios, mejores, más maduros, más cerca de la perfección. Un hombre que ha vivido sus ochenta años aquí abajo, sabe algo acerca del tiempo y de la paciencia que requiere que el tiempo brinde sus frutos. EL TIEMPO ES GRACIA.
Entonces, todo nos advierte que el proceso de transformación llevará bastante tiempo. Un barril pulidor es el que se usa para poner piedras preciosas rústicas, y un poco de agua. Luego, con la ayuda de un accesorio eléctrico pequeño, el barril gira una y otra vez. El tiempo usado para pulir depende de la aspereza de las piedras. Cuando todas las esquinas han desaparecido, cuando las gemas se pulen por la fricción, las piedras comienzan a brillar. De modo similar, la gracia o cualquier otra cualidad espiritual profundamente enterrada en un individuo, no importa cuán grosera sea la parte exterior, comenzará a brillar a su debido tiempo, después de muchos golpes en vidas sucesivas. La Gracia verdadera no se puede cultivar como los modales, que muy a menudo son demasiado superficiales, como un débil enchapado, y se saltan con el más mínimo roce, quedando al descubierto un rústico metal debajo. Se puede ayudar un poco al desarrollo de la Gracia con el medioambiente, y la crianza o la cultura; sin embargo, es más posible que sea un proceso de maduración de algo aprendido en vidas anteriores, y ayudada a florecer por quien la posee. En una sociedad permisiva, el desarrollo de la Gracia se reprime al nacer, porque no puede prosperar en una vida entregada a la auto-indulgencia, ¡en un mundo de acaparadores y arrebatadores!, porque su carácter mismo es buena voluntad sin límites, e irradia una influencia bella y armónica a su alrededor. La Gracia del Tiempo también es bondadosa, se nos da tiempo para llevar a cabo, preparar y olvidar. Muchos maestros, tanto antiguos como modernos, han hablado de esta “nobleza interna que está oculta en el terreno del alma”, otros también han dicho que “la Gracia es la vida del alma y se derrama en el hombre que es uno con Dios”, realmente “vive y actúa en Él”. Nosotros como miembros de esta Sociedad, a menudo nos referimos a la chispa interna y hemos llegado a saber por nuestros estudios que siempre que, aunque sólo sea un alma la que despierta a su verdadera naturaleza, la luz es avivada en otras almas y se liberan fuerzas creativas que ayudan a quienes están en armonía con ella. Los que están despiertos espiritualmente son como flores que esparcen su delicado perfume en el aire para que todos los que pasen lo inhalen y lo disfruten. Pero un individuo espiritualmente despierto estimula la atmósfera aún más, realmente hace brillar la chispa interior. Este destello de esa pequeña chispa dentro nuestro, promete mayor desarrollo, o incentiva el crecimiento de nuestras alas para el gran vuelo. Tauler, un místico cristiano (1300-61), hace referencia a esta chispa: “que se eleva volando hasta la altura en la que está su hogar, de modo que el intelecto no puede seguirla, porque no descansa hasta que regresa una vez más a la Tierra de la que surgió, donde se encontraba en su condición no creada”. Ocultas dentro de nuestro propio pecho “más pequeñas que el menor átomo, más grandes que el espacio mayor”, según el Katha Upanishad, están la raíz y flor de nuestro Ser. Aquí está nuestra fuente Divina y esencia atemporal que nos inspiró y obligó a nuestro renacimiento a una nueva vida, una vida espiritual. Pero, ¿qué significa nacer a una nueva vida? Según Annie Besant, “el sacrificio está impreso en el Universo en el que vivimos”, por lo tanto es una antigua ley oculta que, como lo Divino da, recuerden a Khoom ofreciéndose a sí mismo, así exigen que nosotros también nos entreguemos. Un aspirante no puede “pedir”, en su verdadero sentido místico, hasta que ha adquirido el poder de ayudar a los demás o a toda la vida. Más aún, quien desea aliviar el sufrimiento en el mundo debe esperar sufrir. Reconociendo que el sufrimiento será benéfico para el trabajo que ha asumido, lo aceptará con fortaleza y le permitirá al fuego del sufrimiento consumir la escoria de su naturaleza. Y, de este modo purificado, se convertirá en una herramienta más útil aún para el gran trabajo. Resumiendo, una chispa de lo Divino, originalmente libre y feliz en su esencia, perdió esa libertad y felicidad desde “su caída en la materia”. La “caída en la materia” se refiere al viaje de la esencia Divina por la involución y evolución, a fin de desarrollarse finalmente como seres humanos, e incluso seres mayores a humanos, altamente avanzados; hasta que tal vez un día, estos seres habiéndose desarrollado mucho más allá de la comprensión física, puedan fusionarse nuevamente con lo “Divino”, agregando su fuerza, compasión, amor y sabiduría a la gran Fuerza Universal. Un Himno Veda expresa:
¡Oh, Agni, Fuego Sagrado! ¡Fuego Purificador! Tú que duermes en la madera y asciendes en flameantes llamas en el altar, ¡tú eres el corazón del sacrificio, las alas de … la chispa divina oculta en todo y en el alma gloriosa del sol!
Para obtener nuestras alas para ese gran vuelo, debemos pasar por las brillantes llamas en el altar del sacrificio, ya que todas las impurezas deben ser eliminadas, por doloroso que eso pueda ser. Blake lo llamó “morir en la imagen divina”. El cuerpo físico siempre se resistirá a este sacrificio, pero eso es sólo natural. Sin embargo aprendimos que “El Tiempo es Gracia”, y según el Evangelio de Hermes, el gran Maestro Egipcio:
Aunque la gracia es un don y no puede ser inducido a voluntad, sin embargo quienes han aprendido a suavizar su camino pueden ayudar a que este éxtasis se manifieste. Por medio de una concentración intensa en el Dios interior, el Immanuel, con una aspiración vívida para fundirse en esa Realidad eterna, que de modo inadecuado hemos llamado Dios, el hombre puro puede liberarse del cuerpo y en el rapto de un vuelo, un “vuelo del espíritu” pasa directamente a unirse con Aquello que es el Todo en todo.
A diferencia de las aves, el hombre extiende sus alas internas y vuela solo, apoyándose en su propia fuerza, fe, fortaleza y dirección; acompañado por nadie, estimulado por nadie, y visto por nadie, se ofrece a sí mismo en total renunciación. Este es el Gran Vuelo del Solo hacia el Solo.
|
|
|
Página
10 |