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Vol. 130 - Número 2 - Noviembre 2008 (en Castellano) |
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La Visión
GEOFFREY A. FARTHING
El Sr. Geoffrey A. Farthing fue miembro de la Sección Inglesa y autor de varios libros.
En 1875 nació la Sociedad Teosófica. Esta era una época en la que abundaban el materialismo burdo, particularmente en el occidente, la ignorancia religiosa y la superstición. Había cierto interés en el espiritismo, que mucha gente veía como evidencia de la vida después de la muerte. Tenemos una declaración de miembros de la Jerarquía Oculta Oriental indicando que podría ser el momento adecuado para difundir parte de su conocimiento de los mundos internos y la idea de la fraternidad universal. Dos Hermanos de la Jerarquía fueron los responsables de hacer el intento. Buscaron una persona apropiada y finalmente encontraron a H. P. Blavatsky. A pesar de algunos defectos personales, fue la única adecuada y disponible en ese momento. Ella iba a ser su amanuense para dar su mensaje al mundo por medio de la vasta literatura que produjo durante el resto de su vida. Sus enseñanzas se basaron en su conocimiento de las ciencias ocultas. Con posterioridad a la fundación de la Sociedad Teosófica y después que HPB y el Cnel. Olcott fueron a India y establecieron la Sede Internacional en Adyar, los dos Maestros comenzaron una correspondencia con A. P. Sinnett, un periodista en India, por medio de cartas precipitadas milagrosamente, que contenían abundante enseñanza. En estas cartas ellos repitieron reiteradamente que el propósito total de la Sociedad recientemente constituida era formar una fraternidad universal de la humanidad. Un pasaje habitualmente citado, entre otros de esas cartas, dice lo siguiente:
Los Jefes quieren una “Fraternidad de la Humanidad”, que se inicie una Fraternidad Universal real: una institución que se haría conocer por todo el mundo, y atraería la atención de las mentes más elevadas…. (ML, ed. cronológica, p. 39)
Los objetivos de la Sociedad fueron primero formar un núcleo de la fraternidad universal. Esta fue una afirmación significativa. Los Maestros obviamente vieron que el establecimiento de una fraternidad universal, bajo las condiciones que reinaban en ese momento, quizás no era posible, pero era perfectamente factible crear una Sociedad de personas bienintencionadas, que se reunieran y formaran un núcleo de tal fraternidad. Los otros dos objetivos eran, de modo breve, estimular el estudio de religiones comparadas, filosofía y ciencia, e investigar los poderes latentes en el hombre. Más aún, en las cartas se hace referencia al hecho de que la Fraternidad de la que los dos Maestros que fundaron la Sociedad eran miembros, ya estaba trabajando con ramificaciones en todo el mundo. Los miembros de esa Fraternidad eran Adeptos Iniciados, con conocimiento y poderes excepcionales que, sin embargo, por la seguridad de la humanidad en general, los mantenían para sí. Tal conocimiento y poderes sólo podrían adquirirse mediante mucho esfuerzo y sacrificio durante varias vidas. Sin embargo, no había razón alguna por la que la idea de una Fraternidad Universal no debiera ser ampliamente promulgada para producir sentimiento de amistad y cooperación entre los pueblos, en vez de las muy comunes competencia y lucha. En la ahora famosa “carta” del Mahachohan (1881), el informe de una entrevista expresada por medio de KH a Sinnett, existe una afirmación sobre el deplorable estado del mundo a los ojos del Mahachohan, y sus sugerencias para remediarlo. Este mensaje y pasajes de otras cartas indican que los Maestros KH y M comprendieron muy bien la posición y su causa: egoísmo material y auto-interés. También vieron los efectos segregacionistas de la religión sectaria que divide a la humanidad tan desastrosamente en grupos antagónicos, cada uno creyendo en su camino exclusivo e intolerante, que está especialmente bajo patrocinio divino. Los Maestros vieron claramente que no podía haber posibilidad alguna de una relación armónica entre los pueblos mientras estas diferencias religiosas permanecieran. Ellos se refirieron a ellas como creencias supersticiosas en falsos dioses, que debían ser destruidas. El análisis del estado del mundo de los Maestros se aplica de igual modo a la actualidad. Es aún más materialista que lo fue a finales del siglo diecinueve. La lucha religiosa y la desunión han alcanzado proporciones desastrosas, incluso algunos individuos están preparados para sacrificar sus vidas, en el nombre de Dios, a matar a personas de diferentes creencias. Peleas religiosas e incluso guerras son síntomas demasiado comunes en la actualidad. Los Maestros no sólo crearon la Sociedad Teosófica para que fuera un núcleo de la fraternidad del hombre, sino que propusieron una enseñanza religioso-filosófica no-sectaria para reemplazar ideas y dogmas supersticiosos actuales. Difundieron y publicaron por medio de HPB las ideas espirituales más elevadas posibles, e ideales y delineamientos para entrenarse. Sus enseñanzas abarcan todo lo que se ha dado antes y más aún. Además, se esforzaron en gran medida para asegurarse de que todo esto se preservara de modo escrito. La monumental obra de HPB durante su vida, incluyó registrar estas enseñanzas en libros, exigiendo gran trabajo y sacrificio de su parte. Ella perseveró en esta tarea, incluso estando seriamente enferma, hasta su muerte. Estos escritos incluyen muchos volúmenes, entre ellos los dos de Isis sin Velo. Estos, según el Cnel. Olcott, fueron el resultado de ayuda dada directamente por varios Maestros a HPB, incluso al punto de asumir su cuerpo. Isis sin Velo fue la primera exposición general del gran número de temas elaborados más tarde en artículos y libros. Isis se publicó en 1878. En ese momento el libro habría sido un medio de liberar a sus lectores de ideas afianzadas, comunes en ese entonces en el pensamiento convencional. También proveyó una visión dentro de los reinos internos invisibles detrás de la existencia objetiva, y su significación. Lentamente, en una masa de otros escritos, HPB comenzó más definidamente a difundir su mensaje. Este proceso culminó con La Doctrina Secreta, seguida poco después por La Clave de la Teosofía. Luego vino La Voz del Silencio, de inestimable valor para el estudiante místico. Estos trabajos se complementaron con notas tomadas de las Transacciones de la Logia Blavatsky en Londres donde HPB dio muchas explicaciones verbales sobre dificultades que los miembros estaban experimentando en comprender algunas de las ideas más abstrusas de la Teosofía. Finalmente, ella formó un Grupo Interno de seis hombres y seis mujeres, que juraron secreto, a quienes les dio mucha enseñanza que en ese momento no se podía hacer pública, pero que maravillosamente complementó lo que anteriormente había dado en La Doctrina Secreta. El propósito de la difusión de todas estas ideas, algunas poco comunes y de naturaleza difícil, era indicar que el Cosmos o la Naturaleza operan según una Ley Universal. Esta está constituida de vida operando en varios niveles y de diferentes modos, y en cada uno de ellos hay estados de consciencia homólogos. El hombre refleja en sí mismo toda la naturaleza del Cosmos de modo dinámico, cada forma de vida está en una etapa en el vasto viaje evolutivo. La enseñanza deja en claro que en ciertas circunstancias, con el esfuerzo y entrenamiento debido, el hombre puede llegar a conocer su naturaleza divina, y más allá de esta no hay más nada a conocer. Por cierto, él es su propio Dios, el único Dios que puede llegar a conocer. Este gran concepto fue ampliado más por lo que podría llamarse la doctrina de la Unidad, vasta, amplia, de gran profundidad y comprensión. Cuando se aprende su significado total se vuelve una justificación perfecta para la gran idea de que el hombre es su propia y única Deidad. Todo el resto de la vasta literatura de HPB es una justificación en términos de explicaciones detalladas de aspectos ampliamente diversos del mecanismo de la Naturaleza, por ejemplo, que la Ley universal, que culmina en estas nobles ideas, incluso sagradas, realmente tipifican el gran mensaje de los Maestros. Tal fue la visión de los reales fundadores de la Sociedad Teosófica. Es una visión de la Fraternidad Universal, y de todo aquello que sea de importancia para una humanidad “huérfana”, como los Maestros la llamaron. También es una visión de uno de los principales medios por medio de los cuales la Fraternidad se puede alcanzar, el establecimiento de la religión basada en las Verdades de la Naturaleza, los hechos reales de la existencia, un verdadero conocimiento de la Deidad, más que sistemas de creencia basados en supersticiones impuestas por sacerdotes asalariados que promueven las ideas de sus varias instituciones. La visión fue, sin embargo, de aún más significación como evento histórico. Ha habido un número de maestros mundiales tales como Buddha, Krshna, Jesús y Mahoma. Todos estos maestros le han dado al mundo un mensaje religioso adecuado a su tiempo y circunstancias. Sin embargo, ellos mismos nunca escribieron su mensaje. Las enseñanzas fueron transmitidas a la posteridad por sus discípulos y seguidores, que registraron sus enseñanzas del modo en que las comprendieron y las recordaban. Se sabe que estos maestros tuvieron un grupo interno de estudiantes a quienes le dieron algunas instrucciones “ocultas” para justificar o ampliar sus declaraciones públicas. Sus enseñanzas ocultas nunca se hicieron públicas, pero se sabe que lo que HPB tenía para decir, que tales enseñanzas constituyeron un hilo común que pasaba por todas ellas. Ella dio como ejemplo a Subba Row, que fue un Brahmin iniciado, pero que no pudo hacer público algunos aspectos de su conocimiento. Sin embargo, estos maestros fueron los fundadores de las grandes religiones. Si las enseñanzas teosóficas son confiables, ellos eran todos miembros de una Jerarquía, muy comprometidos en privado en el “gobierno” total de los asuntos de la humanidad. El punto significativo es que estos fundadores mismos nunca escribieron nada. Con la llegada de la Teosofía fue diferente. Los miembros de la Jerarquía padecieron bastante para asegurarse que su mensaje quedaba escrito. El folleto llamado Una Trilogía, da parte de la historia de cómo se escribió Isis sin Velo y La Doctrina Secreta. Indica la medida en que los Maestros se involucraron en la escritura de esos dos libros y cómo en el caso de La Doctrina Secreta, tuvieron que mantener a HPB viva por unos pocos años más a fin de que pudiera completar la obra. Esta fue la primera vez en la historia que el mensaje de la Jerarquía había sido comprometido directamente por escrito. Ahora es la gran responsabilidad de los miembros de la S.T. “hacer conocer que tal cosa como Teosofía existe y ayudar a los hombres a ascender a ella estudiando sus Verdades Eternas”. Ese compromiso está en La Clave de la Teosofía. Más aún, tenemos en las cartas de los Maestros mismos, publicadas por Jinarâjadâsa, la afirmación del Mahachohan (es decir el Maestro de nuestros Maestros) que “la Sociedad Teosófica fue elegida como la piedra fundacional, la base de las futuras religiones de la humanidad”, y esto fue completado con la afirmación: “para que nuestras doctrinas reaccionen prácticamente en el así llamado código moral o ideas de veracidad, pureza, auto-negación, caridad, etc., tenemos que popularizar el conocimiento de la Teosofía”; además, dijeron, “es absolutamente necesario enseñarla gradualmente, reforzar sus teorías, hechos irrecusables para quienes saben, con deducciones directas obtenidas de la evidencia provista por la ciencia exacta moderna, y corroboradas por ella.” Luego, está la carta 1900 generalmente aceptada como genuina del Maestro KH a Annie Besant, en la que el Maestro concluye: “La S.T. tuvo como objetivo ser la piedra fundamental de las futuras religiones de la humanidad… Para llevar a cabo este objetivo, quienes conducen, deben dejar de lado sus débiles predilecciones por las formas y ceremonias de cualquier credo particular y demostrar ser verdaderos teósofos, tanto en pensamiento interno como en observación externa”. Por precisión, debemos recordar que la así llamada carta del Mahachohan fue un informe hecho por KH de una entrevista con el Mahachohan en 1881. Se dice del Mahachohan que para su visión “el futuro yace como una página en blanco”. ¿No deberíamos por lo tanto, tomar nota de lo que estos Maestros dicen? No aparecieron en el mundo para dar su mensaje en persona, pero nosotros tenemos su mensaje por escrito. No está sujeto a los caprichos de traducción o interpretación u opinión personal, como sucedió con todas las otras “escrituras” documentadas por los seguidores, discípulos y otros, después de la muerte del Maestro. La intención fue que la ST debía difundir este conocimiento. Es nuestra responsabilidad como miembros hacerlo. Más aún, como fue la intención que la S.T. fuera la base de las futuras religiones de la humanidad, ¿no deberíamos considerar seriamente esa responsabilidad, y fielmente esforzarnos en llevarlo a cabo, tanto como podamos? Como heredero corporal de estas grandes enseñanzas, la Sociedad Teosófica se convierte en el medio para difundir su mensaje en todo el mundo. También es significativo que el mensaje se dio en el idioma occidental más común.
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