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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 129 - Número 12 - Septiembre 2008 (en Castellano)

 
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El Sendero hacia la auto-realización

 

 SUNDARI SIDDHARTHA

 

La Dra. Sundari Siddhartha, MA, PhD, trabaja en la Oficina de la Editorial en Adyar, y también cumple otras funciones

 

Dos senderos

    Para todo aquél  que se decide a buscar la verdad, aparecerán dos senderos.  El primero está fuera de él, extendiéndose hacia el centro del ilimitado universo, en cuyo extremo permanecemos como un átomo insignificante.  El segundo, partiendo también  donde empieza el primero, va hacia el interior, al centro desconocido del propio ser del hombre.  El hombre ignorante, que basa todo su juicio en las apariencias, indefectiblemente se dirige hacia el primero.  El sendero externo no conduce a lo Divino.  Ciertamente no conduce a ningún lado.  Dirígete a tu interior y observa el Sendero Interno, el camino que conduce al yo mundano externo de regreso a las profundidades de su ser.

 

Muy pocos van más allá del primero

 

   Sin embargo, pocos van más allá de la intersección en la vida en la que obtienen su primer destello de un rayo distante de Verdad.  Han crecido tan acostumbrados a la dependencia de la ayuda externa que temen arriesgar un paso en el Sendero Interno porque es un camino en el que el peregrino debe caminar solo. Quienes sí tienen el coraje de dar unos pocos pasos dubitativos en él, casi se vuelven porque temen permanecer solos.  Corren de regreso a la intersección, donde hay muchas indicaciones, hacen muletas para el débil y le venden al ignorante mapas y planos del camino.  Desafortunadamente esas indicaciones no son ayudas sino impedimentos.  Sus señales son falsas, porque ellos mismos nunca han transitado el sendero interno, sus apoyos son inútiles para el peregrino, porque no hay lugar en el Sendero Interno para nada, excepto para sus propios pies.  Existe un proverbio chino, que traducido dice así: "Un viaje de mil millas comienza con sólo un paso." Esto significa que debemos comenzar a hollar el sendero interno ya.  Debemos comenzar nuestro viaje hacia el interior a partir de este mismo momento.

   Pero ¿qué o dónde está la necesidad de emprender tal viaje?  La respuesta yace oculta en las palabras Auto-realización.  Estas indican la naturaleza inferior y superior del hombre, la inferior es aham y la superior es el âtman.

 

El segundo sendero para la auto-realización

 

   La Auto-realización significa un cambio total, un cambio completo del yo inferior al superior.  El yo inferior es básicamente impuro y tiene limitaciones, y después de la realización es puro, ilimitado, es el Yo Supremo.  El yo inferior se expresa en la vida diaria, en nuestro comportamiento, nuestras reacciones, nuestras relaciones. Entonces lo conocemos.  Pero el Yo Superior es sutil.  No se conoce.  Hemos leído acerca de él, escuchado a gente hablar de él, y consecuentemente la mente ha formado una imagen o un concepto de su Yo Superior.

   Pero debido a la barrera producida por el auto-centrismo, el alma tiene una gran dificultad en contactar al yo limitado.  Éste no está listo todavía, para oír la Voz, por así decirlo.  Es sólo cuando la personalidad o yo inferior comienza a estar interesado, no en sus propias necesidades y deseos, sino en las necesidades de otras personas, de otras formas de vida, que la voluntad del yo superior comienza a funcionar y el proceso de Auto-realización comienza.  De modo que es un proceso individual e interno.  El Yo Real por cierto es el que se reafirma dentro de nuestro cuerpo.

 

El sendero auténtico por medio de la Teosofía

 

   A la luz de esta explicación de "Auto-realización", es fácil percibir las razones por las que la Teosofía es el sendero auténtico hacia esa meta.  J. Krishnamurti lo llama el sendero sin sendero.

   El sendero de la Teosofía, cuando se lo sigue, nos ayuda a darnos cuenta de la verdadera naturaleza del Yo, nuestro Aspecto real, ese que ahora está envuelto y mancillado por las telas de araña del cuerpo, por el mundo y por otras capas temporales.

   La Teosofía deja a cada uno de sus adherentes  "hollarlo solo".  Garantiza total autonomía a sus miembros.  H. P. Blavatsky en sus escritos enfatizaba muy a menudo que el dogmatismo era anatema en el trabajo de la Sociedad.  Por lo tanto dentro del movimiento teosófico, ninguna enseñanza debería ser expuesta como un "sistema de creencias".  HPB  y quienes siguieron su estela, presentó enseñanzas que fueron el resultado de sus propios esfuerzos en la investigación y en la experiencia personal.  Ellos presentaron estas enseñanzas no como una verdad total.  La describieron como "levantar una punta del velo".  De nosotros dependía considerarlas y evaluarlas, de acuerdo con nuestros propios estudios y experiencias.

   También desde el punto de vista científico la Teosofía nos asusta por la libertad que otorga.  Ofrece a los miembros una plataforma para la investigación personal, libre de las limitaciones de autoridades religiosas o filosóficas.

 

La Nueva Era

 

   No es una exageración decir que fue la formación de la Sociedad Teosófica la que anunció el cambio en la consciencia humana que tuvo lugar en el último siglo.  Generalmente hablamos que el mundo "está empeorando" pero comparado con la vida de la humanidad de hace un siglo, la consciencia humana ciertamente ha dado un gran paso hacia delante.  En el proceso de dar ese paso, ocurrieron y todavía suceden, muchos cambios turbulentos, pero algunos de los resultados ya se pueden ver claramente.  Existe actualmente una consciencia global en aumento, una percepción, de nuestra responsabilidad hacia el medioambiente, más interés por el bienestar de los animales; y por medio de la tremenda proliferación de organizaciones de caridad y educativas, y de los medios de comunicación masivos, se está llevando a cabo una tremenda cantidad de trabajo para los necesitados.  Bien puede decirse que "estamos entrando a una nueva era".

 

El Nirvâna instantáneo

   Pero "la Nueva Era" también ha traído con ella problemas, innumerables caminos, atajos y senderos instantáneos.  El concepto de instantáneo se ha convertido en la moda de esta Nueva Era.  Queremos todo en un santiamén.

   Todos somos conscientes de la cantidad de personas hábiles e inescrupulosas que han hecho del mercado de las enseñanzas espirituales un negocio, usando técnicas que van dirigidas a la personalidad inferior, prometiendo poder, gloria y riquezas a quienes están deseosos de avanzar con grandes sumas de dinero, por cursos que "garantizan la iluminación" y un Nirvâna instantáneo.

   Es una ley oculta que las enseñanzas espirituales no pueden ser vendidas o adquiridas pagándolas.  Estas así llamadas enseñanzas, indudablemente le proveen al buscador de abundantes entretenimientos, trucos y juegos psicológicos  para que el yo inferior se entretenga, pero eso es todo lo que hallarán en ellas. No tiene relación alguna con el verdadero Crecimiento Espiritual.  El crecimiento espiritual del yo no es un proceso externo, sino la gradual percepción del hombre interno, el surgimiento de la Voluntad del Espíritu, que activa la Sabiduría Divina o de Dios.

   Por lo tanto, la Teosofía la eligen como el sendero sólo quienes "realmente buscan".  Estos buscadores se caracterizan por la virtud de la humildad, del deseo por la Verdad, el deseo de servir a la humanidad, y esto no como una simple obligación, sino como dicha.

 

El esfuerzo es nuestro, la Teosofía sólo guía

 

   La Sociedad difunde estos conceptos por medio de conferencias, clases de estudio, con la venta de libros y la publicación de revistas.  Pero todo esto se ofrece para su examen y aceptación, y no como afirmaciones dogmáticas de "hechos".  Otros pensamientos y creencias también tienen su espacio aquí.  Pero, al mismo tiempo, la obligación de ver que la calidad, no la cantidad, prevalezca en nuestras presentaciones.  Muchas veces, escuchamos decir a los miembros de la ST que deberíamos invitar a todos a nuestra "plataforma" de modo que escuchemos diferentes ideas y opiniones.  Ellos lo justifican diciendo que finalmente, a la larga, todos estos "ismos" traen a la gente a la Teosofía.  Pero esto significa que estamos dejando que los buscadores hagan una elección equivocada (bajo la apariencia de libertad de elección).  Realmente es nuestra obligación guiar a la gente en la dirección que generalmente es aceptada como conducente al Sendero.  Deberíamos ayudar a nuestros hermanos y no dificultar o demorar a sabiendas, su progreso.  Se puede argumentar que la persona  tiene que experimentar el karma de las decisiones tomadas.  Pero también es verdad que el karma de conducir erróneamente a la gente vuelve hacia nosotros.  Esta es la razón por la que los verdaderos maestros y gurús son muy cuidadosos sobre qué discípulos aceptan.  Saben que se vuelven kármicamente responsables por la dirección de la vida de ese discípulo.  De modo similar, somos responsables por la calidad de la información y de literatura que se brinda en nuestros centros teosóficos.

   Por lo tanto, estando convencidos de la eficacia de la Teosofía, deberíamos dirigir todo hacia el punto focal.  Los programas de nuestra Rama, nuestras bibliotecas y librerías deberían enfatizar y proyectar lo que es de calidad, lo que señala y guía a las personas en la dirección del genuino Sendero.

   Hasta cierto punto, esto significa desplazar a la gente de su propio sendero.  Pero este es el sendero mundanal, que el yo inferior está acostumbrado a seguir habitualmente.  Este yo inferior ya tiene el concepto profundamente enraizado de la gratificación de sus propias necesidades y deseos.  Tiende a dirigirse hacia esas ideas y experiencias que complacerán su existencia personal.  Por fuerza, tiene que pasar por estas experiencias a fin de "aprender".  Entonces elige lo que resulta ser un tipo de vida caótica.

 

Discernimiento, el medio inicial y final

 

El proceso de Auto-realización es el que se aparta del énfasis en lo inferior y lo dirige hacia lo superior.  Es este Yo Superior el que toma la decisión de proceder en el sendero auténtico.  Este sendero conduce al Yo por el proceso de volverse consciente.  Por lo tanto, alcanza nuevamente la "Fuente de su Ser".  Esto es posible porque el discernimiento lo usa el Yo superior. Mientras que el inferior elige lo que es glamoroso y relacionado con los sentidos, el superior discierne entre sreyas y preyas, y elige sreyas: lo Real y lo Verdadero, lo Eterno.

   A los Pies del Maestro al dar las cuatro cualidades para quienes huellan el Sendero Espiritual, coloca el "discernimiento" como la primera cualidad y la primordial, seguida por la carencia de deseos, buena conducta y amor.  Las tres últimas no tienen significado mientras la primera no se practique.  El libro dice:

 

La primera de estas cualidades es el discernimiento, y esto generalmente se toma como el discernimiento entre lo real y lo irreal, que conduce a los hombres a entrar al Sendero.  Es esto, pero también es mucho más, y debe practicarse no sólo al comienzo del sendero, sino a cada paso, cada día, hasta el fin.

 

   Se dice que el Hombre es el Sendero mismo, la Verdad, la Vida.  Y como la Teosofía armoniza nuestro pensamiento con esa idea, dándonos la responsabilidad en una capacidad personal, lo llamamos auténtico, el Sendero que nos dice que nosotros mismos somos el Sendero.

 

 

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