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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 129 - Número 6 - Marzo 2008 (en Castellano)

 
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DESDE LA ATALAYA

 

 

Radha Burnier

¿Volviéndonos más materialistas?

   Es claro que la actualidad presenta grandes dificultades.  La vida se ha vuelto más complicada, pero, más que eso, la actividad humana se está volviendo más materialista.  Es importante no quedar atrapados inconscientemente en este movimiento hacia un materialismo mayor

   Quienes entre nosotros estemos interesados en la Sociedad Teosófica, deberíamos estar conscientes de esta tendencia.  Por ejemplo, la idea misma de obtener ganancias está en contra de vivir una vida espiritual.  Podemos hacer lo suficiente para vivir decentemente, y puede llegar algo más por casualidad, pero si el propósito de la vida es obtener ganancias, en pequeñas o grandes cantidades, entonces, se vuelve un obstáculo para la vida espiritual.  Sin embargo, esto es lo que a casi todo el mundo se le enseña hacer: obtener ganancias.  Sería fácil para todos nosotros decir “Yo no pienso sólo en las ganancias”, pero puede que esto no sea la realidad.  En cosas pequeñas nos gusta obtener ventajas de las situaciones. Pero las ideas éticas son muy importantes, y tenemos que considerar cuidadosamente qué es ético y qué no lo es, en este mundo que está lleno de acciones no éticas. Si somos éticos a medias, ¿deberíamos sentir que estamos en el sendero?

    Un hombre, perteneciente al Jainismo, era consciente de que la ética es importante, por lo tanto en su casa no comía nada que dañara la vida, porque la vida es una.  Pero, cuando ejercía el comercio, comía carne porque sus compañeros esperaban que lo hiciera.  Por lo tanto, su modo de vida era de una manera afuera, y de otra cuando estaba con su familia y amigos.  Esto puede llamarse medio ético.  El modo medio ético se practica cuando es conveniente, y no se hace en caso contrario.  Debemos ver, sin señalar inmediatamente a estas personas con nuestro dedo, de qué modo y hasta qué punto, hacemos lo mismo.

    No existe algo así como medio ético, pero tendemos a pensar que sí.  En una afirmación dada por HPB (Lucifer, enero 1890) citada en el Boletín de la Rama de Singapur, ella dice:

 

¡Feliz Año Nuevo para todos!  Esto parece fácil de decir, y todos esperan este saludo.  Sin embargo, ya sea que el deseo se le concrete aunque sea a unos pocos, aunque proceda de un corazón sincero, es más difícil de decidir. Según nuestros principios teosóficos, todo hombre o mujer está dotado, en mayor o menor grado, de una potencialidad magnética que, cuando se le ayuda con una voluntad intensa y firme, es la palanca mágica más efectiva colocada en manos humanas por la Naturaleza, para bien o para mal.  Teósofos, usemos entonces esa voluntad para enviar un saludo sincero y un deseo de buena suerte para el Año Nuevo a todo criatura viva bajo el sol, incluyendo a enemigos e incansables difamadores. Tratemos de sentirnos especialmente bondadosos y comprensivos con nuestros enemigos y con quienes nos molestan, honestos o deshonestos, a menos que alguno de nosotros le envíe inconscientemente un saludo acompañado de una maldición, en vez de una bendición. 

 

   Es importante para nosotros notar que HPB dice que deberíamos emitir buena voluntad.  La verdadera buena voluntad no es fácil (pero sí es fácil hablar de ella), especialmente hacia quienes nos disgustan y hacia los seres no humanos que HPB incluye en el párrafo precedente. 

 

¿Buena voluntad?

   Algunas de las peores cosas en el mundo se consideran buenas.  Por ejemplo, en una publicación del Semanario El Guardián (9 Nov.2007) una información dice que en Oklahoma, EEUU, el Director de un Parque disparó y mató a un elefante inofensivo.  Le disparó un cartucho lleno de drogas alucinógenas (LSD).  El pobre animal no tenía idea de qué le estaba pasando. Esta droga era tres mil veces más potente que lo que normalmente se le daría a un humano. Apenas entró en su cuerpo, el elefante embistió lo que le rodeaba, emitió fuertes sonidos, se comportó alocadamente por unos pocos minutos y cayó muerto. Fue un ´pequeño experimento´ para averiguar si el elefante se volvería agresivo y segregaría un fluido pegajoso de sus glándulas.

   Se realizan experimentos como estos constantemente.  Otro artículo dice que algunos soldados fueron transportados por un avión, pero no se les comunicó su destino. De pronto el piloto anunció que la máquina se había atascado, el tren de aterrizaje no funcionaba, y que iba a amerizar en el océano.  Los hombres estaban casi seguros de morir. Luego se les entregaron unos formularios de seguros, y se les pidió que los completaran.  Todo fue una farsa; se preparó para probar cuáles serían las reacciones de los hombres. Rápidamente, la falsa emergencia los tensionó en sumo grado. Este artículo cita un número de experimentos que se están llevando a cabo incluso hoy por personas que piensan que están ayudando al progreso de la humanidad.  Cierto conocimiento de este tipo, que provee fragmentos de información, puede ser útil para llegar a conclusiones científicas, pero ¿vale la pena?

   En la antigua India, creían que todo el conocimiento le llega a quien tiene una mente que es capaz de recibir conocimiento. Esto era más importante que obtener pequeños fragmentos de información.   Nadie puede vivir lo suficiente para obtener el conocimiento de todo el mundo o de todos los mundos, si queremos incluir a todo el universo.  Entonces, ¿qué es bueno aprender?  ¿Es importante el conocimiento de la ética en general, o el conocimiento de cómo cada animal, cada criatura, cada ser humano reacciona a lo que estamos haciendo?  Si la ética es importante, es decir, la conducta y el comportamiento correcto en la vida, todo el problema se solucionará de golpe.  El conocimiento correcto no tiene nada que ver con el comportamiento de un elefante cuando se le inyecta una gran dosis de LSD.

   Por lo tanto, en India hablaron del conocimiento inferior, o menor y el conocimiento superior. El superior tiene relación con las pocas cosas en la vida que son importantes.  Pero podemos mirarnos a nosotros mismos, y darnos cuenta que casi todos nosotros creemos en el conocimiento menor.  Si una persona tiene mucho conocimiento inútil respecto a varias cosas, pensamos que es una persona especial, que es mejor que otras personas.  Pero, ¿es eso verdad?

   Ciertos fragmentos importantes de conocimiento son más valiosos que todo el conocimiento menor.  Por ejemplo, saber qué es y qué no es ético, saber qué es verdaderamente espiritual o no, es importante para el ser humano.  Todos viajamos en esa dirección.  Incluso aquéllos que se sienten heridos, transitan las encarnaciones en las que se darán cuenta que el tipo de conocimiento que obtienen no les ayudará.  Esto será muy difícil para ellos, porque creen en el conocimiento menor, incluso después de muertos.  Toma encarnaciones antes de obtener un destello de lo que es verdad;  cada tipo de vida tiene su propio valor.  Nosotros hemos tenido algunas encarnaciones en las que no estábamos en la misma posición de hoy, y mañana estaremos en otra condición.  Si nos damos cuenta de esto, y no sólo hablamos sobre ello, entonces habremos aprendido algo valioso. Es muy importante para nosotros, como estudiantes de la vida, darnos cuenta qué conocimiento queremos. Pero el conocimiento no está limitado si obtenemos algo de él que nos afecta muy profundamente y si nos damos cuenta qué rechazar y qué comprender.

   El verdadero propósito de la vida es el mismo para todos, es decir, expresar lo que está oculto en el interior, la consciencia divina.  Eso es lo único que importa.  Si se comprende eso, todo lo demás se ordena en consonancia.  De modo que pienso que tenemos que separarnos de gran parte del conocimiento moderno.  Algunos han ingresado, por medio de la ciencia y del conocimiento moderno en general, a un reino de comprensión totalmente nuevo, pero la persona promedio no lo ha hecho.  La mayoría de las personas llevan una vida tonta, basada en la idea de que sólo lo físico importa.  ¿Somos nosotros diferentes? Si la pregunta es auténtica, encontraremos la respuesta al crecimiento humano.

 

La visión clara y la acción.

   ¿En qué consiste lo correcto? Si la percepción no es recta, entonces la acción no puede ser recta. Según la enseñanza de Buddha, lo correcto existe cuando la acción, que puede ser física, mental o de palabra, produce el bienestar, la felicidad y la sabiduría de la gente. Existen varios niveles  en lo que esto se puede comprender.  La enseñanza de Krishnaji no estaba muy lejos de la esencia de la enseñanza budista: observas y luego actúas.  Esto se refiere a ver las cosas como realmente son, no según nuestros prejuicios, las imágenes que hay en la mente de experiencias pasadas, etc.  Esto es difícil, porque significa no sólo ver lo que es visible a los ojos físicos o mentales, sino lo que está en la visión más sutil, más pura.

   Hay diferentes dimensiones de las cosas.  Cuando Blake escribió que en un grano de arena está todo el mundo, puede ser estrictamente real, aunque suene como poesía romántica.  Ver las cosas tan correctamente como sea posible, es muy importante para hacer lo correcto, pero no lo hacemos.  Podemos estar difundiendo oscuridad y creer que somos soldados de luz. La creencia está en gran parte en nuestra opinión, y en muchas disputas es el centro del desacuerdo.  En las discrepancias entre religiones, nuestra comprensión religiosa nos ha separado de maestros y escrituras, o contiene la verdad y por lo tanto uno cree que “sólo esto es la verdad”.  Mucha gente cree de modo sutil que lo que ve es la verdad, y esto se vuelve uno de los problemas.

   Si vemos el sufrimiento como algo que no es causado por lo que está en el interior, sino por una o varias de las muchas circunstancias externas, entonces no vemos correctamente.  Todo el mundo ve diferente cuando no somos conscientes que el veneno está dentro nuestro.  Gran parte de nuestro tiempo lo pasamos corrigiendo a otras personas, culpándolas, y criticándolas.  Por lo tanto existe la necesidad de una tolerancia completa.  El verdadero corazón de la enseñanza Islámica es la tolerancia, y uno de los puntos esenciales de la enseñanza Jaina es no concluir nunca en que uno sabe, incluso si la mente está abierta.  Entonces puede ver más y más, en niveles más sutiles, y volverse más sensible.  La percepción correcta es muy importante, porque lo inexacto es una de las causas básicas de la acción incorrecta.

 

 

Ser consciente es ver el proceso total de la mente, no sólo de la mente consciente, sino también de la mente que está oculta y que se revela por medio de los sueños…

 

Si la mente puede estar consciente de todas sus actividades, tanto conscientes como inconscientes, entonces, existe una posibilidad de ir más allá.  Para ir más allá, la mente debe estar completamente serena, pero una mente serena no es la que está disciplinada.  Una mente que está bajo control no es una mente serena, es una mente viciada.  La mente está serena, tranquila, sólo cuando comprende todo el proceso de su propio pensamiento, y luego existe la posibilidad de ir más allá.

 

J. Krishnamurti

 

 

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