|
Vol. 127 - Número 12 - Septiembre 2006 (en Castellano) |
|
|
|
Página 5 |
|
DESDE EL ATALAYA
Mary Anderson
Paz y Entendimiento Entre los Credos
La gente de Israel, y especialmente los miembros de la Sociedad Teosófica allí, están particularmente interesados en la paz, principalmente entre los seguidores de las distintas religiones. Ellos se preguntan cómo pueden ayudarlos la Teosofía y la Sociedad Teosófica, a pavimentar el camino hacia la paz. Como todos sabemos, la Sociedad Teosófica proclama en su Primer Objetivo la Fraternidad Universal de la Humanidad sin distinciones, incluyendo al credo – los sistemas de creencia de las diferentes religiones. En otras palabras, los seguidores de todas las religiones comparten por igual la Hermandad de la Humanidad. La Teosofía es en sí misma un camino hacia la paz y la hermandad entre los credos. Es una visión de la vida basada en ciertas enseñanzas acerca de Dios, el hombre y el universo, y es también una forma de vida a la luz de esas enseñanzas. Ambos aspectos deben contribuir a la paz y al entendimiento en el mundo en general. El fundamento de las enseñanzas teosóficas es la unidad y sacralidad de toda existencia. Esta unidad se ha expresado en las religiones monoteístas como la creencia en un Dios único, que es lo que significa “monoteísta”. Generalmente se considera que esas religiones son el Judaísmo, el Islam y el Cristianismo, de las cuales las dos primeras, por supuesto, predominan en Israel y sus alrededores. Sin embargo, muchos de los adherentes a esas religiones ¡no parecen haberse dado cuenta de que pueda ser al mismo Dios a quien hacen referencia las tres religiones! Por otra parte, la Teosofía como filosofía va un paso más adelante que esas religiones y enseña no sólo que hay una unidad subyacente o Dios, sino que también Dios es todo, que todos los seres humanos y por cierto todos los seres vivos son divinos en su naturaleza íntima. Sin embargo, lo que vemos en el mundo de hoy en día parece ser cualquier cosa menos divino. Observamos injusticia, totalitarismo, corrupción, crimen, terrorismo y guerras. Podemos preguntar: ¿“Cómo puede ser todo divino? ¿Cómo puede ser todo uno?” Esto se debe a que vemos solamente el aspecto exterior y no la realidad interior, pues, en nuestro estado actual de conciencia, nosotros también somos sólo el aspecto exterior de lo que realmente somos. La unidad que todos los seres y las cosas tienen en común es profundamente interna; y a esa realidad, a nuestro verdadero ser, regresaremos conscientemente algún día. Nosotros y todos los seres vivos, estamos en una peregrinación. Nuestro ser espiritual se sumerge en el universo material para pasar por ciertas experiencias en muchas vidas terrenales y regresar a su naturaleza original con una rica cosecha de experiencia. Los conceptos de reencarnación, karma y evolución forman parte de la concepción teosófica de la vida, explicando muchas cosas que parecen injustas. En la medida en que las personas puedan aceptar esas explicaciones, dejarán de pensar que ellas y los demás sufren injustamente, eliminándose así una de las mayores causas de guerra y conflicto. Un caso a señalar especialmente relevante para los seguidores del credo judío, es el de Job en el Antiguo Testamento: un hombre justo, bueno y santo que sufrió un golpe del destino tras otro, obviamente en reparación por los males cometidos tiempo atrás. El caso de Job fue tomado por el psicólogo suizo Carl Gustav Jung ¡como un virulento ataque a Dios! Si las personas pudieran aceptar no solamente la ley de la absoluta justicia suprema, sino también a la Unidad como naturaleza íntima de todo, ellas sentirían menos enemistad, o tal vez ninguna. Esto no quiere decir que debamos permitir ser tiranizados y victimizados, sino que debemos darnos cuenta de que aquellos que actúan con hostilidad son como niños, que no tienen que ser castigados o eliminados, sino enseñados, y mientras tanto, contenidos. Los estudios teóricos son buenos y necesarios, pero han de ser la base para la práctica, y práctica no significa solamente nuestras acciones, sino también nuestros propios pensamientos, emociones, motivos y reacciones. Así, la cruel enseñanza y práctica del “ojo por ojo y diente por diente” podría ser vencida. Una famosa declaración de las Naciones Unidas afirma que “la guerra comienza en la mente del hombre”, y “hombre” significa cada uno de nosotros. Pero, volviendo a la situación en Medio Oriente, donde hay tensión entre los seguidores del Judaísmo y del Islam, consideremos lo que la Teosofía tiene que decir acerca de las diferentes religiones. El punto de vista teosófico acerca de las religiones es que, al igual que todos los seres, ellas tienen un origen común, y ese origen es divino. La Dra Annie Besant afirma en la introducción a su libro La Sabiduría Antigua que hay dos teorías acerca del origen de las religiones. Una, a la cual ella rechaza, establece que las religiones originalmente evolucionaron de formas rudimentarias de animismo y fetichismo, la interpretación errónea de los fenómenos naturales que resultó en la adoración solar y de las estrellas o la adoración fálica, y que el temor, el deseo, la ignorancia y el asombro, llevaron a la personificación de los poderes de la Naturaleza. Así, los mitos se convirtieron en escrituras y los símbolos en hechos. La otra teoría es que la enseñanza original fue proclamada por los grandes fundadores de las religiones, diferenciándose solamente para adaptarse a las circunstancias de las personas a las cuales estaba destinada en un tiempo y lugar en particular, pero conteniendo las mismas enseñanzas básicas. “Cada religión tiene su propia misión en el mundo, es adecuada para las naciones a las cuales fue entregada y al tipo de civilización que tenía que impregnar…” La Dra Besant agrega: “La incapacidad de ver esto lleva a críticas injustas”, y podemos agregar a algo peor: al ostracismo y la persecución psicológica y aún física. ¿Qué elementos tienen en común las diferentes religiones (y cuáles se perdieron en parte, posteriormente)? Podemos resumirlo de la manera siguiente: 1. Un origen divino, regente y sustentador, una Vida divina, o tal vez un ideal: el Dios único de las religiones monoteístas (Jehová, Dios, Alá); pero también Parabrahman en el Hinduismo; el Tao en el Taoísmo; el Nirvana en el Budismo, el resplandeciente mar único en el cual se funde o en el que se convierte la gota de rocío; en el Budismo Mahayana el ideal del Bodhisattva, que renuncia al Nirvana para ayudar a los demás; 2. Un Fundador o Maestro: Moisés y los Profetas son relevantes en Medio Oriente; en Occidente en general es Jesucristo; en la mayor parte de India y Oriente son Krishna, Mahavira, el Buda, Gurú Nanak y otros; 3. Seres Santos que vivieron una vida sagrada, ayudando a los demás por medio de sus vidas, sus enseñanzas y aún por su silencio, como Ramana Maharshi; 4. La posibilidad de volverse como esos seres santos, llevando una vida santificada en un monasterio o ermita, o en la vida cotidiana; 5. La existencia de un sendero espiritual, por ejemplo, el sendero de la Kabalah, el sendero místico Cristiano, el Noble Sendero Óctuple del Budismo, el Sendero del Raja Yoga de acuerdo con los Sutras del Yoga de Patanjali, los senderos del Bhakti, Jñana y Karma Yoga del Hinduismo, y el sendero Sufí del Islam; y 6. Como preparación para vivir esa vida, un código ético, incluyendo a menudo “haz” y “no hagas”, “debes” y “no debes”, como en los Diez Mandamientos del Judaísmo y la Cristiandad, el Panchasila del Budismo, Yama y Niyama del Hinduismo. Esas enseñanzas, puestas en práctica, tienden a reducir el egoísmo y promueven el amor y el entendimiento. ¿Qué les ha ocurrido a esas grandes enseñanzas, propagadas para ayudar a la humanidad y a todos los seres? ¿No están siendo mal interpretadas y mal usadas? Así, el significado original de Jihad en el Islam era una guerra santa, no contra algún enemigo externo a nosotros, sino contra el enemigo de adentro, contra nuestro propio egoísmo, fanatismo y crueldad. Aquí tenemos un interesante paralelismo en el Bhagavad Gita. En el campo de batalla, Arjuna se enfrenta contra un ejército hostil, al que pertenecen sus parientes, amigos y maestros, los que significa que Arjuna tuvo que librar una guerra contra sus propias tendencias egoístas y negativas. ¿Porqué y cómo esas enseñanzas originalmente puras y de origen divino, se degeneraron y distanciaron de su significado y propósito original? Debido a la ignorancia que lleva a los malentendidos, debido a la codicia, por ejemplo, de poder o de riqueza. Las religiones han sido corrompidas por la superstición, principalmente en Oriente, y por el dogmatismo, principalmente en Occidente. La superstición reina en el Hinduismo y el dogmatismo en la Cristiandad. Pero las demás religiones no están exentas de los mismos. ¿Qué es la superstición? Un ejemplo se da en la siguiente historia re- contada por Anthony de Mello: En un país desierto, los árboles eran escasos y las frutas eran difíciles de obtener. De modo que se dijo que Dios había ordenado que nadie debía comer más de una fruta por día. La ley fue observada durante siglos, pero finalmente los científicos fueron capaces de irrigar el desierto, y los árboles se doblaron con el peso de sus frutos. Pero la ley de la fruta siguió siendo impuesta por las autoridades. Cualquiera que señalase la estupidez de esto, era considerado un pecador, guiado por el orgullo espiritual de la razón y la falta de fe y sumisión. No se podía hacer nada para cambiar la ley, porque el profeta había proclamado haberla recibido de Dios y quien era capaz de tener la sensatez de cambiarla, había muerto hacía mucho tiempo. Como resultado, algunas personas se burlaron abiertamente de la ley, de Dios y de la religión. Otros rompieron con ella de mala manera. La mayoría se adhirió a ella por temor. ¿Y el dogmatismo? Como nuestras mentes no son capaces de comprender los misterios más profundos, pero son curiosas e hiperactivas y buscan continuamente seguridad en la creencia, cortamos a los misterios más profundos a nuestra propia medida. Se ha dicho: “Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma debe ir a la montaña”. Como pensamos que la montaña no viene a nosotros, tratamos de ir hacia ella. Pero no conocemos el camino. De modo que seguimos los senderos que nos son familiares, y tal vez no nos acercamos en absoluto a la montaña. Además llevamos demasiado equipaje, por ejemplo, nuestra imagen de Dios. Pero “ningún hombre ha visto a Dios en algún momento”. Dogmatismo significa forzar nuestros miopes puntos de vista en los demás. ¿No podemos permitirles que se den cuenta por sí mismos? He escuchado que unas décadas atrás, en los pueblos de la India, cuando había un festival en el templo hindú, los musulmanes asistían y eran bienvenidos, y cuando había un festival en la mezquita, los hindúes asistían y eran bienvenidos. Yo no sé si este es el caso hoy en día, pero aún el dulce temperamento hindú y las enseñanzas de Ahimsa enfatizadas por Ghandi, han sufrido. Se escucha acerca de templos hindúes que han sido destruidos por los musulmanes, y las mezquitas por hindúes, en venganza. Irlanda del norte también ha suministrado ejemplos, no sólo de dogmatismo sino del uso de la fuerza, aunque recientemente parece que ha habido una mejoría. (Me atrevo a sugerir que ¿no es coincidencia que al mismo tiempo las organizaciones teosóficas del norte y el sur se hayan unido?) En los siglos pasados en Europa se libraban guerras en el terreno de la religión, aunque la conversión forzosa puede haber sido una excusa, así como en los tiempos del Cardenal Richelieu, Francia apoyaba a los protestantes en el extranjero y los perseguía en casa. El egoísmo humano y los propios intereses a menudo se esconden detrás de los motivos religiosos. El egoísmo está profundamente arraigado en la humanidad, a pesar de parecer lo contrario en algunas partes. Permítanme intentar resumir de qué manera la Teosofía puede ser el camino hacia la paz, el entendimiento y la hermandad entre los credos. El principio fundamental de la filosofía teosófica es la unidad, y unidad no implica solamente uniformidad exterior o conformismo, sino amor – amor también por las diferencias externas, comprendiendo que hay muchos caminos hacia el corazón divino de las cosas. Las enseñanzas teosóficas arrojan luz sobre muchos misterios de la vida, mostrándonos la unidad en la diversidad, al Uno detrás de los muchos. Ellas pueden darnos paz interior y así prepararnos para aceptar a los demás como son, a apreciar las diferencias. Pero no debemos aceptar las enseñanzas teosóficas sólo en la teoría, sino que debemos vivir de acuerdo con ellas. Estaremos en paz interiormente y esparciremos esa paz a nuestro alrededor. La Teosofía también enseña la unidad detrás de todas las religiones – que ellas provienen del mismo origen divino, que ellas presentan, en sus formas más puras, a las mismas enseñanzas – amor y generosidad, y por cierto, olvido de uno mismo. La paz entre los credos y la hermandad deben comenzar en los individuos que son pacíficos y fraternos, y los teósofos deben ser pacíficos y fraternos. Sólo entonces la Sociedad se podrá convertir en una fuerza para la paz en el mundo.
Quien toma venganza o comete actos de rencor es como aquel que habiéndose cortado una mano al manipular un cuchillo, se venga de sí mismo apuñalándose la otra mano. Talmud de Jerusalén, Nedarim,9.4
Moisés, hijo de Imran dijo: “Mi Señor, ¿quién es el más grande de Tus siervos, en Tu estima?” y recibió la respuesta: “Aquel que perdona cuando está en una posición de poder.” Hadith de Baihaqi
Mejor y más gratificante es la recompensa de Dios para aquellos que creen y confían en Él: quienes evitan los pecados graves y las indecencias, y que cuando se enojan están dispuestos a perdonar…el que perdona y busca la reconciliación será premiado por Dios… La verdadera lealtad radica en el perdón y la tolerancia paciente. Qur´an, 42.36-43
Entonces Pedro se levantó y le dijo: “Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano si peca contra mí? ¿Hasta siete veces?” Jesús le dijo: “No te digo siete veces, sino setenta veces siete.” Mateo, 18:21-22
Donde hay perdón, está Dios. Adi Granth, Shalok, Kabir, p.1372
El hombre superior tiende a perdonar las faltas y es benévolo con los crímenes. I Ching, 40: Liberación
Muestra tolerancia en la humillación y no guardes rencor. Tratado sobre la Respuesta y la Retribución (Taoismo)
|
|
|
Página 5 |